30/07/2024
No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará. Gálatas 6:7 (RVR 1960)
Hay muchas personas que creen que pueden burlarse de Dios, quizás de forma secreta o de forma pública pero, de una u otra forma, nadie puede hacerlo sin cosechar lo que ha sembrado. Esto que han hecho en la inauguración de las olimpiadas en París 2024 , tendrá sus consecuencias.
Un agricultor cosecha lo que siembra, y en la vida es de igual forma, no podemos esperar cosechar algo que no hemos sembrado. Si somos intencionales en querer agradar a Dios sin duda cosecharemos buenas cosas, pero si no, no esperemos buenos resultados.
En lo secreto o público Dios sabe cuál es nuestra intención con nuestras actitudes, y no es que quiera castigarnos por hacer algo malo, simplemente experimentamos el resultado de nuestras acciones. A pesar de todo, Dios buscará la reconciliación y nos guiará a seguir su camino.
Honremos a Dios antes de burlarlo.
El honor que damos a Dios nace del corazón, y del gran valor que le damos en nuestra vida. Si lo honramos no habrá espacio para burlarlo, porque la alta estima que le tengamos impedirá que cometamos tal error.
Darle el primer lugar en nuestro día, con nuestra oración y confianza de que su voluntad es buena y perfecta es una manera de honrarlo. Guardar nuestro cuerpo y alejarlo de todo lo que pueda contaminarlo también es honrarlo.
¿De qué manera estás honrando a Dios? Seguramente puedes mencionar otras formas de estimar a Dios. Ten por seguro que su corazón se alegra cuando buscas agradarle.
Dios te bendiga