07/01/2022
Nuevo esfuerzo!
La Biblia nos cuenta ya sobre Aquel que nos da nuevas fuerzas, es más - dice que multiplica las fuerzas a quien no tiene ninguna (Isaías 40:29-31)
Hoy ya 7 días del nuevo año, puedo contar que después de unos días de descanso total, llegue a la conclusión de que para dar la lucha una vez más hay que parar y SOLO NO HACER NADA. Que implica ésto para una persona como yo, quien está acostumbrada a la acción? Más bien es contraproducente para una persona como yo. NO HACER NADA para mi es saludable para mi bienestar interno, porque mi cerebro lo necesita, pero a la vez descubrí que es difícil para mi; me ha pasado otras veces, pero solo esta vez he podido ponerle las palabras a lo que espiritualmente experimento en estos descansos prolongados.
Que se siente? El cuerpo al activamente estar en movimiento, el cerebro activo mandando señales al cuerpo / la mente a mil por hora, cuando llega el tiempo de a poco bajar las revoluciones, el cerebro 🧠 envía estas señales y se convierte como un choque atómico en todo el cuerpo. Pasar de correr una maratón a entrar en una completa pasividad es como vivir una batalla en si mismo. (Lo relato así porque ya me ha pasado varias veces)
Si hiciera un dibujo de las partes de mi cuerpo que se afectan, sería más o menos como lo describo a continuación:
El cerebro 🧠 durmiendo 💤
El cuerpo tratando de dar espasmos en la lucha de moverse y no.
La mente, la consciencia diciendo - debes hacer algo, tus responsabilidades y deberes pero al mismo tiempo diciéndome, te debes este descanso para soportar lo que viene.
Mi espíritu está acongojado por esta lucha entre mi mente, cuerpo y cerebro.
Que lucha más pesada! Solo que provoca es un estallido emocional, no entendiendo para nada lo que está pasando.
Clamé y clamé a Dios para que me ayudara a entender por que me sentía tan mal, siendo que estaba haciendo lo correcto (descansar)
El Espíritu Santo me guiaba a un pasaje de la Biblia, a lo que yo asocio como la transición de un ser humano en el intento, en el grito 😱 por pedir ayuda a nuestro Pade en los cielos, por aquello que no entendemos que está pasando en nosotros mismos.
Tomar un nuevo esfuerzo para el año que comienza implica morir a lo que fue, crear un puente donde por el camino hacia el otro lado es oscuro e incierto, donde se nos exige despojarnos de lo viejo para poder empezar lo nuevo que está del otro lado.
Para mi, todo lo que yo atraía del 2021 tenía que sacarlo afuera para empezar un año en humildad y al desnudo cara a cara con mi creador. Fueron 2 o 3 días de lucha en la oscuridad, en el frío de la soledad interna en ese puente oscuro.
Hoy ya puedo ver la luz, puedo tener nuevas fuerzas. Dejé atrás lo que me cargaba, lo viejo. Hoy tomo un nuevo respiro y tomo nuevas fuerzas para este 2022 que viene con nuevas experiencias, sorpresas y desafíos.
Esta palabra, El Espíritu Santo me la dio para entender mi transición de descanso (muerte a lo viejo) para despertar a lo nuevo.
Salmos 32:3-5
Reina-Valera 1960
“Mientras callé, se envejecieron mis huesos
En mi gemir todo el día.
Porque de día y de noche se agravó sobre mí tu mano;
Se volvió mi verdor en sequedades de verano. Selah
Mi pecado te declaré, y no encubrí mi iniquidad.
Dije: Confesaré mis transgresiones a Jehová;
Y tú perdonaste la maldad de mi pecado.(A) Selah”
Para empezar lo nuevo, debemos confesar y tirar a la basura lo viejo, las decepciones, las luchas, la tristeza, el estrés. Para agarrar nuevo esfuerzo debemos accionar. En mi caso fue NO HACER NADA - morir a lo viejo y tomar nuevas fuerzas para este maravilloso año.
En sintonía con el Espíritu Santo 7.1.22
Johanna Mautz Vingren