28/08/2026
JUSTICIA PARA LOS NIÑOS. MISERICORDIA PARA LA MADRE.
Hay tragedias ante las que las palabras parecen quedarse pequeñas.
Hoy quiero elevar una oración y, al mismo tiempo, una exigencia: ¡justicia para esos niños! Ellos eran inocentes. Tenían derecho a vivir, a crecer, a soñar y a conocer el amor. Nadie tenía derecho a arrebatarles la vida.
Como sociedad, no podemos mirar hacia otro lado. La justicia debe esclarecer los hechos y quien haya cometido estos crímenes debe responder ante la ley y asumir las consecuencias de sus actos.
Pero como sacerdote y como cristiano, también digo: no podemos responder al mal con odio.
Pidamos misericordia por la madre. No porque lo que hizo tenga justificación —no la tiene—, sino porque incluso quien ha cometido un acto terrible sigue necesitando que Dios toque su corazón y que la justicia humana haga su camino.
Misericordia no es impunidad.
Perdón no es olvidar.
Comprender no es justificar.
Y pedir justicia no significa dejar de amar.
Que Dios reciba en sus brazos a esos pequeños, consuele a sus familiares y dé fortaleza a todos los que hoy lloran.
Y que nosotros nunca olvidemos que cada niño es un don de Dios y que proteger la vida de los más indefensos es responsabilidad de todos.
🙏 Señor, dales el descanso eterno y haz brillar para ellos la luz perpetua. Que descansen en paz. Amén.
Justicia para las víctimas. Misericordia para todos. Y que la verdad siempre prevalezca.