22/03/2026
En el Quinto Domingo de Cuaresma, la liturgia nos anuncia que en Dios siempre es posible volver a la vida. A través de la resurrección de Lázaro, Jesús nos revela que su amor misericordioso tiene poder para renovar lo que parece perdido y restaurar vínculos quebrados.
Creer es confiar en Aquel que es la resurrección y la vida, dejando morir seguridades para que brote algo nuevo. La rama seca con un brote verde, como signo, expresa la esperanza de una vida renovada: aun en la fragilidad, Dios hace surgir unidad, fe y esperanza en nuestras familias.