13/06/2026
No espera un momento perfecto. No necesita que tengas todo en orden. Simplemente está ahí, a la puerta, llamando.
Es Jesús quien dice: “Hola. Soy yo.”
Cuando abres la puerta, cuando lo escuchas en la quietud, cuando dejas espacio para Él, sucede algo hermoso: cenas con Él. No como siervo y amo, sino como amigos.
Eso es lo que significa tener a Dios contigo cada día. En tu vida, en tu familia, en cada paso.
”¡Mira! Yo estoy a la puerta y llamo. Si oyes mi voz y abres la puerta, yo entraré y cenaremos juntos como amigos.”
— Apocalipsis 3:20 NTV