26/03/2022
📸 "En mi Viejo San Juan..."
Como muchos de ustedes saben, la fotografía callejera es mi favorita.
Hace dos semanas me fui a probar uno de mis lentes nuevos y muchas de mis imágenes recientes salieron de esta sesión.
Ir a fotografiar las calles de nuestra isla con mis AirPods puestos para mi es una terapia. Hay gente que se tira a ver Netflix para despejarse, unos que se van a la playa y otros que hacen yoga.
Yo tomo fotos.
Saliendo al estacionamiento de Doña Fela, me topo con un celaje a mi mano derecha.
Cuando miro me percato de que hay un caballero tomando una siesta al borde de nuestros adoquines.
A primera instancia, no pensé nada. Lo iba a seguir hacia el estacionamiento pero algo me detuvo.
Pensé que si yo realzo mi fotografía con historias bonitas, me siento obligado a iluminar los rincones oscuros de Puerto Rico.
En los momentos en que me decidí tomar esta foto y ajustaba mi cámara, varias personas le pasaban por el lado como si fuese invisible.
"Por qué nadie más lo ve excepto yo?", me pregunté.
"Qué habrá pasado y/o que decisiones habrá tomado para llegar a donde está?" fue otra pregunta que me hice.
Quise acercármele y preguntarle si quería algo de comer o agua pero me asomé un poco más cerca y vi que tenía una funda; asumí que estaría llena de primeras necesidades.
Luego de tomar esta foto, miro la pantalla de mi cámara y siento un aprecio inmediato de que estoy en mis zapatos y no en sus chanclas. Me dio un sentimiento increíble.
Me monto en mi carro, manejo hacia mi apartamento, lugar donde editaré esta foto en una laptop de $3k para luego dormir en una cama king y poder sentirme descansado para el trabajo que paga por todo ello.
Un momento. Ese instante fue el que me hizo sentir agradecido por todo lo que tengo.
He tenido por varios años una meta de comprar un edificio y convertirlo en un centro de rehabilitación para que personas como este caballero puedan tener un techo seguro, comida caliente y una segundo oportunidad de calidad de vida.
Nos urge determinar que los llevó a donde están para poder encaminarlos a un mejor futuro sin importar cuan largo sea para ellos. Ayudarlos a buscar trabajo, que sepan lo que es ganarse el dólar otra vez y rehabilitarlos hasta el punto que puedan ir caminando solos otra vez.
El amor al arte me hizo tomar esta foto pero la empatía que tengo hacia mi prójimo fue la que apretó el botón.
Si ven necesidad, brinden generosidad. El mundo necesita más de ti. Los dejo con un pensamiento: "Una persona no puede hacerlo todo pero todos podemos hacer algo."
Gracias por estar aquí conmigo. Los quiero mucho. -F
Para más de mi fotografía, visítame en Instagram: .