06/07/2021
Búsqueda incesante hasta hallarlos! Pues así estuve por tres largos días! Sabes; no siempre pierdo cosas. Diría que soy bastante rigurosa en ese aspecto. Me encanta todo en su lugar! Bueno; les cuento que hace unos días perdí mis “air pods” y comenzó la incensante búsqueda, trataba de hallarlos pero no los encontraba. Sin embargo, seguía buscándolos… hasta hallarlos! En un momento pensé; no importa lo que deba hacer, voy y compro otros. Pero no; yo no deseaba otros, yo deseaba los míos! Es doloroso cuando perdemos lo que es nuestro, verdad que sí?!
Puedes entonces imaginar lo que hará el Dios Todopoderoso cuando una de sus ovejas se pierde en el camino y no la halla?! Va y la busca hasta los lugares mas oscuros y desde allí la recoge, la sana, venda sus heridas y la levanta! El deja las 99 y va por tí y por mí hasta volvernos en amistad con El! “Vuelve ahora en amistad con él, y tendrás paz; Y por ello te vendrá bien.” Job 22:21 Yo también he sido esa oveja; que estuvo perdida y El me encontró! Aquella también que ha ido por los “verdes pastos” del mundo y sus engaños, pero El me encontró! Con su vara y su cayado me vuelve al redil una y otra vez, las veces que sea necesario, me lleva al desierto para enamorarme y hablar a mi corazón! El me halló! Estuve perdida y El me encontró! Tenemos un Dios bondadoso, rico en misericordia. El no abandona la obra de Sus manos! “Volveos a mí, dice Jehová de los ejércitos, y yo me volveré a vosotros, ha dicho Jehová de los ejércitos.” Zacarías 1:3b
“Se acercaban a Jesús todos los publicanos y pecadores para oírle, y los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: Este a los pecadores recibe, y con ellos come. Entonces él les refirió esta parábola, diciendo: ¿Qué hombre de vosotros, teniendo cien ovejas, si pierde una de ellas, no deja las noventa y nueve en el desierto, y va tras la que se perdió, hasta encontrarla? Y cuando la encuentra, la pone sobre sus hombros gozoso; y al llegar a casa, reúne a sus amigos y vecinos, diciéndoles: Gozaos conmigo, porque he encontrado mi oveja que se había perdido. Os digo que así habrá más gozo en el cielo por un pecador que se arrepiente, que por noventa y nueve justos que no necesitan de arrepentimiento.” Lucas 15:1-7
“Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen, y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano”. Juan 10:27-28
“¿O qué mujer que tiene diez dracmas, si pierde una dracma, no enciende la lámpara, y barre la casa, y busca con diligencia hasta encontrarla? Y cuando la encuentra, reúne a sus amigas y vecinas, diciendo: Gozaos conmigo, porque he encontrado la dracma que había perdido. Así os digo que hay gozo delante de los ángeles de Dios por un pecador que se arrepiente.” Lucas 15:8-10