15/11/2025
Estamos comenzando un tiempo lleno de festividades variadas; desde Acción de Gracias, Navidad, Epifanía, hasta las Fiestas de la calle San Sebastian y las octavitas. Actividades que siempre llegan envueltas en luces, música, comida y encuentros. Pero, más allá de las tradiciones, estas celebraciones tienen un regalo especial: el recordarnos que el amor se nutre de los momentos, de los detalles y de las relaciones.
Estas fechas son una oportunidad valiosa para detenerse, respirar, mirarse con intención y reconocer que, a pesar de todo lo que el mundo pueda decir o exigir, el Amor es Amor no importa que.
No importa si celebran en una gran fiesta familiar o en una cena íntima en casa; caminando por un festival navideño en algún rincón de nuestro Puerto Rico; cocinando algo rico; viendo películas de "Hallmark" abrazaditos en el sofá; o incluso compartiendo silencios tranquilos: cada experiencia puede transformarse en una oportunidad de fortalecimiento de la pareja.
Aprovechen estas festividades para conversar sobre lo que sueñan juntos; para agradecer por lo que han vivido; para sanar lo que quizás todavía no han sanado; y para recordar las razones por las que eligieron caminar uno al lado del otro.
Afirmen su cariño con palabras, con gestos, con tiempo de calidad que resulten en un: “estoy aquí contigo”. Porque el amor, cuando se cuida, cuando se celebra, se vuelve más fuerte.
Y en medio de todas estas celebraciones, recordemos que Jesús es nuestro centro.
Él es la razón por la cual celebramos.
Que su presencia nos recuerde que el amor verdadero sobrepasa toda adversidad. Que Jesús sea la fuerza que sostiene nuestros vínculos,
la esperanza que renueva,
y la alegría que nos invita a celebrar sin miedo y sin vergüenza.
Ricas y abundantes bendiciones.
Somos un ministerio de la Iglesia Luterana Misionera / Congregación San Juan