09/04/2024
El perdón no es fácil. Pero a menudo,
nos aferramos a la amargura y el
rencor, alimentando así una sensación de
injusticia que nos consume cada día más.
Entonces nosotros como seguidores de Cristo que estamos llamados
a seguir su ejemplo debemos de aprender a perdonar.
Y no se trata de olvidar o justificar las acciones
de aquellos que nos han herido, sino de
liberarnos del peso, del odio y permitir
que el amor de Dios sane nuestras
heridas.