Identidad del Proyecto Verano Misionero: «Verano Misionero es un «proyecto-servicio» de Formación y Animación Misionera en la Iglesia Católica de Puerto Rico, dentro de la jurisdicción eclesiástica Pontificia de la Dirección Nacional de las Obras Misionales Pontificias de Puerto Rico; concretamente, bajo la orientación y el asesoramiento de la Pontificia Obra de la Propagación de la Fe – POPF. Es
un «proyecto-servicio», que comienza en 1986, por iniciativa misionera «Ad Gentes» del Secretario Nacional de la POPF de aquel entonces, el Sr. Joaquín Izquierdo, con el «aval» del Rev. Roberto Graves, CSSp – Director Nacional. Verano Misionero es un «proyecto-servicio» de carisma misionero, con una «opción preferencial» Ad Gentes, hacia «realidades y/o situaciones misioneras geográficas, humanas y culturales más allá de nuestra fronteras». Estas «realidades y/o situaciones», son identificadas siguiendo los Criterios, Directrices y Estatutos de las OMP, aprobados por la Santa Sede, a través de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos. Verano Misionero es un «proyecto-servicio» con base en un «voluntariado laical» procedente de las (06) diócesis de Puerto Rico. Por 26 años, ha caminado bajo la custodia de las OMP, pero sin perder su esencia fundacional de voluntariado laical, tanto en su simple organización, como en los participantes, aunque esto no excluye la participación del clero, religiosos y aspirantes a la vida sacerdotal y/o vida religiosa. Verano Misionero se ha establecido como la «Viña del Señor» donde muchos encuentra su vocación al servicio de la Iglesia como Laicos y/o Consagrados. Verano Misionero es el «Rostro Ad Gentes» de la Iglesia Católica de Puerto Rico, por su relación cercana con la Conferencia Episcopal de Puerto Rico (CEP), a través de las OMP. Verano Misionero no actúa misioneramente enajenado de las «realidades y/o situaciones misioneras» dentro de Puerto Rico; por el contrario: Puerto Rico es el primer destino misionero de Verano Misionero, donde se realizan todos los talleres de formación y Animación Misionera. Verano Misionero trabaja para «despertar, fortalecer y desarrollar la consciencia misionera de todo bautizado. Verano Misionero no es una pastoral misionera, no es un grupo apostólico o devocional. Es un «proyecto-servicio» de formación, Animación y actuar misionero, dentro de una espiritualidad de discipulado permanente en la persona de Jesús. Los Estatutos de las OMP en Roma, estimula a todas las Direcciones Nacionales de OMP en el mundo, a trabajar incansablemente por la Formación y Animación Misionera en todas las diócesis del mundo, promoviendo «proyectos misioneros» para estos fines, pero desarrollando desde los inicios, la característica de que sean «proyectos auto-sustentables» en términos económicos y humanos. Se trata por tanto de un proyecto estrictamente para «voluntarios laicos/religiosos/consagrados» no remunerado. Cuando Verano Misionero pierda la característica de «voluntariado laical» dejará de ser un proyecto, y se convertirá en «otra» institución más de la Iglesia.