26/08/2019
¿Cuántos de nosotros hemos sentido que no tenemos valor? ¿Que nadie invertiría nada en nosotros?
La cantidad de veces que el mundo nos desvaloriza es impresionante. Cada vez se añaden mas parametros a los cuales tenemos que acomodarnos para ser de valor en esta sociedad. Modas, profesiones, estilos de vida, poseciones, estatus social etc, se siguen añadiendo a la lista interminables de cualidades que el mundo cataloga como preferentes a la hora de darte una puntuación destacada. Cuando regresé a los caminos del Señor uno de mis mas altos retos fue aprender que nadie ni nada en este mundo puede darme el valor correcto que solo Dios puede dar. El es el único que pagó el mas alto precio por mi, no por que yo fuese satisfactoria en muchas cosas si no por que de El emana un amor interminable hacia mi. El me compró con su sangre, con su dolor, con su preciada vida. Ahora puedo ser reflejada en El quien es la plenitud. ¿Que más valor que ser considerada hija de Dios por medio del sacrificio de Jesús? Recuerda esto a ti mismo, tienes valor. Ese valor es catalogado como el más alto para Dios; tanto que murió por ti. ¡Eres hechura suya!
“Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.”
Efesios 2:10