21/01/2020
Tener una petición delante de Dios es lo mejor que podemos hacer porque sabemos con seguridad que en Su tiempo será cumplida, pero querer adelantarnos a su provisión puede tener serias consecuencias, cualquier área de tu vida que necesite de una respuesta y estés desesperado por solucionar va a producir algo, el fruto de la paciencia, o una precipitada decisión errónea de querer hacer tú las cosas para que no sea tan tardado, querer darle esa “ayudadita” a Dios no es buena idea, podemos terminar estorbando sus planes por querer vivir las cosas sin dejar que tome su tiempo.
Es dificil esperar, ¡Claro que lo es!, duele hacerlo, pero duele aún más sufrir las consecuencias de haber tomado una decisión desesperada, y no es que estemos por ahí sin hacer nada esperando que todo caiga del cielo como el maná en el desierto, se trata de trabajar la tierra como el hermano del hijo prodigo, para disfrutar de lo suyo en el tiempo correcto.
La respuesta para el hermano del hijo prodigo fue: “…Hijo, tú siempre estás conmigo, y todas mis cosas son tuyas” Lucas 11:31, como una respuesta tan sencilla fue suficiente para comprender que mientras Él estaba cerca de su padre lo tenía todo, eso es precisamente lo que necesitamos, sencillamente permanecer cerca de Dios y esperar a que nos bendiga, porque aunque por momentos parece q se ha olvidado, la verdad es que todo el tiempo está haciendo algo por nosotros.
No te adelantes a los planes que Dios tiene para tu vida, Él conoce mejor que nadie tus necesidades, y nunca actúa con tardanza, solo confía, espera, demuéstrale a Dios que estas consciente que Él sabe lo que hace y como y cuando lo hace, y mientras lo hace, desarrolla paciencia, dominio, fidelidad, fe, tantas cosas que hay que hacer, entonces tu bendición llegará como una merecida recompensa. «Espera en Jehová, y guarda su camino, y Él te exaltará para heredar la tierra; Cuando sean destruidos los pecadores, lo verás.» Salmos 37:34
Autora: Maite Leija