18/02/2026
✨Hoy comienza la Cuaresma.
Me imagino que, si estás leyendo esto, quizá pasaste por la Iglesia a buscar las cenizas. Pero más allá del gesto, lo verdaderamente importante es que este Miércoles de Ceniza marca el primer día de un camino: cuarenta días para acompañar a Cristo rumbo a la Pascua.
La Cuaresma no es un simple recordatorio de que “hay que sacrificarse”. Es un tiempo para prepararnos, entendiendo que con Cristo también estamos llamados a padecer, a renunciar, a morir… no físicamente, sino a aquello que nos ata y no nos permite caminar cerca del Señor.
Muchos hacen sacrificios en este tiempo. Y está bien. Pero conviene preguntarnos: ¿para qué?
Dejas los dulces, las sodas, las redes, incluso —aunque duela— las novelas. Pero si al terminar los cuarenta días vuelves a darte un atracón de todo lo que dejaste, o haces un “binge” de las series que estaban en on demand, ¿qué ganaste realmente?
El sacrificio cuaresmal debe llevarte a transformar tu vida, a convertirte en un mejor ser humano, y sobre todo, a acercarte más a Dios. Este tiempo puede ser el comienzo para dejar atrás aquello que, en tu historia concreta, te aleja de Él.
Y vuelvo al principio:
Hoy comienza la Cuaresma.
Si tu prioridad son las cenizas y no la Eucaristía, quizá no estás dándole a este día la importancia que merece.
Las cenizas no son el centro.
Son solo un símbolo: nos recuerdan de dónde venimos y en qué nos convertiremos. Son un llamado a reconocer nuestra fragilidad y nuestra condición pecadora, pero también a abrazar la esperanza de la salvación que Cristo nos ofrece… siempre que estemos dispuestos a cambiar, a convertirnos, a amar.
Porque ese es el “secreto” —que no es secreto—:
la conversión solo es verdadera cuando nace del amor.
Del amor a Aquel que dio su vida por amor.
¿Quieres acercarte a Cristo?
Entonces toma esta Cuaresma en serio. Vívela por amor y con amor.
No te quedes en el gesto de la ceniza.
Cambia el corazón.
Tienes 40 días para hacerlo.
🙏🏽