15/06/2026
Hoy vivimos un tiempo especial en la presencia de Dios, donde fuimos recordados de la importancia de transmitir nuestra fe, valores y testimonio a las generaciones que vienen detrás de nosotros. Cada alabanza, oración y palabra ministrada nos llevó a reflexionar sobre el legado espiritual que estamos dejando en nuestros hijos, familias y comunidad.
Dios nos llamó a no guardar para nosotros solos las maravillas que ha hecho, sino a proclamarlas de generación en generación, para que otros conozcan su amor, su fidelidad y su poder transformador. Así como nuestros antepasados nos hablaron de las grandezas del Señor, hoy somos nosotros quienes tenemos la responsabilidad de levantar una generación que ame, honre y sirva a Dios con todo su corazón.
Salimos fortalecidos, desafiados y comprometidos a ser instrumentos para que la obra de Dios continúe impactando vidas. Que nuestro testimonio sea una voz viva que proclame las maravillas del Señor y que las futuras generaciones puedan ver, a través de nosotros, la fidelidad de Dios.
🙌 Que nunca se detenga el mensaje de Cristo, sino que siga pasando de generación en generación para la gloria de Dios. 🙌