13/06/2026
Pastor Manuel Sanchez
En el cielo no hay problemas, solamente hay planes...
Jeremías 29:11
“Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros…”
Dios no improvisa. Él sabe lo que usted y yo hacemos aunque nadie lo diga. David decía que aún no estaba la palabra en su boca y Dios ya la conocía. Él conoce todo lo que acontece respecto a nuestra vida.
Cuando Jeremías 29:11 comienza diciendo: “Porque yo sé”, eso debe traer descanso a nuestro corazón. Si Él sabe, ¿por qué dudar? Si Él es mi Padre, ¿por qué vivir preocupado?
No tenemos que saberlo todo relacionado con nuestra vida. De hecho, no lo vamos a saber todo. Pero que Dios lo sepa basta, porque todo va a estar bien.
Si esperamos tener paz cuando tengamos todas las respuestas relacionadas con nuestra vida, desde ahora te digo que jamás tendremos paz. Debe ser suficiente confiar y saber que Él lo sabe todo.
“Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros.”
Y quizás te preguntas: ¿Cómo es posible que Dios piense en mí? Un Dios tan grande pensando en alguien tan pequeño como yo, como tú.
Lo creas o no, Él no tan solo piensa en ti; también piensa en tus hijos, en tus problemas y también en los míos. Él piensa en tus proyectos y también en los míos.
Esto significa que hay una atención de Dios para ti. Le atraemos tanto a Dios y no lo imaginamos. Tanto así que murió por nosotros. Tanto así que Él dijo que donde Él está, desea que nosotros también estemos.
En el Antiguo Testamento no había un acceso directo a la presencia de Dios, pero desde que Jesús murió, tú tienes acceso a Su misma presencia.
Él nunca nos desecha. Somos nosotros los que lo desechamos, pero Él nunca lo hace.
La Palabra dice que tiene pensamientos de bien y de paz, y no de mal. Esto descarta toda posibilidad de mal de parte de Dios hacia nosotros, Sus hijos.
Por supuesto, Dios trata con nosotros de diferentes maneras. Pero no para mostrarnos lo débiles que somos, sino lo fuertes que podemos llegar a ser en Él. Porque el padre que ama, corrige.
No veas a Dios como un padre malo que solamente castiga. Yo veo un Padre amoroso, lleno de misericordia, que provee, que ama, que perdona y que está lleno de amor.
Y sí, hay resultados que no nos gustan. Muchas veces son consecuencia de nuestras propias decisiones. Nosotros mismos nos metemos en problemas. Pero aun eso Dios lo utiliza para tratar con nosotros.
Quizás estás viendo una familia destruida. Quizás estás viendo un mal día. Quizás estás viendo situaciones difíciles. Pero aun viendo lo que veas, espera lo mejor de Dios para ti y para tu familia.
No vale la pena echar luchas. Perdemos el sueño preocupados. Lo que tú puedas resolver, resuélvelo. Lo que no puedas resolver, déjaselo a Dios.
Tú tienes a quién acudir. Su Palabra dice: “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar”.
Porque Él piensa en ti.
Y si Él piensa en ti, puedes descansar.
Porque en el cielo no hay problemas, solamente hay planes. Hay propósitos para ti.
Dios no improvisa, sus pensamientos son de bienestar para ti. DTB