Parroquia San Vicente de Paúl de Mayagüez

Parroquia San Vicente de Paúl de Mayagüez Página Oficial de la Parroquia San Vicente de Paúl, de Mayagüez, Puerto Rico
Párroco: P. Athas S. Emile, CM

HORARIOS DE MISAS:
En el templo Parroquial - de martes a sábado a las 6:00pm

Los domingos - a las 9:00am, 11:00am y 6:00pm

OFICINA PARROQUIAL:
De martes a viernes de 3:30pm a 5:30pm

27/10/2025

ATENCIÓN
Pronto estaremos cerrando esta pagina ya que la parroquia acaba de estrenar nueva página con mas accesibilidad para los feligreses y seguidores de la página.
Este es el enlace de la nueva
https://www.facebook.com/share/1Bftf2JA89/

Catholic Church

26/10/2025

La página de Facebook de La Parroquia San Vicente de Paúl de Mayagüez, se encuentra en un proceso de transición. Durante las misas se les informará el nombre de la nueva página para su acceso. Gracias por seguirnos durante todo este tiempo.
https://www.facebook.com/share/17XEjq4WcV/

Catholic Church

12/10/2025

HOMILÍA DEL XXVIII DOMINGO ORDINARIO/C

La liturgia de este Domingo, Dios nos invita a reflexionar sobre una actitud fundamental del cristiano: la gratitud, y cómo esta puede ser expresión de una fe viva que nos salva.

La primera lectura de hoy nos presenta la historia de Naamán, un general sirio, extranjero y leproso, que acude al profeta Eliseo buscando curación. Tras sumergirse siete veces en el Jordán, siguiendo la indicación del profeta, queda sano. Pero lo más importante es lo que viene después: Naamán vuelve, reconoce al Dios de Israel y quiere ofrecerle un regalo en señal de agradecimiento.

El no solo ha sido sanado físicamente, sino convertido. Ya no es solo un hombre curado, sino un creyente agradecido. Naamán reconoce que la fuente de su sanación no es el agua del río, sino el Dios vivo que actúa a través del profeta.

En el evangelio de Lucas, Jesús sanó a diez leprosos. De todos ellos, uno solo ha vuelto para dar gracias y es un samaritano, es decir, un extranjero, alguien marginado por la religión oficial de Israel. Este hombre no experimenta solamente una sanación física, sino reconoce también a Jesús como el autor del milagro, se postra a sus pies y da gracias. Jesús interroga al samaritano diciendo: “¿No han quedado limpios los diez? ¿Los otros nueve dónde están? ¿No ha vuelto más que este extranjero para dar gloria a Dios?” Y concluye diciendo: “Levántate, vete; tu fe te ha salvado.”

La diferencia entre los nueve y el uno no está en la sanación, sino en la respuesta del corazón. Solo el agradecido reconoce a Dios en su vida.

Pablo en la segunda lectura, nos recuerda desde la cárcel que Jesucristo resucitado es nuestra esperanza, y que vale la pena sufrir con Él y si perseveramos, reinaremos con Él. Incluso en medio de la dificultad, hay razones para dar gracias.

Esto nos enseña que la gratitud no es solo por las cosas buenas que recibimos, sino también por la presencia fiel de Dios en los momentos difíciles. El verdadero creyente es aquel que da gracias en todo momento porque sabe que Dios es fiel, aunque nosotros seamos infieles.

¿Cuántas veces recibimos bendiciones, salud, ayuda, protección, y no volvemos a dar gracias? ¿Nos hemos acostumbrado a recibir sin reconocer?

El samaritano fue salvado por su fe, expresada en la gratitud. Cuando agradecemos, reconocemos que Dios actúa en nuestra vida y eso fortalece nuestra relación con Él. Como Pablo, estamos llamados a ver más allá de las pruebas. La fe nos lleva a decir: “Gracias, Señor, porque estás conmigo incluso en las dificultades.”

Hoy, el Señor nos invita a volver a Él, como el samaritano. No solo con los pies, sino con el corazón. La Eucaristía es precisamente eso: acción de gracias. Cada domingo, cada misa, es una oportunidad para decirle: Gracias, Señor, por tu misericordia. Gracias por salvarme.

Y tú, ¿ya volviste para dar gracias?
-P. Athas S. Emile

04/10/2025

Homilía del XXVII Domingo Ordinario/C

Hoy, la Palabra de Dios hermanos nos invita a reflexionar sobre dos realidades profundamente entrecruzadas en nuestra vida cristiana: la fe y la humildad.

El profeta Habacuc, en la primera lectura comienza con una pregunta que quizás todos nos hemos hecho alguna vez diciendo: "¿Hasta cuándo, Señor, gritaré sin que me escuches?"

Habacuc no comprende por qué Dios permite la injusticia y la violencia. Esta es una experiencia universal: mirar el mundo y sentir que la maldad avanza sin freno, mientras la justicia parece débil.

Pero Dios responde con una intuición y una promesa: "El justo vivirá por su fe."Esta fe no es simplemente creer que Dios existe. Es una confianza firme, incluso cuando no entendemos, ni vemos resultados inmediatos. Es la fe del que espera y persevera. El justo no vive por lo que ve, sino por lo que cree.

Pablo en su Segunda carta a Timoteo escribe diciendo: "Reaviva el don de Dios que recibiste." Así que hermanos, la fe es un don de Dios y una responsabilidad. Ella no es pasiva, por eso, necesita ser cuidada, alimentada y fortalecida. Y para eso, necesitamos la fuerza del Espíritu que Dios nos ha dado: un Espíritu que no es de temor, sino de fortaleza, amor y dominio propio. Hoy, muchos vivimos una fe dormida rutinariamente, sin sufrimiento. Por eso, el Apóstol nos ha dicho: "¡Despierta, prende el fuego!" No tengamos miedo de ser valientes en nuestra fe, incluso cuando haya que ir en sentido contrario.

Los discípulos, conscientes de la dificultad para vivir según el Evangelio, piden algo muy humano y sabio diciendo: "Señor, auméntanos la fe," y Jesús responde con una imagen sorprendente diciendo: "Si tuvieras fe como un granito de mostaza..."

No se trata hermanos míos de tener una fe gigantesca o grandiosa, sino auténtica, viva, activa, por pequeña que sea. Ella puede mover lo imposible, no porque tengamos poder, sino nos abrimos al poder de Dios.

Luego cuenta una parábola sobre un siervo que hace lo que debe, sin esperar recompensa. La fe verdadera se manifiesta en la humildad del servicio. No debemos vivir nuestra fe para ganar méritos, sino por amor. Somos siervos del Reino, y cuando hacemos lo que debemos, decimos: "Somos siervos inútiles" no en el sentido de que no valemos nada, sino de que lo que hacemos no es por mérito, sino por gracia.

Hoy, el Señor nos llama a una fe más profunda: que confía en medio del dolor, se aviva y fortalece y una fe activa, humilde y servicial, como nos enseñan las tres lecturas de hoy.

Pidamos hoy al Señor lo mismo que los discípulos diciendo: "Señor, auméntanos la fe", y que estemos dispuestos a que esa fe nos lleve a vivir con más entrega, humildad y confianza en su poder.
-P. Athas S. Emile

¡Celebrando el Triduo a nuestro patrón; San Vicente de Paúl!Instalación de nuevos ministros extraordinarios de la comuni...
29/09/2025

¡Celebrando el Triduo a nuestro patrón; San Vicente de Paúl!

Instalación de nuevos ministros extraordinarios de la comunión

Sigfredo Rodríguez Rodríguez
Gilberto Zabala Durán
Estela López Díaz
Ana Soto Matos

Renovación de ministros
José M. Cuebas Campos
Maribel Valentín Cuevas

Misa presidida por el Mons. Humberto López Bonilla, Vicario General de la Diócesis de Mayagüez.
¡Les dejamos parte de los hermosos momentos vividos durante estos días!¡Estamos agradecidos de todos los colaboradores, desde el Bazaar hasta la festividad de San Vicente!
Gracias a todos los por asistir cada día. ¡Que Viva San Vicente de Paúl!

27/09/2025

Homilía del XXVI Domingo Ordinario (C)

Queridos herman@s,
Este XXVI domingo nos invita a reflexionar sobre la importancia de la justicia, la misericordia y la verdadera atención a los necesitados cuya lectura también nos resalta que seguir a Jesús implica no solo cumplir con la ley, sino también vivir con compasión y solidaridad.
El servicio a los pobres, en la figura de SVP, nos llama a poner nuestra fe en acción, mostrando amor concreto a quienes más lo necesitan. SV nos enseñó que la verdadera caridad consiste en acompañar y dignificar a los pobres, no solo en brindar ayuda material, sino también en ofrecer atención y respeto.
Hoy nos invita la Palabra de Dios a reflexionar sobre la verdadera riqueza y el verdadero tesoro de nuestra vida. En la primera lectura, del profeta Amós, escuchamos una denuncia contra aquellos que viven en la opulencia y la indiferencia, asegurando sus vidas sin preocuparse por los necesitados. Su seguridad y bienestar parecen ser su único objetivo, pero Dios advierte que esa forma de vida será vulnerable ante su juicio.
El Evangelio de Lucas nos presenta la historia del hombre rico y el pobre Lázaro. El hombre rico, vestido con ropa elegante y viviendo en lujos, no presta atención al pobre que se acuesta a su puerta. La parábola nos revela que la verdadera riqueza no está en las cosas materiales, sino en cómo vivimos y tratamos a los demás. El rico, después de su muerte, experimenta un tormento que refleja la separación eterna de Dios, mientras que Lázaro, que sufrió en esta vida, encuentra consuelo en la presencia de Dios.
Pablo en su carta, nos llama a seguir el ejemplo de Jesús, el único que puede otorgarnos la vida eterna. Nos invita a vivir con rectitud, fe, amor y paciencia, en medio de las dificultades, confiando en la promesa de la vida eterna que está reservada para quienes persisten en la fidelidad.
Esto nos quiere decir, que no debemos poner nuestra confianza en las riquezas materiales, que son pasajeras, sino en la riqueza de la vida espiritual y eterna, en la justicia, la misericordia y el amor. La verdadera riqueza es vivir según la voluntad de Dios, amando a nuestros hermanos como prójimos y ayudando a los necesitados. La indiferencia y el egoísmo nos alejan de la verdadera felicidad y nos colocan en peligro de perder la vida eterna.
La invitación de este domingo, es a transformar nuestro corazón y actuar con misericordia, a no cerrar nuestros ojos ante el sufrimiento ajeno, y orientar nuestra vida hacia las cosas que permanecen y nos conducen a la vida eterna.
En resumen, la reflexión nos invita a hacer de nuestra vida un acto de servicio, motivados por el amor de Cristo, y recordar que en el servicio a los pobres encontramos una manifestación auténtica de nuestro compromiso cristiano y
que el Señor nos otorgue la gracia de vivir según su Palabra, siendo auténticos discípulos que buscan en todo su gloria y su reino.
-P. Athas S. Emile

Primer día del Triduo en honor a San Vicente de Paúl. Agradecemos al Padre Gregorio Joseph de la Parroquia La Milagrosa ...
25/09/2025

Primer día del Triduo en honor a San Vicente de Paúl. Agradecemos al Padre Gregorio Joseph de la Parroquia La Milagrosa de Ponce, por compartir junto a nosotros esta celebración.

21/09/2025

REFLEXION HOMILETICA DEL XXV DOMINGO ORDINARIO/C

La liturgia de este Domingo, nos invita a considerar temas fundamentales de justicia social, oración, y las riquezas en la perspectiva del Reino de Dios y están presentes en las lecturas de hoy.
Amós profeta de la justicia, denuncia con fuerza la corrupción de los ricos y poderosos que oprimen a los pobres y los explotan. Es una sociedad donde los ricos utilizan su poder para pisotear a los pobres, la ambición se convierte en el motor de la vida social y económica. Dios advierte que este sistema injusto será castigado, y promete que los oprimidos tendrán su liberación. El profeta, como siempre, presenta a Dios no solo como juez, sino también como defensor de los oprimidos, quien escucha el clamor de los pobres. Amós nos invita a examinar nuestra propia actitud hacia las riquezas y el poder, también cuestiona si nuestras acciones están alineadas con la justicia divina.

Pablo, en su carta pastoral, exhorta a la oración por todos, especialmente por los que ocupan puestos de poder, para que puedan gobernar con sabiduría y justicia. La oración, en este sentido, no solo es una acción personal, sino que tiene una dimensión comunitaria que busca el bienestar de toda la sociedad. Además, subraya que la voluntad de Dios es que todos los hombres se salven, y resalta la universalidad del mensaje cristiano.

El nos recuerda que la oración es un medio poderoso para transformar las realidades sociales. No solo debemos orar por nuestro propio bienestar, sino también por el bien de todos, en especial por aquellos que tienen la responsabilidad de gobernar. Es un llamado a la intercesión por la paz, justicia, equidad y saber que nuestra fe tiene implicaciones en el orden social. Además, resalta que Dios quiere la salvación de todos, lo que debe motivarnos a vivir la unidad y solidaridad.

El Evangelio por su parte, nos presenta la parábola del administrador listo que, sabiendo que está a punto de perder su puesto, decide actuar con astucia y ganarse el cariño de los deudores. Jesús, aunque no acepta la inmoralidad del administrador, utiliza su comportamiento como ejemplo de la sabiduría con que los "hijos de este mundo" manejan sus bienes materiales. El pasaje culmina con el famoso “no podéis servir a Dios y al dinero”, un recordatorio de que las riquezas no deben ocupar el primer puesto en nuestra vida.

La parábola no se trata de ser listos en el mal sentido, sino de utilizar sabiamente los recursos materiales para el bien. Jesús nos invita a ser prudentes y sabios en el manejo de nuestros Bienes y también advierte sobre la idolatría del dinero. La riqueza puede convertirse en un estorbo para el Reino de Dios si no se utiliza correctamente, es decir, si no se pone al servicio de los demás. El evangelio nos llama a vivir en libertad, no sometidos a las riquezas, y a saber que todo lo que tenemos es un don que debe ser usado al servicio de la comunidad y de la justicia.

Entonces, la liturgia nos invita a meditar sobre la justicia social, oración y correcta relación con las riquezas. Dios se manifiesta como defensor de los pobres y oprimidos, nos llama a actuar con justicia en todas nuestras relaciones. Pablo nos recuerda que la oración es un medio poderoso para la transformación social, y Jesús nos incita a poner nuestra confianza en Él y no en las riquezas.

Que este domingo nos impulse a vivir de manera coherente con nuestra fe, siendo constructores de justicia y paz en el mundo.
-P. Athas Emile

Les esperamos...
14/09/2025

Les esperamos...

Dirección

Avenida Guanajibo 401
Mayaguez
00680

Horario de Apertura

Martes 15:30 - 17:30
Miércoles 15:30 - 17:30
Jueves 15:30 - 17:30
Viernes 15:30 - 17:30
Sábado 18:00 - 19:00
Domingo 06:00 - 07:00
09:00 - 11:00

Teléfono

787-832-8874

Página web

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando Parroquia San Vicente de Paúl de Mayagüez publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Compartir

Categoría