23/02/2026
DERECHO CONTRA DERECHO.
Ya es asqueante escuchar el argumento de cualquier grupo para que se acepte o legalise cualquier conducta, alegan que es un derecho que tiene en así reclamarlo. Especialmente los que quieren que se legalice conductas contrarias a el buen funcionamiento de la sociedad.
Realmente lo que buscan no es legalizar su derecho, sino que los que pensamos distinto nos callemos la boca y cedamos nuestras posiciones de vanguardia. Que guardemos silencio en lo que se apoderan de la legislatura, de las escuelas, con un sistema de educación arrodillados a sus demandas, de las universidades y de la mayoría de la prensa escrita y televisiva.
Han establecido su lenguaje y la gente de bien, están intimidada y callada, han cedido su espacio para evitarse problemas porque usan la violencia, la burla y palabras soeces.
La gente de bien está viviendo la imposición de la persecución más violenta en todos los sentidos, en contra de la gente que no piensa como ello.
Las organizaciones religiosas históricas, Los Discípulos de Cristo, Bautistas, La Iglesia Metodista, los Luteranos, Episcopales y un sector laico entre los católicos, entre otros están experimentando el asalto de sus estructuras de poder tratando de que dejen a un lado los principios bíblicos y acepten la inmoralidad como regla de conciencia.
Su batalla apenas empieza, va demandar que los ministros que representan la verdad se levante y se opongan, sin son derrotados por la desvergüenza, tiene otra salida digna. desafíliense y no sean cómplices.
Es tiempo de lucha, de sacrificio, hay peligro de demandas de ser acusados de discriminación y hasta peligro de muerte, lo sabemos. Aunque la legislatura legalice y los tribunales lo refrende, mi voz no se acallará.
La gente tiene el derecho a hacer lo que bien le da la gana en su vida privada. Nosotros tenemos el derecho de creer que algunas conductas no están bien. Es derecho contra derecho. La gente puede pensar que el suicidio es su derecho, yo pienso que hay otra solución. La gente puede pensar que el maltrato de cualquiera es aceptable, para mi es inmoral. La gente puede hacer lo que le plazca pero hay límites, no quiero su basura en mi casa.
Respetar, no es lo mismo que imponer. Tengo gente que amo que piensan distinto y son bienvenido a mi casa si respetan mis reglas. Tienen derecho a fumar, pero en mi casa no lo permito. El que lee, entienda. Si tuviere que ir a la casa de ellos, sé a qué atenerme, porque allí ellos mandan. En los lugares públicos, cada cual determina si nos quedamos.
Varias recomendaciones que podemos tomar en cuenta:
• No guardes silencio, el que calla otorga.
• Empieza a pensar en matricular tus niños en colegios cristianos. La alternativa de enseñarles en casa es una posibilidad. Dejando las escuelas sin miles de niños de padres cristianos.
• No patrocines, ni escuches los programas y productos que auspicien la inmoralidad, Estrangula la economía de los inmorales. Ese también es nuestro derecho.
• Hacer cooperativas donde nos ayudemos los unos a otros.
• Denunciar pastores corruptos. Los que se han acomodado a las agendas liberales.
• Sigue amando al que no piensa como tú, manteniendo firmeza en el planteamiento de moral. Pensar distinto es tu derecho. Nadie tiene el poder de obligar a que aceptes lo que no te parece bien.