06/10/2020
¿Sabias que?
A diferencia de las computadoras nuestro aprendizaje depende del registro diario de miles de estímulos externos (visuales, auditivos, táctiles) e internos (pensamientos y reacciones emocionales) en las matrices de la memoria.
Anualmente archivamos millones de experiencias, pero a diferencia de lo que ocurre con las computadoras, los registros son involuntarios. Con la computadora, nosotros decidimos que grabar; con la memoria humana el registro no depende de la voluntad. Todo lo que captamos se registra automaticamente.
Ante tal realidad no nos debe sorprender el porqué la sociedad cada vez enfrenta un alza en la crisis de salud emocional.
A nuestro alrededor existen miles de estímulos que inconscientemente e involuntariamente se guardan en nuestra memoria y el día menos pensado se activan produciendo todo tipo de condiciones.
Pensamientos fatalistas, ansiedad, estrés, depresión, falta de esperenza por decir solo algunos.
La violencia nos arropa auditiva, rítmica, visual.
La pornografía ya no es privada, música, anuncios, radio, tv, internet.
Los mensaje de miedo
Los anticipadores de desgracias
En fin cada día somos expuestos a esta realidad. ¿Que vamos hacer?
¿Ocultarnos?
Medito en ello. Y me pregunto ¿que haría Jesús?
Creo que ahora más que nunca debemos ser luz y sal, ser empáticos con aquellos que sus memorias están llenas de dolor, sufrimiento, abandono, crisis.
Jesús comenzó a reprogramar la vida y la cultura de un pueblo, comenzando por 12 cabezones que no entendía bien la misión de Jesús.
Hoy somos millones de cabezones y cabezones que seguimos sin entender completamente cuál es la misión de Jesús.
Por tal razón debemos amar sin medidas
Perdonar siempre
Compartir el pan con todos
Liberar a los oprimidos
Darle esperanza a los atribulados
Y anunciar las buenas nuevas.
Si pudiéramos entender que esto no se trata de concilios, denominaciones, maestros, apóstoles, evangelistas, profetas.
Se trata de Jesús que desea relacionarse con el ser humano.
Cuando entendamos eso dejaremos de pelear por los like
Dejaremos de ver el Coliseo como el lugar más grande de adoración
No pensaremos en tener una mega iglesia como señal de que Dios está con nosotros
Al contrario pastorearemos para Cristo ayudando a todos
Anunciaremos el evangelio para salvarlos a todos
Y comenzaremos a entender mejor el mensaje del reino.
Llenemos nuestra memoria de vida, alegría, fe, esperanza y amor...
Pastor C. Collazo