08/06/2026
En el mensaje predicado por nuestro Pastor ayer, fuimos confrontados con una pregunta que nació en el corazón de Pedro y que todavía resuena en nuestros días:
“Nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido; ¿qué, pues, tendremos?” (Mateo 19:27).
Es una pregunta honesta que muchos creyentes se han hecho en algún momento de su caminar con Dios.
¿Qué recibiremos por dejarlo todo y seguir a Cristo?
¿Vale la pena?
La respuesta de Jesús fue clara. Él dirigió la mirada de sus discípulos más allá de los sacrificios presentes hacia las recompensas eternas. Les habló de honra, de propósito, de autoridad en su reino y de una gloria futura reservada para aquellos que permanecen fieles.
Seguir a Cristo tiene un costo, pero también tiene una recompensa.
Vale la pena dejar aquello que nos impide avanzar. Vale la pena rendir nuestros planes a su voluntad. Vale la pena permanecer firmes cuando el camino parece difícil.
Nada de lo que hacemos para el Señor es en vano. Lo que hoy entregamos por amor a Cristo, mañana será transformado por su gracia en bendición, propósito y recompensa eterna.
Que nunca perdamos de vista que nuestro mayor premio no es lo que recibimos de Él, sino estar con Él para siempre.
“Y todo aquel que haya dejado algo por causa de mi nombre, recibirá cien veces más, y heredará la vida eterna.” (Mateo 19:29)