11/06/2026
⬇️⬇️Sobre El Pastor Bryan Caro⬇️⬇️
No me había expresado porque entiendo que no todo merece una reacción inmediata y porque creo que como cristianos debemos pensar antes de hablar.
Después de observar todo lo que ha ocurrido, quiero compartir mi opinión con respeto, amor y responsabilidad pastoral.
Pienso que antes de señalar, criticar o condenar a alguien, debemos analizar las cosas con equilibrio. Muchas veces opinamos sin conocer todos los detalles y terminamos haciendo más daño que bien.
Realizar una actividad de gran magnitud no es algo sencillo. Hay gastos, responsabilidades, permisos, empleados, músicos, sonido, luces, seguridad, seguros y muchas otras cosas que la mayoría de las personas no ve. Todo eso representa una inversión considerable.Lo importante es la buena comunicación. Todos somos seres humanos y todos estamos aprendiendo. Nadie está exento de cometer errores. Los errores también sirven para crecer, corregir y hacer las cosas mejor la próxima vez.
Pero lo que más me preocupa de todo esto no es el evento en sí. Lo que me preocupa es la facilidad con la que nosotros mismos nos destruimos entre hermanos. Cada día veo más ataques, más juicios y menos misericordia.
La Iglesia necesita volver a la empatía. Necesitamos aprender a ponernos en el lugar de los demás antes de escribir una publicación o emitir una opinión. No conocemos todas las luchas, presiones y responsabilidades que una persona está enfrentando.
La Palabra de Dios nos enseña que si vemos a un hermano fallar o equivocarse, debemos restaurarlo con espíritu de mansedumbre, considerando también nuestra propia condición, porque ninguno de nosotros está libre de tropezar mañana.
Hoy más que nunca necesitamos unidad. No una unidad basada en pensar exactamente igual en todo, sino una unidad basada en el amor de Cristo. Podemos diferir en opiniones, enfoques o formas de hacer algunas cosas, pero jamás debemos perder el respeto, el amor y la capacidad de tratarnos como hermanos.
Por mi parte, no voy a alimentar campañas de ataques ni controversias innecesarias. Mi llamado sigue siendo predicar a Cristo, ayudar al necesitado, restaurar vidas y promover la unidad del cuerpo de Cristo.
Prefiero actuar conforme a la Palabra de Dios antes que conforme a la presión de las redes sociales.
Oremos más. Ataquemos menos.
Ayudemos más. Juzguemos menos.
Y recordemos que la misma gracia que hoy necesitamos para nosotros, es la gracia que debemos extender a los demás.
Dios les bendiga.
Pastor Juan Carlos Ayala
Ministerio De Las Calles al Altar