11/04/2026
A veces estamos mirando tantas cosas a la vez, que sin darnos cuenta dejamos de mirar a Jesús.
Entre el ruido, las preocupaciones, las metas, el cansancio y todo lo que llena nuestros días, es fácil perder el enfoque. Pero cuando nuestra mirada vuelve a Él, todo comienza a tomar su lugar otra vez.
No porque desaparezcan todos los problemas de inmediato, sino porque recordamos quién sigue teniendo el control.
Hoy, más que nunca, necesitamos volver a fijar nuestros ojos en Jesús.
Él sigue siendo esperanza, dirección, paz y verdad en medio de todo.
“Puestos los ojos en Jesús…”
Hebreos 12:2