15/06/2026
Reflexión Pastoral
Hay personas que pueden herirnos y luego evitar reconocer sus errores. Sin embargo, como hijos de Dios, no estamos llamados a vivir defendiéndonos ni buscando venganza.
La Biblia nos enseña que cada uno dará cuenta de sí mismo ante Dios, y que la verdad siempre sale a la luz en su tiempo.
Por eso, en lugar de desgastarnos en discusiones, debemos guardar nuestro corazón, caminar en integridad y confiar en la justicia del Señor.
Quien se humilla y reconoce sus faltas encuentra misericordia; quien persiste en el engaño enfrenta las consecuencias de sus propias decisiones.
Sigue adelante con paz. Dios conoce la verdad, ve lo que otros no ven y honra a quienes permanecen fieles.
No paguéis a nadie mal por mal… si es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres.
Romanos 12:17-18