14/06/2026
Buenos días nos de Dios: 🙏
Décimo primer domingo del Tiempo Ordinario. 😇
Hoy, la Palabra del Señor 📖 nos presenta lo que fue un mandato dado por el Mesías, orad por que surjan nuevos obreros del reino.
Todo buen católico DIARIAMENTE debe y tiene un mandato muy serio. Todo buen discípulo misionero 😇 tiene una misión en donde puede estar jugándose su propia salvación sino la cumple. Todos debemos y tenemos que orar 🧎 por muchas y santas vocaciones.
Sin Sacerdotes no hay sacramentos como la confesión, la unción de enfermos y la eucaristía. Sin Sacerdotes, no podemos reconciliarnos con el cielo y nos jugamos la salvación eterna. Sin Sacerdotes, ¿quien nos administra la unción de enfermos y recomendación del alma en el tránsito al Padre Celestial?
Cuando oramos por Sacerdotes, nos aseguramos el alimento de la salvación (Juan 6). Cuando oramos por los Sacerdotes nos aseguramos la bendición de los matrimonios, de los niños y de los enfermos. Cuando oramos por los Sacerdotes, nos aseguramos que Dios nos siga mirando con benevolencia, ternura y misericordia.
“El sacerdote continúa la obra de la Redención en la tierra.” (San Juan María Vianney). Por eso, más que nunca tenemos y debemos orar para que surjan muchas y santas vocaciones. Sacerdotes conforme al corazón ❤️ de Cristo, que se entreguen a la salvación de las almas. San Juan Pablo II dijo que, “El sacerdote no se pertenece a sí mismo; pertenece a Dios y a las almas.”😇
Cuidemos de los sacerdotes. Todos necesitan de los sacerdotes y los buscamos para cada cosa y en muchas situaciones. Consejerías, sacramentos, para mediar en algún conflicto, sacramentales… Pero, ¿nos preocupamos de respetar su descanso, sus momentos de oración, su salud o alimentación? ¿Respetamos cuando le vemos tratando de distraerse? ¿Les invitamos en esas tardes después de tres o cuatro misas, bautismos y enfermos a comer algo o tomar café? ¿Cuando fue la última vez que rezamos por un Sacerdote en específico, rezamos el rosario o le visitamos?
Ciertamente son muchos los que tienen esos detalles con los Sacerdotes y les cuidan cómo les defienden. Son muchos los que reconocen que ese Sacerdote fue llamado por el Dios Altísimo a actuar en su persona. Además de que todo Sacerdote es un mimado de la Madre del cielo.
Tengamos presente que cada Sacerdote es una obra ⛏️ en construcción. En la ordenación se dijo de parte del Obispo, “el Señor que comenzó en ti esta obra buena, El mismo la lleve a término”. Si vemos, los apóstoles eran distintos, con virtudes y defectos y así los llamó. Por ejemplo:
- San Pedro, valiente, apasionado y primer Papa pero antes de metió en el medio de los planes De Dios, le negó tres veces y se salió de Roma cuando lo iban a matar.
- Santiago y Juan, siendo el primero entusiasta y el segundo, apasionado. Le pidieron sentarse en los primeros puestos y los obtuvieron. Santiago el primero en morir y Juan el último en destierro.
- Felipe dispuesto a seguirle pero le costaba entender la misión.
- Tomás, honesto y escéptico. No quiso creer aún cuando sus hermanos le hablaban.
- Mateo, recaudador de impuestos.
Que nuestra Iglesia ⛪️ siga recibiendo la bendición por el anuncio de otro nuevo Sacerdote. Que seamos Iglesia ⛪️ donde trabajemos todos por el reino de Dios y la salvación de las almas. Que cuidemos y amemos a nuestros Sacerdotes y oremos por los seminaristas.
Dios les conceda un feliz día de alabanza y paz.
Pater Vera
Del evangelio según San Mateo 9,36—10:8
En aquel tiempo, al ver Jesús a la muchedumbre, sintió compasión de ella, porque estaban vejados y abatidos como ovejas que no tienen pastor. Entonces dice a sus discípulos: «La mies es mucha y los obreros pocos. Rogad, pues, al Dueño de la mies que envíe obreros a su mies».
Y llamando a sus doce discípulos, les dio poder sobre los espíritus inmundos para expulsarlos, y para curar toda enfermedad y toda dolencia. Los nombres de los doce Apóstoles son éstos: primero Simón, llamado Pedro, y su hermano Andrés; Santiago el de Zebedeo y su hermano Juan; Felipe y Bartolomé; Tomás y Mateo el publicano; Santiago el de Alfeo y Tadeo; Simón el Cananeo y Judas el Iscariote, el mismo que le entregó.
A estos doce envió Jesús, después de darles estas instrucciones: «No toméis camino de gentiles ni entréis en ciudad de samaritanos; dirigíos más bien a las ovejas perdidas de la casa de Israel. Id proclamando que ‘el Reino de los Cielos está cerca’. Curad enfermos, resucitad mu***os, purificad leprosos, expulsad demonios. Gratis lo recibisteis; dadlo gratis».