05/04/2026
María Magdalena
y vio a dos ángeles con vestiduras blancas, que estaban sentados el uno a la cabecera, y el otro a los pies, donde el cuerpo de Jesús había sido puesto. Y le dijeron: Mujer, ¿por qué lloras?
Les dijo: Porque se han llevado a mi Señor, y no sé dónde le han puesto. Cuando había dicho esto, se volvió, y vio a Jesús que estaba allí; mas no sabía que era Jesús.
Jesús le dijo: Mujer, ¿por qué lloras? ¿A quién buscas? Ella, pensando que era el hortelano (jardinero), le dijo: Señor, si tú lo has llevado, dime dónde lo has puesto, y yo lo llevaré.
Jesús le dijo: ¡María! Volviéndose ella, le dijo: ¡Raboni! (que quiere decir, Maestro).”
“Jesús le dijo: No me toques, porque aún no he subido a mi Padre; mas ve a mis hermanos, y diles: Subo a mi Padre y a vuestro Padre, a mi Dios y a vuestro Dios.”
SAN JUAN 20:12-17 RVR1960
María lloraba frente al sepulcro buscaba al Jesús fallecido, pero en su encuentro ve dos ángeles, Muy importante ese acontecimiento, la palabra registra.
Los hechos del caso deben ser establecidos por el testimonio de dos o tres testigos.”
Deuteronomio 19:15 NTV
En este caso dos testigos celestiales se encontraban allí.
Cuando da la vuelta para irse ve a Jesús, pero no lo reconoce, piensa que es el jardinero, hasta que Jesus la llamó por su nombre.
Sus ovejas oyen su voz y le siguen
Ahora María es testigo de su resurrección.
Esto es precioso, Jesús transformó su duelo en misión.
Ve a mis hermanos y dile. Subiré a mi Padre, padre de ustedes, Mi Dios, Dios de ellos también.
Del lamento, a la misión del mensaje de la resurrección.
Ella fue movida de la aflicción a la esperanza del Cristo Resucitado, acepta la misión de Jesús.
Meditando en esta palabra estamos invitados en este día de resurrección a continuar con la misión de decirles a otros que nuestro Cristo resucitó, que su Padre es nuestro Padre, Dios nuestro.
Proclamemos la verdad de Cristo.
Otoniel Reyes Marti