Explicación del logotipo: El mismo presenta el sacrificio y sufrimiento de Cristo como la corona de espinas que enmarca el corazón del hombre, provocando en éste último el mismo deseo de sacrificarse en su carne y en servicio a los demás, para honra y gloria de Dios. Este sentir no puede concretarse si la Palabra de Dios (representada por la espada que atraviesa el corazón) no está profundamente a
rraigada en nuestros corazones, sin la cobertura del Espíritu Santo(representada por la luz alrededor del corazón) y sin la sangre de Cristo de nos libra y nos limpia de todo pecado. La misma sangre que nos da valor en dos sentidos…valor para enfrentarnos al enemigo y vencer, y valor en el precio inalcanzable que adquirimos una vez somos comprados por ella. ¡¡Esa sangre es la que en realidad nos da VALOR!! Definición de Hombres de Valor: Aquellos que escogen en su libre albedrío acatar la voluntad de Dios para ser santos y sin mancha delante de Él. Los que reconocen la herencia de haber sido predestinados para alabanza de Su Gloria por medio de Jesucristo. Los que buscan ser fortalecidos con el poder del Espíritu Santo en su hombre interior. Los que tienen el valor (coraje, templanza o entereza) para enfrentar al enemigo y su propia conscupiciencia a fin de alcanzar la estatura y la plenitud del Varón Perfecto, y que siguiendo sus estatutos alcanzan un valor incalculable para Dios, su familia, su comunidad, su país y el mundo. Visión de Hombres de Valor: Desarrollar hombres centrados en La Palabra de Dios con carácter divino que dena conocer la multiforme sabiduría y amor de Dios a través de su servicio y expresión, y conforme al propósito eterno que se hizo en Cristo Jesús, nuestro Señor. Este desarrollo busca integrar al hombre a los conceptos de familia, iglesia y comunidad desde la perspectiva cristiana. Misión de Hombres de Valor: Reforzar las característicasque tiene que tener un Hombre de Valor a través de actividades de carácter espiritual y capacitarlos para entrelazarlas con su vida secular. Humildes, mansos, amistosos, sinceros,bondadosos, justos, benignos, misericordiosos, pacientes, veraces, desprendidos y serviciales,perdonadores con los demás en amor, desechan la mentira y siguen la verdad en amor.
2. Solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vinculo de la paz
3. Caminan en fe y por fe en Cristo Jesús, orando en todo tiempo.
4. Despojados del viejo hombre
5. Renovados en el espíritu de sus mentes
6. No dan lugar al diablo y reprenden las obras infructuosas de las tinieblas
7. No hurtan
8. Evitan palabras corrompidas
9. No contristan el Espíritu Santo
10. En ellos no hay cabida para la amargura, enojo, ira, gritería, maledicencia, malicia, inmundicia, avaricia, necedad, truhanerías, idolatría, murmuración, contienda, fornicación y adulterio, insensatez, borracheras, lascivia y la desobediencia a la Palabra de Dios.
11. Son imitadores de Dios, entendidos de su voluntad, andan como hijos de Luz con sabiduría,alabando al Señor en sus corazones y sometidos unos a otros en SU AMOR.
12. Dan gracias siempre y por todo al Dios y Padre en el nombre de Jesucristo.
13. Guardan la salvación con temor y temblor.
14. Reconocen que son:
a. Hechura de Dios
b. Creados en Jesucristo para buenas obras
c. Conciudadanos de los santos
d. Miembros de la familia de Dios, de un solo Cuerpo
e. Edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas
f. Coherederos de los cielos
g. Copartícipes de la promesa en Cristo Jesús por medio del evangelio
h. Destinados para ser apóstoles, sacerdotes, profetas, evangelistas, jueces, pastores y maestros, según los dones dados por el Padre.
15. Los que son maridos son cabeza de su mujer, como Cristo es cabeza de la iglesia. Esto es para amarla como a sí mismo, sacrificarse por ella, santificarla, cuidarla, sustentarla como a su propio cuerpo, respetarla y considerarse con ella una sola carne.
16. Como hijos respetan a sus padres y los obedecen en el Señor.
17. Como padres no provocan a ira a sus hijos y los crían en disciplina y amonestaciones del Señor.
18. Como subalternos obedecen a sus jefes terrenales con temor y temblor, con sencillez de corazón, sin adulaciones por agradarlo, sino como siervos de Cristo, haciendo la voluntad del Señor.
19. Como jefes dirigen con sencillez de corazón a sus subalternos, dejando las amenazas y sabiendo que el Señor de todos está en los cielos, y que para Él no hay acepción de personas.