05/03/2026
Por ser discreto es que el abuso se a aumentado.
Si tú “cobras” por predicar o por cantar, no eres invitado: eres proveedor de servicio.
Y si la iglesia “paga” sabiendo que es una tarifa, no está honrando: está comprando.
Voy a decirlo como es hay ministerios que no quieren un altar lo que quieren es una factura.
Y hay iglesias que no quieren honra quieren un show que “levante la noche”.
Resultado mercadeo espiritual.
Jesús lo dijo sin filtro Gratis lo recibisteis, dadlo gratis” Mateo 10:8
Y cuando vio el templo convertido en negocio, no lo negoció: lo confrontó Mateo 21:12–13
Ahora, no me vengas con el versículo del “obrero digno” para justificar tarifas.
Sí, el obrero es digno de su salario
Pero salario no significa precio por unción
Porque si tú me dices Yo voy pero son $3,000 por predicar
eso no es salario eso se parece demasiado a: te ministro si me pagas
Y aquí viene la otra parte que también arde
pastores, el abuso también es nuestro.
Invitan gente, los exprimen, los tienen corriendo, no los hospedan bien, no los honran, no los cubren y después dicen Dios te bendiga
Eso tampoco es bíblico. Eso es tacañería disfrazada de espiritualidad.
Pero aun así, la solución no es ponerle tarifa al Reino.
La solución es orden y honra, no “paquetes”:
paquete de predicación
paquete de adoración
paquete de impartición
Eso no es Reino… eso es catálogo.
Pablo lo dijo claro:
No somos como muchos, que medran con la palabra de Dios 2 Corintios 2:17
Y también: Nosotros no hemos usado de este derecho sea, aunque había derecho al sustento, no todo se usa como excusa.
Así que aquí está mi postura
Yo no invito ministerios con tarifa.
Porque no voy a ser parte de un sistema donde la unción tiene precio y el altar se renta por hora.
Y a mis colegas pastores
aprendamos a honrar de verdad, conforme a nuestra capacidad con generosidad, cuidado y respeto.
Pero no compremos lo que Dios da por gracia.
Si el “ministro” se ofende porque no hay cheque grande, tal vez no le ofende la falta de honra tal vez le ofende que no le compraron el servicio.
La gracia no se vende. La honra se da.
Punto ATT PASTOR ALFREDO CORDERO JR