Iglesia Episcopal Misión El Adviento

Iglesia Episcopal Misión El Adviento Jesús bendecía a todos, daba de comer a todos, se compadecía, perdonaba y daba la bienvenida a todos.

Escuchaba a todos, amaba a todos, murió y resucito por todos; y nuestra misión es seguir los pasos y la misión de Jesús.

*VIVIR UNA BUENA CUARESMA EN EL 2026* Jueves, 12 de marzo del 2026Sanando las heridas de la infanciaLa Rvda. Luz María L...
12/03/2026

*VIVIR UNA BUENA
CUARESMA EN EL 2026*
Jueves, 12 de marzo del 2026

Sanando las heridas de la infancia
La Rvda. Luz María Lambis Garcés

Todo esto es la obra de Dios, quien por medio de Cristo nos reconcilió consigo mismo y nos dio el encargo de anunciar la reconciliación. —2 Corintios 5:18

Irma siempre fue una mujer entregada a su hogar, a su esposo, sus
hijos y a toda su familia. Su fe era firme; creía profundamente en
Dios y mantenía viva la esperanza incluso en tiempos difíciles. Desde
el nacimiento de su nieto, debido a que su mamá lo abandono, ella
asumió con amor su cuidado y formación. Le enseñó valores sólidos,
el amor a Dios por encima de todo y juntos asistían fielmente cada
domingo a la Eucaristía.

Con el tiempo, el niño creció y, al llegar a la adolescencia, comenzó a
cambiar su conducta. Se rodeó de malas amistades, adoptó actitudes
rebeldes y se volvió difícil de manejar. Irma se sentía impotente, pero
nunca dejó de orar por él, ni perdió su fe.

La raíz de su rebeldía era una herida profunda: resentimiento hacia su
madre, quien lo había abandonado siendo pequeño. Cargaba con un
dolor no resuelto y buscaba atención a través de su comportamiento.
La falta de perdón era una barrera que lo mantenía atado.

Con los años, enfermó gravemente. Esa crisis fue una oportunidad
inesperada. Su madre regresó, lo buscó y, con lágrimas, le pidió perdón,
explicándole las razones de su ausencia. Tocado por el gesto, él decidió
abrir su corazón. Al perdonar, comenzó a sanar su herida interior.
Lo que parecía imposible se transformó en reconciliación y gozo. Su
relación con su madre fue restaurada, trayendo sanidad y plenitud a su
vida. El poder de la oración, el amor y el perdón resultaron más fuertes
que cualquier resentimiento.

¿He permitido que el resentimiento cierre mi corazón al amor y a la
reconciliación? ¿Estoy dispuesto a dejar que Dios sane las heridas más
profundas de mi historia familiar?

*Un recurso para esta estación creado por el Ministerio de Brújula de Vida (Living Compass)

*VIVIR UNA BUENA CUARESMA EN EL 2026* Miércoles, 11 de marzo del 2026Una historia de fe, sanidad y plenitudLa Rvda. Luz ...
11/03/2026

*VIVIR UNA BUENA
CUARESMA EN EL 2026*
Miércoles, 11 de marzo del 2026

Una historia de fe, sanidad y plenitud
La Rvda. Luz María Lambis Garcés

Jesús le dijo: Hija, por tu fe has sido sanada. Vete tranquila y curada ya de tu enfermedad. —Marcos 5:34

María era una mujer profundamente entregada a su iglesia.
Siempre apoyó con amor a su esposo durante su batalla contra
el cáncer, acompañándolo en cada momento. Cuando él falleció, su
mundo cambió, pero aún tenía a sus hijos y, sobre todo, el amor de Dios
que la sostenía.
Poco tiempo después, María enfrentó un nuevo desafío: le diagnosticaron cáncer de mama. Su vida parecía desmoronarse nuevamente, pero algo dentro de ella mantuvo firme su fe. A pesar del dolor, las
quimioterapias y la pérdida de su cabello, nunca dejó de acudir a la iglesia, ni de orar. Su corazón estaba lleno de la certeza de que Dios podía sanarla y sostenerla en cada paso del camino. Los obstáculos
eran muchos, pero María nunca desistió, continuó con sus prácticas
espirituales, encontró fortaleza en la oración y descubrió que incluso
en medio del sufrimiento, podía vivir con esperanza, plenitud y paz.

Su ejemplo nos recuerda que la verdadera sanidad no solo es física, sino también espiritual y emocional, y que la fe puede ser la luz que necesitamos en los momentos más oscuros.
Te invito a hacer una oración por todas las personas que atraviesan
enfermedades o dificultades, pidiéndole a Dios fortaleza, sanidad
y paz para cada corazón. Y recuerda que la fe y la esperanza pueden
transformar tu vida, así como transformaron la de María.

Si enfrentaras una situación similar, ¿serías capaz de confiar plenamente en Dios, como lo hizo María? ¿Qué pasos podrías dar hoy
para vivir con plenitud, incluso en medio de tus prueba¿Cómo puedo abrir mi corazón a la gratitud para experimentar sanidad interior? ¿Qué pasos puedo dar hoy para reconocer y recibir la vida abundante que Dios desea para mí?

*Un recurso para esta estación creado por el Ministerio de Brújula de Vida (Living Compass)

*VIVIR UNA BUENA CUARESMA EN EL 2026* Martes, 10 de marzo del 2026Gratitud mientras esperamos la respuestaLa Rvda. Luz M...
10/03/2026

*VIVIR UNA BUENA
CUARESMA EN EL 2026*
Martes, 10 de marzo del 2026

Gratitud mientras esperamos la respuesta
La Rvda. Luz María Lambis Garcés

Vengan a las puertas y a los atrios de su templo con himnos de alabanza y gratitud. ¡Denle gracias, bendigan su nombre!
—Salmos 100:4

Una joven me dijo: "Siento que Dios no me escucha. He orado tanto y no veo la respuesta a mi oración. Ya me cansé de pedirle y siento cierto resentimiento hacia Él." En esa misma semana, al entrar en la
habitación de su tía, vio la Biblia y decidió abrirla. Se encontró con un pasaje que decía: "Pedro: Antes de que cante el gallo, me habrás negado tres veces." Ella pensó: “Pero yo nunca te he negado.” En medio de su reflexión, yo le pregunté: "Además de lo que estás pidiendo a Dios, ¿qué crees que Él ya te ha regalado?” Ella respondió: "La vida, la salud, mi hogar; todo eso me lo ha dado Él." En ese momento ella comprendió
algo profundo: “Entonces sí he negado a Dios como Pedro, cada vez que siento que Dios no me escucha y me olvido de que todo lo que ya tengo es un regalo suyo.”

Reconocer los regalos de Dios transformó el corazón de esa joven pues entendió que los obstáculos seguirán existiendo, pero la sanidad y la plenitud comienzan cuando aprendemos a ser pacientes, a confiar y
agradecer, mientras que esperamos la respuesta de nuestras oraciones.
La verdadera sanidad y plenitud no dependen de recibir todo lo que pedimos, sino de reconocer lo que Dios ya nos ha dado y permitir que su amor transforme nuestro corazón. De

¿Cómo puedo abrir mi corazón a la gratitud para experimentar sanidad interior? ¿Qué pasos puedo dar hoy para reconocer y recibir la vida abundante que Dios desea para mí?

*Un recurso para esta estación creado por el Ministerio de Brújula de Vida (Living Compass)

*VIVIR UNA BUENA CUARESMA EN EL 2026* Lunes, 9 de marzo del 2026Sanación interior a través del perdón a nosotros mismosL...
09/03/2026

*VIVIR UNA BUENA
CUARESMA EN EL 2026*
Lunes, 9 de marzo del 2026

Sanación interior a través del
perdón a nosotros mismos
La Rvda. Luz María Lambis Garcés

Te devolveré la salud, curaré tus heridas, por más que digan tus enemigos: “Sión está abandonada, nadie se preocupa por ella.”
—Jeremías 30:17

En nuestra iglesia se realizó un encuentro de oración, donde el tema a tratar fue “sanación interior.” Una feligresa se acercó y expresó que había experimentado mucha paz y liberación, ya que ella nunca
se había pedido perdón a sí misma. Así como esa feligresa, en muchas
ocasiones, me sentí menos que los demás; no dediqué el tiempo que me merecía; cometí muchos errores y hasta ahora pude descubrir lo importante que es perdonarnos a nosotros mismos también.

Perdonarnos a nosotros mismos es un paso esencial en el camino hacia la sanidad interior y la vida plena que Dios nos ofrece. Esta carga emocional actúa como un obstáculo que bloquea la libertad que Cristo promete y limita nuestra capacidad de experimentar la plenitud de su
amor y su gracia.

A veces llevamos cargas invisibles: errores del pasado, decisiones que lamentamos o palabras que deseamos no haber dicho. Estas cargas nos impiden recibir la paz, la sanidad y la plenitud que Dios quiere
para nosotros. Perdonarnos a nosotros mismos no es justificar lo que hicimos, sino reconocer nuestra humanidad y abrir el corazón a la gracia que nos renueva. A la luz del Espíritu Santo, te invito a reconocer
tus errores y orar: “En el nombre de Jesús de Nazareth me perdono y me permito avanzar hacia la sanidad y la plenitud de mi Padre Dios.”

¿Cómo puedo transformar la culpa en aprendizaje y crecimiento? ¿Qué
pasos puedo dar hoy, aunque sean pequeños, para liberar mi corazón y
acercarme a la plenitud de vida que Dios ofrece?

*Un recurso para esta estación creado por el Ministerio de Brújula de Vida (Living Compass)

⛪ PREPARANDONOS PARA EL DOMINGO  Cuarto domingo de Cuaresma15 de marzo de 2026Año A • 4 Cuaresma  1 Samuel 16:1–13Salmo ...
08/03/2026

⛪ PREPARANDONOS PARA EL DOMINGO
Cuarto domingo de Cuaresma
15 de marzo de 2026
Año A • 4 Cuaresma

1 Samuel 16:1–13
Salmo 23
Efesios 5:8–14
San Juan 9:1–41

[Las lecturas convergenen una invitación cuaresmal: permitir que Cristo ilumine nuestras sombras y nos enseñe a ver como Dios ve.]

LA COLECTA
Padre bondadoso, cuyo bendito Hijo Jesucristo descendió del cielo para ser el pan verdadero que da vida al mundo: Danos siempre este pan, para que él viva en nosotros y nosotros en él; quien vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, ahora y por siempre. Amén.
PRIMERA LECTURA
1 Samuel 16:1–13
Lectura del Primer Libro de Samuel
El Señor dijo a Samuel: —¿Hasta cuándo vas a estar triste por causa de Saúl? Ya no quiero que él siga siendo rey de Israel. Anda, llena de aceite tu cuerno, que quiero que vayas a la casa de Jesé, el de Belén, porque ya escogí como rey a uno de sus hijos.
—¿Y cómo haré para ir? —respondió Samuel—. ¡Si Saúl llega a saberlo, me matará! El Señor le contestó: —Toma una ternera y di que vas a ofrecérmela en sacrificio. Después invita a Jesé al sacrificio, y yo te diré lo que debes hacer. Consagra como rey a quien yo te diga.
Samuel hizo lo que el Señor le mandó. Y cuando llegó a Belén, los ancianos de la ciudad salieron a recibirle con cierto temor, y le preguntaron: —¿Vienes en son de paz? —Así es —respondió Samuel—. Vengo a ofrecer un sacrificio al Señor. Purifíquense y acompáñenme a participar en el sacrificio.
Luego Samuel purificó a Jesé y a sus hijos, y los invitó al sacrificio. Cuando ellos llegaron, Samuel vio a Eliab y pensó: «Con toda seguridad éste es el hombre que el Señor ha escogido como rey.»
Pero el Señor le dijo: «No te fijes en su apariencia ni en su elevada estatura, pues yo lo he rechazado. No se trata de lo que el hombre ve; pues el hombre se fija en las apariencias, pero yo me fijo en el corazón.»
Entonces Jesé llamó a Abinadab, y se lo presentó a Samuel; pero Samuel comentó: —Tampoco a éste ha escogido el Señor.
Luego le presentó Jesé a Samá; pero Samuel dijo: —Tampoco ha escogido a éste.
Jesé presentó a Samuel siete de sus hijos, pero Samuel tuvo que decirle que a ninguno de ellos lo había elegido el Señor. Finalmente le preguntó: —¿No tienes más hijos?
—Falta el más pequeño, que es el que cuida el rebaño —respondió Jesé.
—Manda a buscarlo —dijo Samuel—, porque no comenzar-emos la ceremonia hasta que él llegue.
Jesé lo mandó llamar. Y el chico era de piel sonrosada, agradable y bien parecido. Entonces el Señor dijo a Samuel: —Éste es. Así que levántate y conságralo como rey.
En seguida Samuel tomó el recipiente con aceite, y en presencia de sus hermanos consagró como rey al joven, que se llamaba David. A partir de aquel momento, el espíritu del Señor se apoderó de él. Después Samuel se despidió y se fue a Ramá.
Palabra del Señor.
Demos gracias a Dios.

SALMO 23
Dominus regit me
1 El Señor es mi pastor; *
nada me faltará.
2 En verdes pastos me hace yacer; *
me conduce hacia aguas tranquilas.
3 Aviva mi alma *
y me guía por sendas seguras por amor de su Nombre.
4 Aunque ande en valle de sombra de muerte,
no temeré mal alguno; *
porque tú estás conmigo;
tu vara y tu cayado me infunden aliento.
5 Aderezarás mesa delante de mi
en presencia de mis angustiadores; *
unges mi cabeza con óleo; mi copa está rebosando.
6 Ciertamente el bien y la misericordia me
seguirán odos los días de mi vida, *
y en la casa del Señor moraré por largos días.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

LA EPÍSTOLA
Éfesios 5:8–14
Lectura de la Carta de San Pablo a los Éfesios
Ustedes antes vivían en la oscuridad, pero ahora, por estar unidos al Señor, viven en la luz. Pórtense como quienes pertenecen a la luz, pues la luz produce toda una cosecha de bondad, rectitud y verdad. Examinen siempre qué es lo que agrada al Señor. No compartan la conducta estéril de los que son de la oscuridad; más bien sáquenla a la luz. Pues hasta vergüenza da hablar de lo que ellos hacen en secreto; pero cuando todas las cosas son puestas al descubierto por la luz, quedan en claro, porque todo lo que se deja poner en claro, participa de la luz. Por eso se dice:
«Despierta, tú que duermes;
levántate de entre los mu***os,
y Cristo te alumbrará.»
Palabra del Señor.
Demos gracias a Dios.

EL EVANGELIO
San Juan 9:1–41
✠ El Santo Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo según San Juan
¡Gloria a ti, Cristo Señor!
Al salir, Jesús vio a su paso a un hombre que había nacido ciego. Sus discípulos le preguntaron: —Maestro, ¿por qué nació ciego este hombre? ¿Por el pecado de sus padres, o por su propio pecado?
Jesús les contestó: —Ni por su propio pecado ni por el de sus padres; fue más bien para que en él se demuestre lo que Dios puede hacer. Mientras es de día, tenemos que hacer el trabajo del que me envió; pues viene la noche, cuando nadie puede trabajar. Mientras estoy en este mundo, soy la luz del mundo.
Después de haber dicho esto, Jesús escupió en el suelo, hizo con la saliva un poco de lodo y se lo untó al ciego en los ojos. Luego le dijo: —Ve a lavarte al estanque de Siloé (que significa: «Enviado»).
El ciego fue y se lavó, y cuando regresó ya podía ver. Los vecinos y los que antes lo habían visto pedir limosna se preguntaban: —¿No es éste el que se sentaba a pedir limosna?
Unos decían: —Sí, es él.
Otros decían: —No, no es él, aunque se le parece.
Pero él mismo decía: —Sí, yo soy.
Entonces le preguntaron: —¿Y cómo es que ahora puedes ver?
Él les contestó: —Ese hombre que se llama Jesús hizo lodo, me lo untó en los ojos, y me dijo: “Ve al estanque de Siloé, y lávate.” Yo fui, y en cuanto me lavé, pude ver.
Entonces le preguntaron: —¿Dónde está ese hombre?
Y él les dijo: —No lo sé.
-El día en que Jesús hizo el lodo y devolvió la vista al ciego era sábado. Por eso llevaron ante los fariseos al que había sido ciego, y
ellos le preguntaron cómo era que ya podía ver. Y él les contestó: —Me puso lodo en los ojos, me lavé, y ahora veo.
Algunos fariseos dijeron: —El que hizo esto no puede ser de Dios, porque no respeta el sábado.
Pero otros decían: —¿Cómo puede hacer estas señales milagrosas, si es pecador?
De manera que hubo división entre ellos, y volvieron a preguntarle al que antes era ciego: —Puesto que te ha dado la vista, ¿qué dices de él?
Él contestó: —Yo digo que es un profeta.
Pero los judíos no quisieron creer que había sido ciego y que ahora podía ver, hasta que llamaron a sus padres y les preguntaron: —¿Es éste su hijo? ¿Declaran ustedes que nació ciego? ¿Cómo es que ahora puede ver?
Sus padres contestaron: —Sabemos que éste es nuestro hijo, y que nació ciego; pero no sabemos cómo es que ahora puede ver, ni tampoco sabemos quién le dio la vista. Pregúntenselo a él; ya es mayor de edad, y él mismo puede darles razón.
Sus padres dijeron esto por miedo, pues los judíos se habían puesto de acuerdo para expulsar de la sinagoga a cualquiera que reconociera que Jesús era el Mesías. Por eso dijeron sus padres: «Pregúntenselo a él, que ya es mayor de edad.»
Los judíos volvieron a llamar al que había sido ciego, y le dijeron: —Dinos la verdad delante de Dios. Nosotros sabemos que ese hombre es pecador.
Él les contestó: —Si es pecador, no lo sé. Lo que sí sé es que yo era ciego y ahora veo.
Volvieron a preguntarle: —¿Qué te hizo? ¿Qué hizo para darte la vista?
Les contestó: —Ya se lo he dicho, pero no me hacen caso. ¿Por qué quieren que se lo repita? ¿Es que también ustedes quieren seguirlo?
Entonces lo insultaron, y le dijeron: —Tú serás discípulo de ese hombre; nosotros somos discípulos de Moisés. Y sabemos que Dios le habló a Moisés, pero de ése no sabemos ni siquiera de dónde ha salido.
El hombre les contestó: —¡Qué cosa tan rara! Ustedes no saben de dónde ha salido, y en cambio a mí me ha dado la vista. Bien sabemos que Dios no escucha a los pecadores; solamente escucha a los que lo adoran y hacen su voluntad. Nunca se ha oído decir de nadie que diera la vista a una persona que nació ciega. Si este hombre no viniera de Dios, no podría hacer nada.
Le dijeron entonces: —Tú, que naciste lleno de pecado, ¿quieres darnos lecciones a nosotros?
Y lo expulsaron de la sinagoga.
Jesús oyó decir que habían expulsado al ciego; y cuando se encontró con él, le preguntó: —¿Crees tú en el Hijo del hombre?
Él le dijo: —Señor, dime quién es, para que yo crea en él.
Jesús le contestó: —Ya lo has visto: soy yo, con quien estás hablando.
Entonces el hombre se puso de rodillas delante de Jesús, y le dijo: —Creo, Señor.
Luego dijo Jesús: —Yo he venido a este mundo para hacer juicio, para que los ciegos vean y para que los que ven se vuelvan ciegos.
Algunos fariseos que estaban con él, al oír esto, le preguntaron: —¿Acaso nosotros también somos ciegos? Jesús les contestó: —Si ustedes fueran ciegos, no tendrían culpa de sus pecados. Pero como dicen que ven, son culpables.
El Evangelio del Señor.
Te alabamos, Cristo Señor.


Felicidades a Nazario en su cumpleaños 🎂🎂🎂
08/03/2026

Felicidades a Nazario en su cumpleaños 🎂🎂🎂

08/03/2026

Santa Eucaristía
Tercer domingo de Cuaresma
8 de marzo de 2026



*VIVIR UNA BUENA CUARESMA EN EL 2026* Tercera semana de CuaresmaDomingo, 8 de marzo del 2026De la sed a la plenitudLa Rv...
08/03/2026

*VIVIR UNA BUENA
CUARESMA EN EL 2026*
Tercera semana de Cuaresma
Domingo, 8 de marzo del 2026

De la sed a la plenitud
La Rvda. Luz María Lambis Garcés

La mujer le dijo: —Señor, dame de esa agua, para que no vuelva yo a tener sed ni tenga que venir aquí a sacar agua.

—Juan 4:15

Nos encontramos con este pasaje bíblico donde se nos muestra a Jesús, quien llega a la ciudad de Samaria, cansado del camino. Vemos que se sienta junto al pozo; tenía sed, demostrando con esto que Él también fue como uno de nosotros, se cansaba y también experimento todas nuestras necesidades humanas.

La historia de la mujer samaritana nos muestra cómo Jesús brinda la sanidad espiritual a esta mujer, pero también a todos aquellos que están sedientos y que abren su corazón para Dios. Jesús nos ofrece el agua viva, satisfaciendo hasta la sed más profunda, rompiendo los esquemas de la sociedad, sin importar de dónde somos; judíos, samaritanos,
evangélicos, anglicanos, etc., todos somos hijos e hijas del Dios Altísimo que nos ama con tanto amor, entrega, plenitud y fidelidad.

En la actualidad, podemos estar viviendo una vida llena de temores, miedos, incertidumbres, divisiones, en un mundo lleno de intolerancia, guerras y destrucción, pero con el sacrificio que Cristo hizo por nosotros en la cruz, podemos experimentar la plenitud de una vida transformada en el perdón y la reconciliación. Nuestro dolor del pasado y las cadenas del pecado no nos permiten vivir plenamente y disfrutar de las bendiciones de Dios. Cristo vino no solo a perdonar nuestros pecados, sino a liberarnos de toda esclavitud y a limpiarnos con Su Preciosa Sangre, para que podamos vivir sanos y plenos espiritualmente.

Como muchos de nosotros, la mujer samaritana tenía sed espiritual, pero no había encontrado la plenitud de su existencia y por eso buscaba

la satisfacción en relaciones que no la llenaban por completo. Jesús no condena su pasado, sino que lo revela con ternura, mostrándole que la conoce plenamente y aun así la ama. Y este encuentro la transforma: de ser una mujer solitaria, para convertirse en un testigo entusiasta, compartiendo la buena noticia con toda su comunidad. Muchos creyeron por su testimonio y por el encuentro directo con Jesús. Este pasaje nos recuerda que Cristo busca a cada persona con amor personal, nos ofrece plenitud espiritual y nos invita a ser testigos de su gracia.

En Cristo somos más que vencedores y gracias a Él podemos experimentar la auténtica sanidad y plenitud con todo el corazón, alma, fuerzas y mente, en el conocimiento de la verdad que es Jesús, quien dio su vida por todos nosotros y que hoy nos dice a cada uno cuanto nos ama y que siempre estará dispuesto a recibirnos con los brazos abiertos, sin importar nuestro pecado y nuestra naturaleza caída.

Para tener un encuentro transformador con Jesús, como la mujer samaritana, necesitamos acercarnos a Él con sinceridad, reconociendo nuestras necesidades, dudas y heridas. La mujer llegó al pozo tratando de ocultarle a Jesús algunas cosas de su vida, sin embargo, Cristo le mostro como Él sabía todo de ella y la invitó a reconciliarse con su pasado y aceptar el agua vivía que Él le ofrecía. Aquella mujer samaritana llegó al pozo buscando agua para saciar su sed física, pero se encontró con el Mesías que puede saciar la sed más profunda, la del alma.

¿Cómo te hace sentir el saber que Jesús te conoce plenamente y, aun así, te ofrece vida abundante? La mujer samaritana corre a contar a otros lo que ha vivido. ¿Cómo puedo yo compartir con otros la obra de sanidad que Dios ha hecho en mi vida?

*Un recurso para esta estación creado por el Ministerio de Brújula de Vida (Living Compass)

*VIVIR UNA BUENA CUARESMA EN EL 2026* Segunda semana de CuaresmaSábado, 7 de marzo del 2026¿Quién como tú, Padre?Rvda. M...
07/03/2026

*VIVIR UNA BUENA
CUARESMA EN EL 2026*
Segunda semana de Cuaresma
Sábado, 7 de marzo del 2026

¿Quién como tú, Padre?
Rvda. Maytee de la Torre Díaz

No hay otro Dios como tú, porque tú perdonas la maldad y olvidas las rebeliones de este pequeño resto de tu pueblo. Tú
nos muestras tu amor y no mantienes tu enojo para siempre.—Miqueas 7:18

Hace algunos años, durante mi trabajo misionero en la región rural de Brasil, me tocó acompañar a una familia: un hombre,
su esposa y sus tres hijos. Él estaba muy enfermo, pero no podía ir al médico porque estaba siendo perseguido por la justicia; tenía mala fama, pero era amoroso con sus hijos.

Un día se puso muy mal y me llamaron porque quería que yo orara por él. Creo que necesitaba confesarse, aunque no me lo dijo. Su hijo mayor, desconsolado, me pedía a gritos que ayudara a su padre. ¿Cómo no estar ahí para esta familia? Fuimos juntos al hospital. Pude sentir al
Dios amoroso sentado junto a él; pues sé que su petición, fue un grito
de PERDÓN.

Me pregunto aún, ¿qué Dios es este, que nos perdona todos los pecados, que nos ama a pesar de nosotros mismos?

El mensaje del profeta Miqueas hace un fuerte llamado al arrepentimiento y al mismo tiempo trae esperanza. Creemos en
un Dios misericordioso y que perdona. El amor incondicional y la fidelidad de Dios nos dan seguridad y confianza.

¿Qué emociones o pensamientos me impiden experimentar plenamente
el perdón de Dios? ¿Qué acciones concretas puedo tomar para ser un
instrumento de sanación y reconciliación en mi comunidad o familia?

*Un recurso para esta estación creado por el Ministerio de Brújula de Vida (Living Compass)

*VIVIR UNA BUENA CUARESMA EN EL 2026* Segunda semana de CuaresmaViernes, 6 de marzo del 2026No te quedes con los frutosL...
06/03/2026

*VIVIR UNA BUENA
CUARESMA EN EL 2026*
Segunda semana de Cuaresma
Viernes, 6 de marzo del 2026

No te quedes con los frutos
La Rvda. Maytee de la Torre Díaz

Por eso les digo que a ustedes se les quitará el reino, y que se le dará a un pueblo que produzca la debida cosecha.
—Mateo 21:43

¿Cuántas veces hemos expulsado a los profetas? ¿Cuántas veces hemos querido salvarnos a nosotros mismos? La viña es símbolo del Reino. Dios no exige perfección, pero sí fidelidad; nos llama a ser viñadores agradecidos que acogen, escuchan, que responden con amor. Para producir la cosecha que Dios busca en nosotros es necesario trabajar duro en lo que Dios nos pide, sobre todo hemos de
asegurarnos en trabajar para que el amor de Dios abunde en nuestro corazón. El amor de Dios es el ingrediente esencial para que el reino de Dios crezca y demos buenos frutos.

La plenitud y la sanación llegan cuando nos dejamos transformar por Dios, es por su amor que producimos frutos de vida y compartimos su Reino con los demás, confiando en su guía y propósito.

Alcemos la mirada a Jesucristo crucificado, pidámosle la gracia para seguirlo y las fuerzas para cargar con la cruz de cada día. Te invito a orar conmigo esta oración: “Cristo, tu ejemplo en la cruz me motiva a vivir con más entusiasmo y más sacrificio. Ayúdame a alzar mi mirada a ti cada vez que me sienta desfallecer en el camino. Ayúdame a amarte más y a demostrártelo con hechos, siendo fiel en mis obligaciones diarias. Gracias, Señor, por amarme. Gracias, Dios, por ser mi Dios. Amén.”

¿Qué actitudes o comportamientos necesitan sanación para que mi
vida produzca frutos más abundantes?

*Un recurso para esta estación creado por el Ministerio de Brújula de Vida (Living Compass)

*VIVIR UNA BUENA CUARESMA EN EL 2026* Segunda semana de CuaresmaJueves, 5 de marzo del 2026Atesora riquezas en el cieloL...
05/03/2026

*VIVIR UNA BUENA
CUARESMA EN EL 2026*
Segunda semana de Cuaresma
Jueves, 5 de marzo del 2026

Atesora riquezas en el cielo
La Rvda. Maytee de la Torre Díaz

Pero Abraham le contestó: “Hijo, acuérdate que en vida tú recibiste tu parte de bienes, y Lázaro su parte de males. Ahora él recibe consuelo aquí, y tú sufres. —Lucas 16:25

Hace unos días leí una historia de unas amigas que se decían: “vamos a divertirnos y hacer de todo, porque antes de morir
pedimos perdón y Dios lo acepta.”

El problema del rico no fueron sus bienes, sino su indiferencia y falta de compasión ante la miseria de Lázaro, no se menciona que lo haya maltratado, pero tampoco que lo ayudara, su pecado es la omisión, la
falta de amor y de misericordia que creó gran distancia entre ellos en la tierra y luego en el cielo, no existió tiempo para acortarla.

Jesús nos invita hoy a reflexionar sobre el uso que hacemos de los bienes
materiales, de la justicia, la compasión y la verdadera conversión del corazón. No podemos seguir perdiendo el tiempo en banalidades y atesorando riquezas aquí, sino en el cielo, porque donde está nuestro
tesoro, ahí también estará nuestro corazón.

¿Qué estructuras personales (comodidad, miedo, rutina, egoísmo) necesito que Dios sane para abrir mi corazón al sufrimiento de otros?
¿De qué manera la indiferencia impide que viva la plenitud del Reino
aquí y ahora?

*Un recurso para esta estación creado por el Ministerio de Brújula de Vida (Living Compass)

*VIVIR UNA BUENA CUARESMA EN EL 2026* Segunda semana de CuaresmaMiércoles, 4 de marzo del 2026Baja a la casa del alfarer...
04/03/2026

*VIVIR UNA BUENA
CUARESMA EN EL 2026*
Segunda semana de Cuaresma
Miércoles, 4 de marzo del 2026

Baja a la casa del alfarero
La Rvda. Maytee de la Torre Díaz

El Señor se dirigió a mí y me dijo: “Baja a la casa del alfarero y allí te comunicaré un mensaje.”—Jeremías 18:2

Desde muy pequeño, mi hijo Jorge Edel, tomaba plastilina, fango rojo o lo que encontrara y trabajaba horas en sus “obras.” Muchas veces quise tirar aquellos regueros que él me hacía, pero para él eran
obras de arte que debía volver a moldear. No tiraba nada. Una y otra vez trataba de darle la forma que él estaba pensando.

Jorgito jamás desistió; en cada deformidad encontró armonía, nuevas ideas y combustible para crear, aun sin recursos. Hoy tengo el orgullo de ir a susexposiciones y deleitarme en la forma en que fue capaz de desarrollar su don. La cerámica, los pinceles y el lienzo forman parte
del sueño que Dios puso en su corazón.

El texto bíblico de hoy habla de la experiencia de Jeremías, del llamado
imperativo del Señor: “levántate y baja al taller porque te diré un mensaje
para el pueblo de Dios.” Un mensaje que es para cada uno de nosotros también. Cuando él baja, lo encuentra trabajando; ve cómo la vasija que moldeaba se le escapaba de sus manos, así que volvió a hacerla hasta que le quedó como él quería. Un barro sin forma, transformado en una bella vasija, no por el capricho, sino por la voluntad de moldear el carácter del vaso, en este caso, de nosotros.

La plenitud y la sanación llegan cuando nos dejamos moldear por Dios.
Reconociendo que un vaso no se hace solo para admirarse, sino para
cumplir un propósito.

¿Qué parte de mi carácter, heridas o patrones necesita ser moldeados
para vivir en plenitud? Y, ¿cómo puedo permitir que mi transformación
personal sea también instrumento de sanación y plenitud para otros

*Un recurso para esta estación creado por el Ministerio de Brújula de Vida (Living Compass)

Dirección

QR16 Via 19 Villa Fontana
Carolina
00985

Horario de Apertura

Martes 10:00 - 12:00
Miércoles 10:00 - 07:30
Jueves 10:00 - 12:00
Viernes 10:00 - 06:00
Sábado 10:00 - 12:00
Domingo 09:00 - 14:00

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