22/04/2023
Llegar a un acuerdo en el matrimonio es una habilidad importante que puede ayudar a evitar conflictos y fortalecer la relación. Aquí te comparto algunas recomendaciones bíblicas para ayudarte a llegar a un acuerdo en el matrimonio:
PERDONA
"Por tanto, si traes tu ofrenda al altar, y allí te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti, deja allí tu ofrenda delante del altar, y anda, reconcíliate primero con tu hermano, y entonces ven y presenta tu ofrenda." (Mateo 5:23-24)
A veces, para llegar a un acuerdo, es necesario dejar a un lado nuestras diferencias y reconciliarnos con nuestra pareja antes de discutir el problema en cuestión.
ORA Y PIDE SABIDURÍA
"Y el Dios de la paciencia y de la consolación os dé entre vosotros un mismo sentir según Cristo Jesús." (Romanos 15:5) La oración y la búsqueda de la voluntad de Dios pueden ayudar a que los cónyuges lleguen a un acuerdo. Pídele a Dios que te guíe y te dé sabiduría en la toma de decisiones.
SE RESPETUOS@ Y CONSIDERAD@
"Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu Dios te da." (Éxodo 20:12) La honra es importante en el matrimonio. Trata a tu pareja con respeto y consideración y trabaja juntos para llegar a un acuerdo que honre a ambos.
PONTE EN EL LUGAR DE TU PAREJA
"No mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros." (Filipenses 2:4) A veces, para llegar a un acuerdo, es necesario poner las necesidades de la pareja por encima de las propias. Trata de entender los puntos de vista de tu cónyuge y busca un compromiso que satisfaga las necesidades de ambos.
MANTÉN UNA VISIÓN POSITIVA
"Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad." (Filipenses 4:8) Mantén una actitud positiva y enfócate en encontrar soluciones en lugar de enfocarte en el problema.
Recuerda que llegar a un acuerdo en el matrimonio no siempre es fácil, pero con paciencia, amor y respeto, es posible.