17/11/2021
Sagrario Abierto
Las penumbras lamen las paredes de mí monasterio, que yace dormido a estas horas. Un espeso silencio lo envuelve todo.
Solo una Presencia permanece inalterada, Jesús oculto en el Sagrario.
Cuánta fuerza sale de allí. Y que privilegio poderme encontrar con Él… en medio de la oscuridad que todo lo devora, Él es la LUZ… Luz que hace arder mi corazón, estallando con la fuerza de mil soles, allá, adentro, en las regiones donde no es posible el ocaso. Solo Él y yo…
—“VIVE EN MI”— … y mi alma se instala en Él, absorbido por una fuerza poderosa que me precipita en un torbellino de PAZ, de FUEGO, de LUZ… ¡El Vive!… ¡Me vive!…
Todo se silencia… y entro en el abismo del mas puro AMOR… —“YO SOY EL QUE SOY”— No hay fuerzas humanas que resistan la VOZ… ¡EL ES!…. Yo No-Soy….
En eso escucho… —“VEN A MI”—… Pensaba que había entrado y aún estaba sin entrar. En eso aparece ante mi un Corazón Ardiente. De la herida que le atraviesa veo brotar una cristalina fuente….
—“BEBE”— entonces acerque mis labios para beber y al beber de aquellas aguas todo en mi se hizo Luz… un torrente de delicias se deslizó por la venas de mi alma hasta los más recónditos espacios de mi ser… quedé allí… a la escucha del latido enamorado de su Corazón…
¿Cuanto tiempo? No lo sé… sólo se que no sé nada. Si, sé que El ES y yo no soy…
“Éntreme donde no supe…” allí me enseñó “ciencia muy sabrosa”… y allí me hizo PROMESAS de amor eterno… “ni el ojo vio, ni el oído oyó, ni vino a la mente del hombre lo que Dios ha preparado para los que ama”…
¡Dios… Dios… Dios!!!
Todo lo demás es nada…