16/06/2026
Jesús es el arquitecto divino que nos diseñó con propósito, el Salvador incansable que nos buscó en el extravío y el Redentor que pagó el precio para rescatarnos de la oscuridad. No hay vacío que Su presencia no pueda llenar, ni carencia que Su gracia no pueda suplir.
En Él está todo lo que verdaderamente necesitamos. Por eso, rendir nuestra existencia a Su servicio es el honor más alto. Al entregarle el control al Amado de nuestra alma, nuestra historia deja de ser fragmentos rotos y se convierte en una obra maestra de Su amor eterno.