01/08/2024
Iroko 💚💙🤍❤️
El Orisha de los deseos y el protector de la Ceiba
A Iroko le confiamos nuestras metas, nuestros secretos y los mas profundos deseos de nuestros corazones. Esperando y confiando en que él escuche nuestros ruegos y nos ayude a hacerlos realidad. Es el espiritu q segun las leyendas, unas veces vive en la raiz y otras en el follaje de la Ceiba, y desde alli es vigia y protector de los caminantes. Se manifiesta como un hombre anciano que goza de buena salud y es rico en paciencia. Esta casado con Aboman o Ahomán, su hermana recibe el nombre de Ondó. Para rogarle a Iroko, las personas caminando alrededor de la Ceiba con velas encendidas. A este santo se le ruega para poder concebir.
Cuando se le realiza una promesa, debe ser cumplida, pues esta deidad no tolera la informalidad, pecado que castiga severamente. Iroko es la deidad que impulsa hacia la realizacion de las buenas y las malas cosas, por eso se debe tener cuidado cuando se le pide. Santo que protege a los deambulantes.
Este Orisha hoy en Cuba practicamente está en gran peligro de extinción debido al total desconocimiento de su culto. Muchos dicen que Iroko es la ceiba y Arabba el Orisha; otros más atrevidos incluso hablan de que Iroko se recibe y que es un Orisha Fun Fun, no siendo del todo así.
Comenzaré por decir que el color de iroko es el rojo vino porque este color nace en Eyirozun, donde se enseñorea y adquiere su poder, aunque asume similitud con el fun fun en el oddun Ofún Mafún; que es donde nació el fenómeno. Iroko es hijo predilecto de Naná Burukú y custodio de todas las Iyamí. Donde Iroko habla no hay vuelta atrás, por ello es que es dueño de los deseos buenos y malos del hombre. Orisha que protege al caminante y al viajero pues es un Orisha que guarda mucha similitud con Ahomán.
Muchos iguoros decían que si usted se juraba en Iroko y le pedía algo, lo que fuese, este se lo daba a la mayor celeridad. Las embarazadas le solicitan hijos, y un patakí nos habla de que una mujer pidió a Iroko un hijo y le prometió un carnera fun fun; la mujer parió y olvidó el juramento. Un día mientras caminaba con la criatura por entre la ceiba, esta se abrió y se tragó a su pequeña.
Las historias que rodean a Iroko son sumamente misteriosas porque el vive en Ofún, haciendo subir y bajar espíritus y fenómenos; apresa entre sus raices los cuerpos y almas que Naná le entrega hasta que Oloddumare los reclama después de nueve días, solo algunos, otros quedan debajo suyo y no pueden salir, solo salir de tanto en tanto a comer de las ofrentas; son los llamados Iwi (fantasmas). Para Iroko no hay nada imposible y sus castigos son terribles, todo lo ve, todo lo sabe y todo lo oye; aunque usted se encuentre a kilómetros de distancia; por ello muchas personas encajan en su tronco un madero con un orikí (especie de sortilegio) y este se cumple siempre. De igual forma, si usted hizo un pacto con Iroko no debe olvidarlo porque así se encuentre usted en el polo norte él reclamará justicia y será catastrófico.
Su función como hemos dicho anteriormente es servir de hilo conductor entre la profundidad terrestre, mundo exterior y cielo, por ello es que Arabba es su habitat. Iroko conoce lo que existe bajo la tierra, por las raíces; lo que está en el mundo, por el tronco y lo que está en el cielo por el follaje.
Como todo en la vida cada Orisha tiene sus funciones benéficas e Iroko no es la excepción. Si usted tiene Ona por cualquier Orisha y este no intercede, entonces los addimú se colocan en la ceiba, porque por ella suben y bajan los 401 Irunmoles y no les queda más que tomar la rogativa y llevarla al cielo; porque Iroko mismo, hace subir todas las ofrendas.
Recordemos que cuando el mundo se acabó los humanos buscaron cobijo debajo de la ceiba y esta los protegió, solo ella y el mar quedaron en el mundo; por eso es tan sagrada, tan bendita, tan temida y tan venerada. Iroko es hermano de Oshumare y Yewá, con ellos forma una trilogía que se encarga del alma de los difuntos.
El iworo que posea su secreto jamás le entrará ninguna brujería por fuerte que sea, porque todo lo que se hace en Iroko llega a los pies de Olofin de forma inmediata y es por ello que se relaciona no con Obbatalá como creemos, sino con Orishanlá que es la creación misma. De día Iroko es Osha y de noche es Eggun, o sea de día están los Oshas y de noche los Eggun, por ello de noche no se debe visitar al menos que sea para pactar con algún Eggun que nos perturbe y destruirlo, pero para ello se debe estar jurado en Iroko.
Lleva 18 dilogunes, 1 bastón, 1 ja adornado de cuentas blancas y rojas con 16 caurís.
Un collar de cuatro cuentas blancas y cuatro rojas. Trabaja con ewes de Obbatala ewes de Obbatalá. El bastón se usa para llamar a Iroko a cualquier hora y para lo que usted desee.
Iroko se consagra a través de Obbatalá. Se dice que se le hace rogación al pie de él durante un año para tener hijos y se le ofrece un carnero cuando nazca. También se dice que es un camino de Obbatalá.
Este es un Orisha un tanto controversial, solo para variar. Para algunas casas es Femenino, para otras es masculino. No es andrógino, como a veces es considerado Olokun, Oshumare y hasta Inle. Que sea un Orisha masculino, muchas veces es catalogado de invento, pero la historia nos dice otra cosa. En el libro El Monte de Doña Lydia Cabrera, encontramos que en el Dahomey, Iroko era considerado hijo del Orisha Oduduwa, lo llamaban Lokó y era un Santo Masculino. En otras palabras, Iroko es un Orisha masculino, cuando de él se habla en ciertas Ramas Arará.
Dentro de nuestra tradición afrocubana, tenemos dos ramas de Iroko, que tienen discrepancias en su culto, ya que por un lado, unos aseguran que se hace a través de Yemayá y la otra asegura que se hace a través de Obbatalá, que es la que más se difundió. En la Rama que la hace por Yemayá, Iroko come todo lo que come Yemayá, lo cual incluye mantenca de corojo (Epó) y carnero (Abó) y por la Rama que la hace por Obbatalá, Iroko come todo lo de Obbatalá, que incluye chiva (Euré) y manteca de cacao (Orí).
En otras partes en África, Iroko también es un árbol donde hacen sus reuniones los miembros del culto de la Hechicería, mejor conocido como Iyami Osoronga o Los Ancianos de la Noche. También tienen una leyenda popular que habla que en Iroko vive el espíritu de un anciano que vaga en las noches con una pequeña antorcha y asusta a los viajeros. Se dice que cualquiera que vea la cara del Hombre del Iroko, enloquece y muere rápidamente.
Para los Lucumí o sea, nosotros los de la Regla Ocha/Ifá, Iroko es un Orisha Femenino. Esta Santa es considerada un camino de Obbatalá. Tiene el poder de impulsar a los buenos y malos caminos, a todos los seres, no le gusta la bulla y por ello le pidió a Olofin vivir en un lugar donde estuviera apartada de todo. Es por ello que se dice que vive en lo más alto de la Ceiba (Araba).
Orisha Oko, fue el primero que le sacrificó dos novillos (Malú Keké) y después llamó a Echu para que alejara de allí a todos los espíritus malos (Eggun Burukú) que rodaban la Ceiba (Araba) donde ella vive. Iroko está catalogada como la Diosa del caminante y se hace a través de Obbatalá. Se dice que los hijos de Iroko son propensos a tener muchas verrugas en el cuerpo.
Los animales para Iroko deben ser blancos (Funfun) y además, se le llevan cargas grandes para el bien de muchos, desde tres canastas (Awán), hasta siete con un poquito de todo lo que produce la tierra. Algunas casas la sincretizan con la Virgen del Camino.
Hace años no se ve una consagración de estas y mucho menos son comunes los hijos (Omó) de esta Orisha, no por lo menos en lo que he podido observar personalmente. Este es un Orisha, que al parecer estamos perdiendo y solo conozco de personas que lo han recibido. Este es uno de los tantos rescates que deben hacerse dentro de nuestra tradición, antes de que se pierda completamente.
Olorun'agbe 🌎