20/05/2026
A todo aquel que esté pasando por situaciones difíciles en su vida que no entiende y tiene tantas preguntas, porque quizás el proceso porque está atravesando. Ahora no tiene sentido y esa está injusto ; está escrito, es para ti ….
Hay momentos en la vida que simplemente no entendemos. Procesos que no tienen sentido para nuestra mente, situaciones que nos rompen emocionalmente y temporadas donde el corazón se llena de preguntas que nadie parece poder contestar.
Y muchas veces, en medio de esos procesos, llegamos a preguntarle a Dios:
“¿Por qué tengo que pasar por esto?”
“¿Por qué si he tratado de servirte?”
“¿Por qué duele tanto?”
La realidad es que aun los hombres y mujeres de fe atraviesan momentos oscuros. La Biblia está llena de personas que amaron profundamente a Dios y aun así caminaron por valles difíciles.
Hombres y mujeres de Dios como:
JOSÉ
Tuvo que pasar por la traición de sus hermanos, fue vendido como esclavo, acusado injustamente y encarcelado
antes de ver el propósito de Dios
cumplirse en su vida.
JOB
Perdió sus hijos, sus bienes, su salud y fue incomprendido por quienes lo rodeaban, pero permaneció creyendo en Dios en medio del dolor.
DAVID
Fue perseguido por Saúl, vivió escondido en cuevas, enfrentó
traiciones y muchas guerras antes de llegar al trono.
MOISÉS
Fue rechazado por su pueblo en
múltiples ocasiones, cargó con la presión de dirigir una nación difícil y pasó años en el desierto.
ELÍAS
Después de experimentar un gran milagro, cayó en un momento de depresión, miedo y agotamiento emocional, deseando incluso morir.
JEREMÍAS
Fue rechazado, humillado, encarcelado y considerado un traidor por hablar la verdad que Dios le había dado.
PABLO
Fue golpeado, encarcelado, apedreado, traicionado y perseguido constantemente por predicar el evangelio de Cristo.
DANIEL
Fue arrancado de su tierra, llevado cautivo a Babilonia y lanzado al foso de los leones por mantenerse fiel a Dios.
RUT
Pasó por la pérdida, la viudez y la incertidumbre, pero decidió permanecer fiel aun cuando no entendía el proceso.
JESÚS
Fue rechazado, traicionado, acusado injustamente, humillado, golpeado y crucificado, aun siendo inocente y lleno de amor.
PEDRO
Negó a Jesús en uno de los momentos más difíciles de su vida y tuvo que vivir con la culpa y el dolor de haber fallado.
ESTER
Tuvo que enfrentar miedo, presión y el riesgo de morir para salvar a su pueblo en un momento crítico.
JUAN EL BAUTISTA
Fue encarcelado y luego decapitado por mantenerse firme predicando la verdad.
NOEMÍ
Perdió a su esposo y a sus hijos, llegando a sentir que la vida había sido amarga con ella.
LÁZARO
Pasó por la muerte antes de experimentar el milagro de la resurrección y la gloria de Dios manifestada.
ABRAHAM
Tuvo que esperar muchos años por la promesa de un hijo y caminar por fe aun cuando todo parecía imposible.
ANA
Vivió años de esterilidad, dolor y humillación antes de recibir el milagro que tanto había pedido a Dios.
JONÁS
Pasó por confusión, rebeldía y consecuencias difíciles antes de alinearse con el propósito de Dios.
MARÍA (Madre de Jesús)
Tuvo que ver a su propio hijo sufrir, ser rechazado y crucificado delante de sus ojos.
TIMOTEO
Tuvo que enfrentar inseguridades, oposición y la presión del ministerio siendo joven.
Por qué estos hombres y mujeres tuvieron que pasar por todo esto?
Porque servirle a Dios no significa que nunca lloraremos; significa que aun llorando, no caminaremos solos.
Yo he vivido un proceso de enfermedad por más de veinte años. Y hubo un momento en mi vida donde el cansancio, el dolor y las preguntas tocaron profundamente mi corazón.
Recuerdo que hace muchos años, después de una quimioterapia, llegué a mi casa extremadamente débil. Entré al baño y de momento sentí un dolor muy fuerte. Caí al suelo sin fuerzas y comencé a vomitar sangre. Sentía que la vida se me iba. Y allí, tirado en el piso, llorando y sin fuerzas, le pregunté al Señor:
“¿Por qué, Dios? Si lo único que quiero es servirte y hacer tu voluntad.”
Y fue allí, en uno de los momentos más difíciles de mi vida, donde tuve una experiencia que marcó mi corazón para siempre. Escuché la voz de Dios decirme:
“Ángel, no te voy a sanar todavía. Bástate mi gracia, porque mi poder se perfecciona en tu debilidad.”
Desde aquel día entendí algo que cambió mi manera de ver los procesos: muchas veces la paz de Dios no llega porque las circunstancias cambian… llega porque aprendemos a confiar en Él aun cuando las circunstancias no cambian.
No significa que dejemos de llorar. Llorar no es falta de fe. Llorar significa que somos humanos, que sentimos, que hay cosas que nos duelen profundamente.
Hay procesos que cansan la mente, desgastan el corazón y nos hacen sentir débiles. Pero aun allí, Dios sigue presente.
Y aunque hoy quizás no entiendas lo que estás viviendo… aunque parezca injusto, pesado o confuso… no permitas que el dolor te aleje de Dios. No permitas que las preguntas apaguen tu fe.
Hay procesos que no llegan para destruirte; llegan para formar en ti algo más profundo. Hay momentos donde Dios no quita inmediatamente la tormenta, porque primero quiere enseñarnos que Su gracia puede sostenernos aun dentro de ella.
Cuando todo pierde sentido, Él sigue siendo Dios.
Cuando nadie entiende tu dolor, Él sigue estando cerca.
Cuando sientas que tus fuerzas se acabaron, Su gracia seguirá siendo suficiente.
Y aunque ahora mismo no tengas todas las respuestas, puedes descansar en una verdad eterna:
Dios jamás abandona a los que confían en Él.
FILIPENSES 4:7
“Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.”
Así que no es tiempo de rendirse!
Es tiempo de seguir hacia adelante, enfrentemos lo que enfrentemos; porque si Dios está con nosotros, todo estará bien.
JUAN 13:7 (RV1960)
Respondió Jesús y le dijo: Lo que yo hago, tú no lo comprendes ahora; mas lo entenderás después.
Asi que Palante; que Dios y Yo Vamos a Ti
Un Abrazo Fraternal
De Su Hermano y Ministro
Pastor Angel Luis Marrero Colón