27/12/2025
Hermanos y amigos:
Por este medio queremos dejar claro que nuestro ministerio y su pastoral NO COMPARTE la idea de que la celebración del “festival de máscaras”de Hatillo es una actividad respaldada por la Palabra de Dios, y que invita a celebrar la verdadera Natividad de Jesús.
Su origen es uno pagano, traído en 1823, cuando inmigrantes de Islas Canarias se disfrazaban de mujeres y demonios, y visitaban a caballo los hogares de familiares y amigos para gastarles bromas.
La iglesia católica misma no lo admite como celebración de tono religioso, pero el carnaval sí está asociado con los países de tradición católica.
Además, si se consideró alguna vez que este festival formaba parte de la celebración de la cultura, la realidad es que, desde hace ya muchos años, se ha convertido en una actividad en la que oficialmente se le da licencia al desorden, la embriaguez, y la falta de consideración a personas que no participan de esta actividad.
Cada año ocurren desgracias, inclusive muertes entre sus participantes. No respetan el
derecho que tienen otros al descanso y a la tranquilidad, haciendo uso de equipos de sonido durante las noches y madrugadas a niveles de volumen exageradamente altos.
Especialmente no existe consideración ni respeto hacia aquellos que deben trabajar y presentarse a sus centros de trabajo y reuniones en sus iglesias, o padecen de alguna enfermedad.
Es un agravante el hecho de que, desde varios días antes y después del 28 de diciembre de cada año, tenemos que sufrir, irremediablemente, los efectos de esta supuesta expresión cultural. Dios tenga misericordia, y guarde la seguridad de todos en estos días.
Dios les bendiga.