15/06/2026
🟡 Jóvenes de la Diócesis de Arecibo peregrinan a la Catedral de San Juan en el Año Jubilar Mariano
Cerca de 150 jóvenes de la Pastoral Juvenil de la Diócesis de Arecibo participaron el pasado 14 de junio en una peregrinación jubilar a la Catedral de San Juan, como parte del Año Jubilar Mariano convocado con motivo de los cincuenta años de la Coronación Canónica de Nuestra Señora Madre de la Divina Providencia, Patrona Principal toda la nación puertorriqueña.
La jornada comenzó en la histórica Iglesia de San José, uno de los templos más antiguos de América y uno de los más importantes testimonios del patrimonio religioso y cultural de Puerto Rico. Allí, los peregrinos fueron recibidos por el obispo de Arecibo, Mons. Alberto A. Figueroa Morales, quien dirigió una reflexión espiritual centrada en el significado de la peregrinación cristiana y la importancia de caminar juntos como Iglesia.
Durante su mensaje, el prelado invitó a los jóvenes a vivir este Año Jubilar como una oportunidad para renovar la fe, fortalecer la esperanza y redescubrir la llamada que Cristo hace a cada bautizado. También los exhortó a contemplar el ejemplo de la Virgen María, reconociendo en su “sí” generoso al anuncio del ángel el inicio del cumplimiento del plan de salvación de Dios para la humanidad. Destacó cómo María, con su confianza y obediencia, se convirtió en modelo de fe para todos los cristianos y guía segura para quienes buscan seguir a Cristo. Asimismo, resaltó el valor histórico y espiritual de la Iglesia de San José, testigo de más de cinco siglos de evangelización en nuestra tierra.
Concluida la reflexión, los jóvenes iniciaron su peregrinación por las calles del Viejo San Juan hasta llegar a la Catedral Metropolitana, donde se venera desde su Camarín la imagen de Nuestra Señora Madre de la Divina Providencia.
Antes de la celebración de la Santa Misa, los peregrinos participaron de una charla formativa sobre la historia y la devoción a la Virgen de la Providencia por parte del Dr. Héctor Balvanera Alfaro, Mayordomo de la Cofradía de la Virgen de la Providencia. Durante el encuentro se resaltaron algunos de los momentos más significativos de la presencia de esta advocación mariana en la vida del pueblo puertorriqueño, así como la importancia de la Coronación Canónica celebrada en 1976 y las actividades conmemorativas que se realizan durante este año jubilar.
A las once de la mañana dio comienzo la Santa Misa, presidida por Mons. Alberto. En su homilía, el Obispo profundizó sobre el Evangelio proclamado ese domingo, particularmente en las palabras de Jesús: «La mies es mucha y los obreros pocos. Rogad, pues, al Dueño de la mies que envíe obreros a su mies».
Mons. Figueroa Morales destacó que estas palabras continúan siendo profundamente actuales para la vida de la Iglesia. Señaló que hoy más que nunca se necesitan hombres y mujeres dispuestos a responder con generosidad a la llamada del Señor, especialmente sacerdotes, diáconos, religiosos y religiosas que dediquen su vida al servicio del Evangelio.
El Obispo también subrayó que la Iglesia es un solo cuerpo en el que todos tienen una misión particular. «Entre ovejas y pastores formamos una sola familia», expresó, invitando a los presentes a reconocer que cada bautizado está llamado a colaborar en la construcción del Reino de Dios desde su propia vocación y estado de vida.
Para muchos de los jóvenes, la experiencia fue una oportunidad para fortalecer su fe, compartir con otros compañeros y sentirse parte viva de la Iglesia. Al regresar a sus comunidades, llevaron consigo el deseo de seguir caminando junto a Cristo y confiando en la protección maternal de Nuestra Señora de la Divina Providencia, cuya presencia continúa siendo fuente de esperanza para el pueblo puertorriqueño.
📸 Fotos Rafy Colón González