En verano de 1996, nace, por inspiración de Dios, LA ESTAMPA VIVIENTE de Viernes Santo, compuesta por niños, jóvenes, adultos y familias que aman profundamente a nuestro Señor, que viven comprometidos en recrear la Estampa de Su Pasión y Muerte, en las procesiones de cada Viernes Santo, de la Catedral San Felipe Apóstol de la Diócesis de Arecibo. Rafy Colón, organizador del evento nos relata que
la Estampa Viviente es una vivencia para llevar un mensaje. Es una vivencia, porque los integrantes no participan para actuar o presentar un espectáctulo. Los integrantes de la estampa, se preparan sacramentalmente, en oración y ofrecimiento para éste día. Llevan un mensaje, porque con la Estampa Viviente, promulgan el mensaje de tener a Dios de prioridad de vida, de participar de los sacramentos, de la confesión y la Eucaristía. Este grupo, con energia y entusiasmo, desean concienciar a la humanidad, de que la Semana Santa NO SON VACACIONES, ni para playa, pasear o janguear. Es un tiempo de RECESO, una semana que hacemos un ALTO en nuestra vida cotidiana, sea trabajo, estudios, diversiones , etc, para así, meditando en la Pasión, Muerte y Resurreción de nuestro Señor Jesucristo, analicemos hacia donde va nuestra vida…. ¿Caminamos hacia Dios? O ¿Caminamos de espaldas a Él? ¿Es Dios nuestra prioridad de Vida, o son los placeres del mundo? ¿Vives en comunicación con Dios, en la Oración? ¿Practicas los Sacramentos? En esta Cuaresma, Semana Santa y todos los días de nuestra vida, el Señor nos busca de diversas maneras, siempre nos llama, para encaminarnos hacia Él, teniéndolo como centro de nuestras vidas. Muchas veces vivimos como si Dios no existiera y solo nos acordamos de Él en momentos difíciles. Nos quejamos de los males sociales, crímenes, divorcios, s**o, bebidas, dr**as, maltrato, etc… y no nos damos cuenta que la solución está en el corazón de cada uno de nostros, si aceptamos y permitimos que Dios habite y obre en nuestro corazón y lo tenemos de prioridad de vida.. La Estampa Viviente les hace un llamado, a tener a Dios como prioridad de vida, en nuestro trabajo, en nuestros estudios, en nuestro hogar, etc, para que todo lo que hagamos sea conforme al Plan de Dios, recordando que fuimos creados para retornar al Padre. Vivimos buscando una felicidad hueca y pasajera en los placeres del mundo y nos olvidamos que nuestro Señor te brinda esa felididad plena. Hay que recordar que la vida del Cristiano es seguir el ejemplo de Cristo, abrazarnos a la Cruz, y aceptarla y cargarla con Amor, Entrega y Ejemplo; si así lo hacemos, renunciando a las exigencias superficiales del mundo, lograremos un mundo mejor que camine hacia Dios.