16/06/2026
Solo en Dios está puesta mi fe y mi esperanza. En medio de las dificultades, las lágrimas y los momentos de incertidumbre, encuentro refugio en Su presencia. Él es mi consolador cuando el corazón está afligido, mi fortaleza cuando las fuerzas se agotan y mi paz cuando todo parece estar fuera de control. Aunque las circunstancias cambien, Dios permanece fiel, sosteniéndome con Su amor y recordándome que nunca estoy solo. Por eso sigo adelante confiando en que Sus planes son mejores y que Su gracia siempre será suficiente.
DIOS ES NUESTRO AMPARO, NUESTRA FORTALEZA, NUESTRA AYUDA SEGURA EN MÔMENTOS DE ANGUSTIA.
SALMOS 46:1
¡Dios les bendiga!