03/06/2026
Dar un paso de fe no se trata de ser perfectos, sino de estar disponibles para que Él transforme nuestra vida. La Palabra de Dios nos dice:
“Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad.”
— 2 Corintios 12:9
Pedro dudó, Moisés tuvo miedo, Elías se agotó, Tomás cuestionó… y aun así Dios los usó con propósito eterno.
Eso nos enseña que nuestras heridas no descalifican el llamado de Dios; más bien, en Sus manos se convierten en testimonio de Su poder y misericordia.
Hay algo hermoso cuando, aun siendo imperfectos, decidimos caminar por fe. Un paso que quizás el hombre no entiende ni valora, pero que en lo eterno deja marca. Porque es ahí donde Dios cambia nuestras circunstancias para bien, fortalece nuestro corazón y despierta un deseo profundo de conocerle más cada día.
No permitas que el señalamiento apague tu anhelo de buscar a Dios. Sigue adelante. Su gracia sigue siendo suficiente y Su propósito continúa vigente sobre tu vida.
“Porque por fe andamos, no por vista.”
— 2 Corintios 5:7
¡Te esperamos con brazos abiertos!.. Dando un paso de FE...