16/03/2026
La salvación es el único regalo en la historia que fue infinitamente costoso para el dador, pero es totalmente gratuito para el que lo recibe. No es un salario por nuestro buen comportamiento, ni un trofeo por nuestra moralidad; es una muestra pura de la gracia de Dios.
El apóstol Pablo lo resumió de forma magistral en su carta a los Efesios:
"Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe."
— Efesios 2:8-9
A veces nos pesa el pasado o sentimos que no somos "lo suficientemente buenos" para acercarnos a Dios. Pero recuerda: un regalo no se merece, simplemente se acepta con gratitud. Hoy puedes descansar en el hecho de que tu seguridad no depende de lo que tú hagas por Dios, sino de lo que Jesús ya hizo por ti.