08/06/2026
Aun por uno.
Felipe, el diácono fue guiado por El Espíritu Santo hacia un Enuco. Uno solo. Esa guianza no tan solo permitió al Enuco entender la palabra de Dios, sino que en medio del camino pudo ser bautizado en aguas como acto de fe. Felipe fue arrebatado. Pero dice la palabra que el Enuco se fue con ALEGRÍA. Aún cuando no había llegado ningún apóstol a Roma, ya habían creyentes en Roma a causa de este acto.
Aun por uno, dejémonos guiar por el Espíritu Santo y tiraremos las redes. Aun por uno, tengamos un corazón dispuesto y prediquemos a Cristo. Si aunque solo uno fuere salvo, aun por uno habrá una gran fiesta en el cielo.