15/06/2026
“Y oyéndole hablar Eliab su hermano mayor con aquellos hombres, se encendió en ira contra David y dijo: ¿Para qué has descendido acá?, ¿y a quién has dejado aquellas pocas ovejas en el desierto? Yo conozco tu soberbia y la malicia de tu corazón, que para ver la batalla has venido. David respondió: ¿Qué he hecho yo ahora? ¿No es esto mero hablar? Y apartándose de él hacia otros, preguntó de igual manera; y le dio el pueblo la misma respuesta de antes.”
(1 Samuel 17:28-30)
La lección que aprendemos aquí debe ser no desanimarnos ante el rechazo o maltrato.
Como escribe Joyce Meyer: «Dios no está buscando a alguien con habilidad, sino alguien con disponibilidad \[...\] que mantenga su corazón puro al negarse a permitir que el odio, la ofensa, la amargura, el resentimiento o la falta de perdón lo detengan».
(Tomado de mi lectura diaria de la Biblia)