26/07/2024
REFLEXIÓN DE HOY
MANTÉN PRESENTE AL DIOS QUE TE SACÓ DEL ABISMO
Bendice, alma mía, a Jehová,Y no olvides ninguno de sus beneficios.
Salmos 103:2
El rey David fue uno de los hombres más extraordinarios en la biblia y más allá de todos sus errores que cometió, tenía una gran preocupación para su vida y era la siguiente:
Que su alma jamás se olvide de Dios
Somos tan frágiles de pensamiento que continuamente nos olvidamos de cómo nos encontró el Señor.
Tal vez tu me digas pastor yo nunca me olvido de Dios, pero olvidar a Dios no significa que vives pensando en Él, sino que no es un pensamiento lo que espera Dios de ti, es tu gratitud a diario, es vivir para Él, es sirviendo continuamente.
Te hago una pregunta en este día:
Cómo te sientes cuando alguien se olvida de ti y sobre todo que abriste el corazón y extendiste tu mano para ayudar…. ¿Cómo te sientes? probablemente me digas decepcionado, olvidado. Pues la mayor preocupación que tenía el rey David en su vida era que jamás se olvide de quien le sanó y perdonó.
Sabes el rey David continuamente recibía beneficios de la mano de Dios y él en respuesta, guardaba de lo que Dios le daba dice la escritura para la casa de Dios.
David entendió quién era Dios para Él y sabía que sólo Dios podía levantarlo de su caída. Por eso vivío agradecido.
Quiero enseñarte un principio del reino de Dios, cuando tu no te olvidas de Dios y de sus beneficios, tu fé se incrementa y te da tal convicción que sabes que Dios hará por ti lo que tu no puedes hacer.
Mira la convicción de David como resultado de no olvidarse de los beneficios de Dios:
El es quien perdona todas tus iniquidades,El que sana todas tus dolencias; El que rescata del hoyo tu vida, El que te corona de favores y misericordias; El que sacia de bien tu boca De modo que te rejuvenezcas como el águila.
Salmos 103:3-5
El perdón, la sanidad, el que te rescate, el que te corone, el que te sacie de bien y no te envejezcas rápido viene como resultado de no olvidarse de Dios y de cómo te encontró.
Examina tu vida en este día, mira como estas respondiendo a aquel que te transformó la vida. Puedes iniciar recordando de cómo te encontró el Señor y que eres ahora, entonces hoy podrás responder como Él espera de ti.
Atte.
Pastor Jaime Ponce