25/10/2025
PARA RECIBIR LAS BUENAS NOTICIAS
DEBEMOS COMPRENDER LAS MALAS NOTICIAS.
por M.F. Vasconcelos - Predica La Palabra
El Evangelio es buenas nuevas cuando entendemos que Dios envió a Su único Hijo a morir en nuestro lugar para pagar la deuda que nosotros NO podíamos pagar. Una persona que no cree haber ofendido a Dios no se sentirá necesitada de perdón y alguien que no cree estar perdido y camino a condenación eterna en justa retribución a una vida de pecado no creerá que necesita un Salvador.
El Evangelio verdadero NO es prosperidad material, NO es éxito mundano, NO es tener mejor casa, mejor auto o completa salud, NO es tener el “poder” imaginario de declarar lo que queremos que suceda, aunque esto vaya contra la voluntad de Dios, NO es centrarnos en nosotros mismos, en nuestra familia, negocios, trabajo, estudios o cualquier otra cosa terrenal y temporal, es poner la mira en las cosas de arriba. Hay una enorme cantidad de personas que gracias a falsos maestros que predican un falso evangelio, creen que llevar una vida religiosa externa y seguir abrazando el pecado como forma habitual de vida les garantiza el cielo y toda clase de prosperidad, salud y bienestar en esta tierra. La Biblia NO enseña eso.
Si El Espíritu Santo inició la obra regeneradora en su vida y le dio un nuevo corazón para arrepentirse y convertirse y creer en el Hijo de Dios, El Espíritu Santo también está obrando SANTIFICACIÓN en su vida. Si su vida aún está marcada por la práctica habitual del pecado usted aún NECESITA arrepentirse y convertirse. Si su pastor o líder espiritual NO le predica santidad y arrepentimiento sino solamente prosperidad material y solo le habla de lo grande y poderoso que es usted o de como "prosperar" sembrando en su ministerio, ese hombre es un FALSO MAESTRO y por el bien de su alma y por su destino eterno usted necesita dejar de escucharlo. Lea la Biblia, Juan 3:36 nos dice: El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo NO verá la vida, sino que la IRA de Dios permanece sobre él. Creer involucra OBEDIENCIA a La Palabra de Dios, creer en un “Jesús” que es simplemente un dador de bienes terrenales y que nos permite continuar sumergidos en el pecado es creer en un falso cristo y rechazar al verdadero Hijo de Dios. La obediencia a La Palabra de Dios NO es perfección impecable, es la disposición a obedecer a Dios aun a pesar de nuestros tropiezos, errores y debilidades.
Lea, estudie y medite en La Palabra de Dios y deje que esa Palabra renueve su mente y que El Espíritu Santo lo santifique por medio de la Biblia que El mismo inspiró.