24/09/2026
¡Virgen Santísima de la Merced, Madre de Misericordia y Consuelo de los afligidos, hoy acudimos a Ti con fe sincera, sabiendo que bajo tu amparo nadie queda desamparado!. ¡Tú que fuiste enviada para liberar a los cautivos, escucha nuestras súplicas en estos tiempos de tribulación!. ¡Te pedimos, Madre, por todos los hombres y mujeres que viven privados de libertad en las prisiones, para que en medio de su dolor encuentren esperanza, para que experimenten la misericordia de Dios que sana y renueva, y para que descubran caminos de perdón, reconciliación y vida nueva!. ¡Mira también con compasión, Virgen de la Merced, a quienes son cautivos de sus propias adicciones, que cargan cadenas invisibles que aprisionan el cuerpo y el espíritu!. ¡Dales la fortaleza para luchar, la gracia de la perseverancia, y la certeza de que tu Hijo Jesucristo puede romper toda esclavitud y hacerlos verdaderamente libres!. ¡Te encomendamos, Madre amorosa, a los que hoy sufren persecución, destierro y violencia a causa de la guerra!. ¡Protege a las familias que huyen de las bombas, consuela a los que lo han perdido todo, y abre caminos de paz donde parece reinar solo la oscuridad!. ¡No olvides, Virgen de la Merced, a los que padecen hambre, a los que claman por un pedazo de pan, a los niños que lloran en silencio su sufrimiento!. ¡Intercede para que los corazones se ablanden, para que la justicia y la solidaridad florezcan y para que nadie se vea privado de lo necesario para vivir con dignidad!. ¡Madre de la Merced, a Ti nos consagramos en esta hora difícil. Enséñanos a confiar en tu Hijo Jesucristo, a vivir en la esperanza y a ser también nosotros instrumentos de liberación para los demás!. ¡Bajo tu manto encontramos refugio, y en tu corazón maternal descubrimos la certeza de que nunca estamos solos. Amén.