16/12/2022
UN NUEVO NACIMIENTO
Juan 3:3-4 "Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios. Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer?"
En Cristo nuestra vieja naturaleza ha mu**to, somos nuevas criaturas y esta es la razón por la cual nuestras vidas dan un giro radical y definitivo. Cuando Nicodemo acudió a Jesús de noche quería conocer acerca de su doctrina, era consciente que quizás debería cambiar algunas cosas en su vida, si Jesús es el Mesías, pensó él, tenía que seguirlo como maestro; no obstante, la realidad iba más allá, Jesús le dijo que era necesario que él vuelva a nacer si quería vivir y ver el Reino de Dios.
Nacer de nuevo una expresión que Jesús empleó para indicar no de forma metafórica sino literal la condición necesaria para ser SALVO, y digo no metafórica, porque no está haciendo uso de una representación sino más bien revelando una REALIDAD, la cual NO ES FÍSICA, sino más bien ESPIRITUAL. La Biblia afirma que mientras lo que vemos es temporal, lo que no vemos, es decir lo espiritual, es ETERNO (2 Corintios 4:18), si esto es así, el peso de lo espiritual es mayor y ciertamente es así, es negligente no ocuparse de las cosas espirituales, porque en última instancia son las que perdurarán. Nuestro Señor Jesucristo, murió en la cruz del Calvario para librarnos de la condenación eterna y permitirnos nacer de nuevo, la fe es el medio mediante el cual Dios imputa justicia al hombre, y le da vida. Antes de escuchar y creer en el Evangelio estábamos mu**tos espiritualmente, rumbo a la muerte definitiva que experimentariamos al morir físicamente, mas ahora que hemos puesto nuestr confianza en Cristo, hemos resucitado espiritualmente y vamos rumbo a la morada que el Señor ha preparado para nosotros donde no hay más dolor, ni llanto, ni tristeza. Si al igual que Nicodemo queremos ver el Reino de Dios pongamos nuestra fe en Cristo únicamente, esa fe no permitirá experimentar ese nuevo nacimiento y no olvidemos si ya lo hicimos vivamos declarando con nuestras vidas esa realidad. ¡Ánimo!