Iglesia Cristiana Reformada "Tiempo de Cosecha"

Iglesia Cristiana Reformada "Tiempo de Cosecha" Iglesia Cristiana comprometida con la obra misionera, la enseñanza y predicación del evangelio. Confesamos que Jesús es el Señor. Grupp Trelles)

Nuestro pastor fundador Israel Grupp (Francisco E.

Crecer en la confianzaSeguir a Dios a menudo nos lleva por territorios desconocidos, pero Él es fiel para guiarnos hacia...
07/09/2026

Crecer en la confianza

Seguir a Dios a menudo nos lleva por territorios desconocidos, pero Él es fiel para guiarnos hacia sus buenos planes.

7 de septiembre de 2026

1 Corintios 6.19, 20

La mayoría de nosotros podemos mirar atrás y ver momentos en los que Dios nos pidió ir más allá de lo que nos resultaba cómodo. Tal vez fue un llamado a perdonar, a actuar con generosidad o a entrar en algo desconocido. Estas invitaciones pueden resultar abrumadoras, pero en realidad son señales de que Dios nos está llevando a profundizar nuestra relación con Él.

Nuestra tendencia natural es poner límites en las áreas donde nos sentimos seguros al seguir a Dios. Puede que no lo digamos en voz alta, pero el corazón a veces susurra: “Señor, confiaré en ti en esto, pero no en aquello”. Es un impulso sincero, y a Dios no le sorprende. Pero nos ama demasiado como para dejarnos conformarnos con una historia pequeña cuando Él tiene una historia más grande y gloriosa en mente (Ef 3.20).

Cuando Dios nos desafía más allá de nuestros límites autoimpuestos, no nos está poniendo a prueba: nos está invitando a un nivel más alto de confianza. No importa cuánto hayamos avanzado, siempre hay más de su bondad por descubrir. Cada nuevo paso de entrega es una oportunidad para experimentar su fidelidad de maneras que aún no hemos imaginado.

La vida cristiana no se trata de llegar, sino de seguir. Y Aquel que nos guía conoce el camino, ama el recorrido y ha preparado el camino. Lo único que tenemos que hacer es tener fe.

Pastor Grupp

Llamado al compromisoEl Señor le equipará con todo lo necesario para llevar a cabo su voluntad.6 de septiembre de 2026Éx...
06/09/2026

Llamado al compromiso

El Señor le equipará con todo lo necesario para llevar a cabo su voluntad.

6 de septiembre de 2026

Éxodo 3.1-15

¿Cómo responde usted cuando Dios le llama a hacer algo que parece estar más allá de sus capacidades? ¿Vacila o da razones por las que no es la persona indicada? Así respondió Moisés. Pero el diálogo en la zarza ardiente revela dos preguntas que pueden ayudarnos si nos sentimos abrumados por lo que Dios nos pide.

1. ¿Quién es Dios? Presentándose como el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob (Ex 3.6), el Señor se llamó a sí mismo: “YO SOY EL QUE SOY” (Ex 3.14). El Dios soberano, eterno y que cumple sus promesas no se estaba presentando a un extraño, sino recordándole a Moisés quién era la voz que él estaba escuchando.

2. ¿Quién soy yo? Cuando Moisés dudó de ser el indicado, Dios no destacó sus capacidades, sino que le prometió: “Yo estaré contigo” (Ex 3.12). La suficiencia de Moisés no estaba en sí mismo, sino en la presencia de Dios. Lo mismo ocurre con nosotros: nuestra suficiencia no proviene de nuestra fuerza, sino de Cristo y del Espíritu Santo que habita en nosotros (2 Co 3.5).

¿Le ha dado Dios una tarea difícil? Él conoce sus limitaciones mejor que usted mismo y ya las ha tomado en cuenta. Así que, en lugar de preocuparse por si usted es capaz, enfóquese en la verdad de que Él sí lo es.

Pastor Grupp

Vivir en la gracia de DiosLa gracia de Dios es infinita, y Él nos invita a hacer de ella nuestro hogar.5 de septiembre d...
05/09/2026

Vivir en la gracia de Dios

La gracia de Dios es infinita, y Él nos invita a hacer de ella nuestro hogar.

5 de septiembre de 2026

Filipenses 1.1-11

Ya que todas las cartas de Pablo comienzan con una expresión de la gracia de Dios, podemos sentirnos tentados a pensar que es solo un saludo habitual. Pero en realidad, la gracia de Dios es nuestro fundamento y la atmósfera misma en la que vivimos como creyentes en Cristo.

La gracia es el favor inmerecido de Dios. Según Efesios 2.8, es el medio por el cual somos salvos mediante la fe, y en Romanos 5.2 se nos dice que por ella “tenemos entrada a esta gracia en la cual estamos firmes”. No es un regalo de una sola vez, sino una obra continua. Por eso Pablo afirma que Dios “perfeccionará la buena obra que comenzó en nosotros” (Fil 1.6).

A veces es difícil ver lo bueno en nosotros mismos, porque sabemos lo débiles y defectuosos que somos. Pero incluso esa conciencia puede acercarnos más a Cristo. Si hemos sido salvos, el Señor vive en nosotros y nosotros en Él (1 Jn 4.13). Jesucristo es nuestra justicia (1 Co 1.30) y está produciendo su fruto en nuestra vida mientras permanecemos en Él. Este proceso, conocido como santificación, es la gracia de Dios obrando para alinear nuestro carácter con el del Hijo. Así que mantengámonos firmes en la gracia divina y confiemos en que Dios terminará la obra que inició en nosotros.

Pastor Grupp

Cuando Dios dice “Todavía no”Esperar el “sí” de Dios desarrolla nuestra paciencia y ancla nuestra confianza en Él.4 de s...
04/09/2026

Cuando Dios dice “Todavía no”

Esperar el “sí” de Dios desarrolla nuestra paciencia y ancla nuestra confianza en Él.

4 de septiembre de 2026

Génesis 16.1-12

Dios responde la oración de una de tres maneras: “sí”, “no” o “todavía no”. Esta última es quizá la más temida, porque implica esperar confiando en su plan cuando aún no lo vemos. Aun así, la paciencia es una virtud esencial para el cristiano, como enseñan una y otra vez las Sagradas Escrituras en historias, proverbios, salmos y epístolas.

Esperar a que Dios abra una puerta es siempre más sabio que intentar abrirla nosotros mismos. Después de que Dios le prometió descendencia (Gn 12.2), Abraham esperó 25 años con una respuesta de “todavía no”. ¡Es mucho tiempo para aferrarse a una promesa!

Abraham y Sara, en su humanidad, idearon su propio plan para tener un heredero. La sierva de Sara, Agar, dio a luz a Ismael. La espera debió parecer insoportable, pero las consecuencias fueron dolorosas, y la amargura y la culpa afectaron a toda la familia (Gn 16.4-6; Gn 21.9, 10). Cuando finalmente llegó el “sí” divino a través de Isaac, llegó en el tiempo de Dios y bajo sus términos.

La paciencia no es para darle más tiempo a Dios; Él no lo necesita. Sin embargo, esperar fortalece nuestra confianza y nos prepara para la voluntad de Dios (Is 40.31). Siempre vale la pena confiar en su tiempo, en especial cuando la espera es difícil.

Pastor Grupp

Esperar la puerta correctaCuando Dios cierra una puerta, nos hace una invitación a caminar con Él por el camino que tien...
03/09/2026

Esperar la puerta correcta

Cuando Dios cierra una puerta, nos hace una invitación a caminar con Él por el camino que tiene para nosotros.

3 de septiembre de 2026

Hechos 16.5-12

Es natural sentirse decepcionado cuando una puerta se cierra. Sin embargo, muchas veces nuestro Padre celestial detiene nuestro avance para guiarnos hacia un camino más sabio. La diferencia está en nuestra reacción: ¿seguiremos insistiendo en la puerta cerrada o buscaremos la nueva oportunidad que Él ha abierto?

El segundo viaje misionero de Pablo estuvo marcado por varias señales divinas de “no pasar”. Aunque quería visitar las iglesias de Asia, el Espíritu Santo fue cerrándole puertas. Dado su fervor por el evangelio, cada impedimento debió haber sido muy desconcertante.

Pero Pablo siguió viajando en busca de un lugar para plantar una nueva iglesia, hasta que el Señor le abrió la puerta hacia Macedonia. Esta nueva ruta lo llevó a ciudades estratégicas como Filipos, Corinto y Éfeso, importantes centros comerciales donde mercaderes y personas influyentes podían ayudar a extender el evangelio mucho más lejos de lo que el apóstol habría logrado por sí solo.

La Biblia nos enseña a confiar en el Señor más que en nuestro propio entendimiento (Pr 3.5). Cuando seguimos la guía del Espíritu, aun dejando atrás puertas que esperábamos ver abiertas, Él dirige nuestros pasos hacia las correctas.

Pastor Grupp

Llevar a otros a JesucristoCuando respondemos al llamado a discipular, no podemos evitar compartir las buenas nuevas con...
02/09/2026

Llevar a otros a Jesucristo

Cuando respondemos al llamado a discipular, no podemos evitar compartir las buenas nuevas con los demás.

2 de septiembre de 2026

Juan 1.35-42

Cuando el discípulo Andrés le preguntó al Señor Jesucristo: “Rabí… ¿dónde moras?” (Jn 1.38), reveló que esperaba pasar tiempo con el Mesías y aprender de Él. Ese deseo de dulce comunión con el Señor no fue algo que Andrés se guardó para él solo. Su devoción a Cristo profundizó de forma natural su deseo de compartir ese gozo con otros, y lo hizo en cada oportunidad.

Encontramos evidencia de esta actitud a lo largo de los Evangelios. Justo después de conocer al Señor, Andrés buscó a su hermano Simón y lo llevó al Salvador (Jn 1.41, 42). Más tarde, ante una gran multitud con hambre, encontró a un muchacho dispuesto a compartir su almuerzo y lo llevó al Señor con los cinco panes y los dos peces (Jn 6.8, 9). Y cuando unos griegos quisieron conocer a Cristo, Andrés y Felipe los presentaron (Jn 12.20-22). Sus acciones muestran que comprendía la importancia y la bendición de conocer al Mesías.

Cuando Andrés respondió al llamado de discipular a otros, el Señor le dijo que sería pescador de hombres en lugar de peces (Mt 4.18, 19). Como seguidores de Cristo, tenemos este mismo y maravilloso propósito. Aunque nuestras personalidades, círculos de influencia y oportunidades varían, cada uno tiene la bendición de poder llevar a otros al Señor Jesucristo.

Pastor Grupp

Para escuchar a DiosDios nos da muchos medios para escuchar su voz y ver su obra en nuestra vida.1 de septiembre de 2026...
01/09/2026

Para escuchar a Dios

Dios nos da muchos medios para escuchar su voz y ver su obra en nuestra vida.

1 de septiembre de 2026

Proverbios 2.1-5

Aprender a escuchar a Dios es esencial para obedecer su voluntad. Él habla a sus hijos a través de…

La Biblia. Es una rica revelación de quién es Dios: su carácter, sus promesas y sus propósitos (2 Ti 3.16, 17). Es una fuente invaluable para conocer al Señor y desarrollar confianza en Él. Al absorber su Palabra, podemos discernir cómo el Padre celestial nos guía a aplicarla.

La oración. Dios diseñó la oración como una conversación, no como un monólogo. Al presentarle nuestro corazón, debemos permanecer en su presencia, dando espacio para que Él hable en el silencio (Sal 46.10).

Las circunstancias. A lo largo de la Biblia, el Señor reveló sus caminos a hombres y mujeres a través de sus circunstancias, y sigue haciéndolo hoy. Las situaciones cambian, pero Dios no.

Otros. Pastores, amigos y mentores pueden hablar verdad a nuestra vida. El Señor coloca a los creyentes en iglesias para ser animados, desafiados y ayudados.

Dios usa estas vías para llegar a sus hijos, a menudo obrando a través de dos o más maneras al mismo tiempo. A nosotros nos corresponde mantenernos atentos, recordando que todo mensaje del Señor estará de acuerdo con su Palabra.

Pastor

Una expresión sincera de feEl Señor no busca palabras perfectas; solo quiere nuestra oración sincera.31 de agosto de 202...
31/08/2026

Una expresión sincera de fe

El Señor no busca palabras perfectas; solo quiere nuestra oración sincera.

31 de agosto de 2026

Salmo 13

Si usted alguna vez ha elevado una oración a Dios y solo ha recibido silencio, déjeme decirle que no ha sido el único. Los salmistas conocían bien esa experiencia.

Lo notable en estos cantos a Dios es su sinceridad. David no maquilla su dolor antes de llevarlo a su Padre celestial. Clama, se queja e incluso discute: “¿Hasta cuándo, Jehová? ¿Me olvidarás para siempre?” (Sal 13.1). Aquí no hace falta fingir, ni buscar las palabras perfectas. Este es el clamor sincero de un hombre que deposita su angustia ante Aquel en quien confía. Esa confianza es el hilo que recorre los salmos, incluso los escritos en los momentos más oscuros.

El lamento en las Sagradas Escrituras no es una simple queja, sino una queja dirigida a Alguien. El dolor es real, pero también la convicción de que quien escucha está presente y puede actuar. El salmista no pierde de vista quién es Dios, incluso cuando no ve lo que el Señor está haciendo. Este es el tipo de oración al que Dios nos invita: no palabras pulidas, sino sinceras; no la certeza de que todo saldrá como esperamos, sino la fe de que Él está con nosotros en la espera y que es bueno. Cuando no sabemos qué decir, los Salmos nos dan palabras, y nos recuerdan que clamar a Dios es, en sí mismo, un acto de fe.

Pastor Grupp

Más que palabrasSeguir a Cristo significa tener una fe activa y amar a los demás sin reservas.30 de agosto de 2026Santia...
30/08/2026

Más que palabras

Seguir a Cristo significa tener una fe activa y amar a los demás sin reservas.

30 de agosto de 2026

Santiago 2.14-17

En el pasaje de hoy, Santiago escribe a una comunidad que ha perdido de vista lo que significa seguir a Cristo.

Santiago describe una escena incómoda: un vecino llega con hambre y frío, pero es despedido con frases vacías: “Id en paz, calentaos y saciaos” (Stg 2.16), sin que se haga nada para ayudarlo en realidad. La brecha entre lo que decimos y lo que hacemos revela lo que creemos de verdad. Santiago no se limita a promover ideas sobre la fe; le interesa la fe en acción.

A lo largo de los Evangelios, el Señor Jesús nunca respondió a la necesidad humana solo con buenos deseos. Alimentó a los hambrientos, sanó a los enfermos y restauró a los quebrantados. Encontró a un endemoniado salvaje, desnudo y haciéndose daño, pero cuando llegaron sus vecinos, el hombre estaba sentado a los pies del Señor, vestido y en su sano juicio (Mr 5.1-20). El cuidado de nuestro Señor nunca son simples palabras.

La fe activa crece al conocer a este Dios —el que siempre se mueve hacia nosotros, haciendo nuevas todas las cosas. Cuanto más recibimos de Él, menos podemos quedarnos quietos cuando alguien a nuestro alrededor necesita ayuda.

La fe viva es amor en acción. Y el amor, por su naturaleza, nunca se reserva nada.

Pastor Grupp

Celebremos el crecimiento espiritualEl crecimiento espiritual no se trata de alcanzar la perfección, sino de una transfo...
29/08/2026

Celebremos el crecimiento espiritual

El crecimiento espiritual no se trata de alcanzar la perfección, sino de una transformación genuina.

28 de agosto de 2026

2 Pedro 3.17, 18

¿Alguna vez se ha preguntado si de verdad está creciendo espiritualmente? Es una pregunta válida. Muchos asistimos a la iglesia, oramos y leemos la Biblia, pero la transformación no siempre es evidente.

El crecimiento espiritual no es misterioso. Dios está obrando en nosotros, y estas son algunas evidencias:

El hambre por Cristo. Cuando conocemos al Señor, deseamos cada vez más de Él, porque es el Pan de Vida (Jn 6.35). Y cuanto más lo experimentamos, más anhelamos su presencia, pues solo en Él encontramos verdadera satisfacción.

El discernimiento más agudo. Cuanto más caminamos con el Señor, más claridad tenemos. Distinguimos lo verdadero de lo que solo suena bien. El Espíritu Santo afina nuestros sentidos espirituales para ver lo que antes pasábamos por alto.

La mayor capacidad de amar. Una señal clara de crecimiento es que nos importan personas que antes ignorábamos. El Espíritu Santo ablanda nuestro corazón y nos capacita para amar más allá de nuestras fuerzas naturales.

El crecimiento no se trata de perfección espiritual, sino de transformación. Y eso es algo para celebrar.

Pastor Grupp

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