04/03/2022
𝗘𝗹 𝗽𝗿𝗲𝘀𝗶𝗱𝗲𝗻𝘁𝗲 𝗡𝗲𝗹𝘀𝗼𝗻 𝗰𝗼𝗺𝗽𝗮𝗿𝘁𝗲 𝘂𝗻 𝗿𝗲𝗹𝗮𝘁𝗼 𝗱𝗲 𝘀𝘂 𝗻𝗶𝗻̃𝗲𝘇.
Nuestro profeta actual, el presidente Russell M. Nelson, se crio en un hogar feliz con padres amorosos. Pero ese hogar no estaba centrado en el Evangelio, ¡y aun cuando era niño, él sabía que le faltaba algo! Un día se subió a un tranvía y fue a una librería de la Iglesia a leer acerca del Evangelio, algo que le encantaba hacer.
El presidente Nelson dijo: “Al llegar a comprender la Palabra de Sabiduría, deseaba que mis padres vivieran esa ley, de modo que, un día, cuando era muy pequeño, me fui al sótano de la casa y ¡estrellé contra el piso de cemento todas las botellas de licor! Esperaba que mi padre me castigara, pero nunca dijo una palabra”.
A medida que iba creciendo, el presidente Nelson se dio cuenta de que su mayor deseo era ser sellado a sus padres en el templo. Ese deseo finalmente se hizo realidad, ¡pero no sucedió hasta que sus padres tenían más de ochenta años! Ahora su sellamiento le brinda gozo todos los días.
Puedes aprender de la bondad de tus padres, sean miembros de la Iglesia o no.
👉 ¿Qué es lo que más admiras de tus padres?