07/08/2023
Liderazgo espiritual es: mover a las personas a la voluntad de Dios. Tener una posición de liderazgo en una organización cristiana no lo hace líder espiritual a uno. El liderazgo espiritual no es una ocupación, sino un llamado. Cuando Dios encuentra hombres y mujeres deseosos de amoldarse o convertirse en sus siervos, las posibilidades son interminables. La gente busca a alguien que los conduzca a los propósitos de Dios, el camino de Dios. Ellos necesitan líderes que crean verdaderamente en lo que Dios dice que hará. Si hay algo que pueda cambiar radicalmente a los líderes cristianos es el que comprendan cual es el plan de Dios para sus vidas. Tanto en la política, la religión, la educación, el derecho, etc., se expresa universalmente la necesidad de líderes que surjan para enfrentar los desafíos actuales de las organizaciones; las personas buscan líderes en quienes puedan confiar. El mundo necesita de líderes sensibles a la dirección del Espíritu Santo y no de la última opinión, líderes con la agenda de Dios y no la propia. Las naciones requieren de esposos y esposas, madres y padres que sepan cómo aplicar las promesas de Dios en sus hogares en vez de meramente usar los últimos libros de auto – ayuda. II Crónicas 16:9 “Porque los ojos de Jehová contemplan toda la tierra, para mostrar su poder a favor de los que tienen corazón perfecto para con él”. Durante los próximos días analizaremos el liderazgo espiritual, este término debe conocerlo cada líder que busca llevar a otros al camino de Dios, ya sea en una organización cristiana o en una empresa, etc. Ser un líder espiritual es tan importante en el mercado como en la iglesia. Todas las personas tienen metas, pero ser un líder espiritual implica mucho más que alcanzar metas. Cualquiera puede alcanzar todas sus metas y aún así no ser exitoso en el Reino de Dios; son líderes mientras tengan verdaderos motivos para serlo, pero los líderes espirituales son guiados por el Espíritu Santo y no por sus propios planes. Además, los líderes espirituales no le apuestan a satisfacer las metas o ambiciones de las personas, sino el servicio de su Dios. La voluntad de Dios es la verdadera clave del liderazgo espiritual.