Parroquia San Francisco de Asís - Satipo

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Aquí compartimos los eventos más relevantes de nuestro servicio pastoral y apostolado. Somos una de las parroquias del Vicariato Apostólico de San Ramón. Nuestra Misión es anunciar y vivir el Santo Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo, al estilo de San Francisco de Asís, en la ciudad de Satipo.

REFLEXIÓN AL EVANGELIO DE HOY VIERNES VII SEMANA DE PASCUA – CICLO A (22/05/26)SAN JUAN 21, 15 – 19Habiéndose aparecido ...
22/05/2026

REFLEXIÓN AL EVANGELIO DE HOY VIERNES VII SEMANA DE PASCUA – CICLO A (22/05/26)

SAN JUAN 21, 15 – 19

Habiéndose aparecido Jesús a sus discípulos, después de comer, le dice a Simón Pedro: «Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que estos?».
Él le contestó: «Sí, Señor, tú sabes que te quiero». Jesús le dice: «Apacienta mis corderos».
Por segunda vez le pregunta: «Simón, hijo de Juan, ¿me amas?». Él le contesta: «Sí, Señor, tú sabes que te quiero».
Él le dice: «Pastorea mis ovejas».
Por tercera vez le pregunta: «Simón, hijo de Juan, ¿me quieres?».
Se entristeció Pedro de que le preguntara por tercera vez: «¿Me quieres?» y le contestó: «Señor, tú conoces todo, tú sabes que te quiero».
Jesús le dice: «Apacienta mis ovejas. En verdad, en verdad te digo: cuando eras joven, tú mismo te ceñías e ibas adonde querías; pero, cuando seas viejo, extenderás las manos, otro te ceñirá y te llevará adonde no quieras».
Esto dijo aludiendo a la muerte con que iba a dar gloria a Dios. Dicho esto, añadió: «Sígueme».

PALABRA DEL SEÑOR.

REFLEXIÓN:

En este pasaje del Evangelio Jesús resucitado se dirige a Pedro con la siguiente pregunta: «Simón, hijo de Juan, ¿me quieres?»
Pedro había negado tres veces a Jesús, él habría pensado que con este acontecimiento Jesús le había retirado su confianza, pero no fue así. Jesús quería hacerle saber a Pedro que ya había sido perdonado, y que en ese perdón él también se sintiera amado, solo faltaba que él mismo se convenza que lo estaba. ¿Me pasa lo mismo a mí?

Jesús sale a su encuentro, lo busca, Pedro se deja encontrar y por tes veces Jesús le pregunta: “Me amas” y Pedro responde: “Señor Tú lo sabes todo, Tú sabes que te amo”

Jesús conoce nuestros corazones, sabe que Pedro se arrepintió de corazón y por esa razón con esas tres preguntas le renueva a Pedro: “Su amor, su compromiso, su confianza, su seguimiento, su amistad y su misión (el cuidado de su rebaño)

Jesús es el amigo que siempre está dispuesto a darnos una nueva oportunidad, si nos arrepentimos de corazón y decidimos hacer un cambio en nuestras vidas. ¡Si los demás nos niegan una oportunidad, el Señor es el único que siempre nos la dará! A pesar que a veces caemos ¡Él no deja de confiar en nosotros!

También nosotros mismos somos los que nos negamos a darnos una oportunidad (por alguna situación que podamos haber pasado), soltemos todo aquello negativo y démonos personalmente esa nueva oportunidad que tanto necesitamos y que nos hará mucho bien.

Hoy puede ser esta oportunidad: “Ve y reconcíliate contigo mismo, con Dios y con los demás”

Hoy Jesús igual que a Pedro te dice: "Yo ya te perdoné, ahora te toca a ti soltar la culpa y aceptar mi abrazo". ¡Ve a renovar tu amor con Jesús y déjate encontrar por Él!

Más tarde Pedro va a correr la misma suerte que su maestro: “Te lo aseguro: cuando eras joven, tú mismo te ceñías e ibas adonde querías; pero, cuando seas viejo, extenderás las manos, otro te ceñirá y te llevará adonde no quieras.» Esto dijo aludiendo a la muerte con que iba a dar gloria a Dios.

Dicho esto, añadió: «Sígueme.»

Nuevamente Jesús le dice a Pedro sígueme como aquella primera vez en la orilla del mar (cuando llamó a sus primeros discípulos), nuevamente lo llama para ser “pescador de hombres”, y de esta manera Jesús le reafirma su llamado, su seguimiento.

En esta invitación: «Sígueme» también va implícito un final similar como el de Jesús. Como siempre, no es sencillo, pero es posible. Para eso están el amor y el Espíritu Santo.

A ese llamado también estamos invitados nosotros, en este mar inmenso que es el mundo también debemos ser “pescadores de hombres”. No olvidemos que para lograrlo debemos tener presente la oración, para que nuestra pesca en el mundo no sea en vano.

Hay unas frases que dicen: “La confianza tarda años en construirse, pero basta solo segundos para llegar a destruirse”, “A quien traiciona mi confianza, ya no se la vuelvo a dar”, “Una vez perdida la confianza, ya no se vuelve a recuperar”

Si alguien traiciona nuestra confianza, ya no se la volvemos a dar, le negamos una segunda oportunidad a quien nos la pide ¡Porque ha traicionado nuestra confianza y ya no merece tenerla!

¿Qué sería de nosotros si Jesús pensara de la misma manera?
A veces traicionamos también la confianza y la amistad de Jesús (cuando pecamos, cuando nos avergonzamos de nuestra fe, etc.)

Por muchas veces que hayamos caído, traicionado al Señor, Él sale a nuestro encuentro, sale a buscarnos ¡Porque nos ama! Y llevado por eso amor quiere devolvernos su confianza, su favor, nos quiere de vuelta con Él, ¡porque a Él le ha costado salvarnos y no quiere condenarnos!

¡Dios piensa distinto que nosotros!

Hoy también sale hacia nosotros. ¡Dejémonos encontrar por Él! dejemos que renueve todo en nosotros: “Su amor, su confianza, su amistad”

Hoy también Jesús personalmente te pregunta ¿Me amas? Cada uno tiene su respuesta.

No olvidemos tener en cuenta: ¡JESÚS NOS LLAMA POR NUESTRO NOMBRE Y NO POR NUESTROS ERRORES! Al igual que a Pedro no nos llama para humillarnos, sino para sanarnos.

Recuerda: “Jesús no se queda en la traición de Pedro, sino en su capacidad de amar”

¿Qué parte de este pasaje sientes que te cuesta más poner en práctica en tu vida cotidiana: el perdonar a otros, el perdonarte a ti mismo, o el volver a confiar?

Que tengan un bendecido día.

Parroquia San Francisco de Asís – Satipo.

PAZ Y BIEN

SEÑOR TÚ LO SABES TODO, TÚ SABES QUE TE AMOHoy Señor Jesús a pesar de mis errores, de mis caídas, de mi falta de fe, sal...
22/05/2026

SEÑOR TÚ LO SABES TODO, TÚ SABES QUE TE AMO

Hoy Señor Jesús a pesar de mis errores, de mis caídas, de mi falta de fe, sales a buscarme, sales a mi encuentro, sales a sacarme de la oscuridad en que me encuentro, para renovarme tu amor, tu misericordia, tu perdón, tu confianza y tu amistad. ¡Porque hoy Señor quieres darme una nueva oportunidad!

A pesar que sabes cómo soy y conociendo mi corazón me preguntas: ¿Me amas?

Como Pedro te respondo: “Señor Tú lo sabes todo, Tú sabes que te amo”, solo te pido que tiendas tu mano sobre mí y con tu luz sácame de la oscuridad en la que me encuentro, indícame el camino que he de seguir, y así perdonado, reconciliado y renovado con tu gracia, marche contigo de hoy en adelante guiado por tu luz.

Hoy también me miras a los ojos y me dices: ¡Sígueme, deja atrás el pasado porque yo te he perdonado! Señor dame fuerza, sabiduría para que de ahora en adelante te siga valientemente, con fidelidad y perseverancia.

Señor dame la capacidad de amar y perdonar, la sabiduría para perdonar y no negar una nueva oportunidad a quien me la pide, así como Tú no me la niegas a mí.

Ayúdame a no dejar de confiar en mí mismo, no dejes que el agobio, los problemas calen profundamente en mi corazón y hagan que yo también deje de creer en mi mismo y me niegue una segunda o más oportunidades.

Gracias Señor porque hoy sales a buscarme y me llamas por mi nombre y no por mis errores.

¡Que yo también Señor sepa perdonarme y a no negarme una nueva oportunidad!

AMÉN.

Parroquia San Francisco de Asís – Satipo.

PAZ Y BIEN.

REFLEXIÓN AL EVANGELIO DE HOY JUEVES VII SEMANA DE PASCUA – CICLO A (21/05/26)SAN JUAN 17, 20 – 26En aquel tiempo, levan...
21/05/2026

REFLEXIÓN AL EVANGELIO DE HOY JUEVES VII SEMANA DE PASCUA – CICLO A (21/05/26)

SAN JUAN 17, 20 – 26

En aquel tiempo, levantando los ojos al cielo, oró Jesús diciendo: «No solo por ellos ruego, sino también por los que crean en mí por la palabra de ellos, para que todos sean uno, como tú, Padre, en mí, y yo en ti, que ellos también sean uno en nosotros, para que el mundo crea que tú me has enviado.
Yo les he dado la gloria que tú me diste, para que sean uno, como nosotros somos uno; yo en ellos, y tú en mí, para que sean completamente uno, de modo que el mundo sepa que tú me has enviado y que los has amado a ellos como me has amado a mí.
Padre, este es mi deseo: que los que me has dado estén conmigo donde yo estoy y contemplen mi gloria, la que me diste, porque me amabas, antes de la fundación del mundo.
Padre justo, si el mundo no te ha conocido, yo te he conocido, y estos han conocido que tú me enviaste. Les he dado a conocer y les daré a conocer tu nombre, para que el amor que me tenías esté en ellos, y yo en ellos».

PALABRA DEL SEÑOR.

REFLEXIÓN:

Nos encontramos con el término de discurso de despedida por parte de Jesús.

Y el detalle más bonito por parte de Jesús que podemos rescatar de estos cuatro días es que ora por sus discípulos, y también por nosotros hoy, es una oración de un amigo que pide al Padre por sus amigos para que se mantengan unidos en el amor, para que recuerden que no están solos en la tarea de la evangelización, sino que siempre habrá un amigo, aunque ya no esté físicamente seguirá orando e intercediendo por ellos ante el Padre.

Jesús no solo ruega por sus discípulos, sino también por aquellos a los cuales les será llevado el mensaje de salvación, para que crean en su Palabra que será transmitida por medio de sus apóstoles que son continuadores de su misión.

Ruega al Padre para que sus discípulos (también nosotros) se mantengan unidos en el amor, “el amor es clave para la unidad”, pues bien sabemos que cuando no hay amor en una comunidad hay desunión y no se da un buen testimonio. Esta unidad tiene que ser expresada en el amor y la común – unión entre los creyentes y este será el signo visible para que el mundo crea que Jesús es el enviado del Padre por el buen testimonio de vida que dan de Jesús. Y para lograr todo aquello también debemos estar unidos al Padre y a Jesús, como están unidos ellos también.

¿Quién es el único que tiene por nosotros un amor muy grande, un amor que no se puede llegar a medir?

Pues es Dios, por amor a nosotros envió a su Hijo para salvarnos, y en la oración Jesús nos recuerda que el Padre nos ama como lo ama a Él ¡porque nosotros también somos sus hijos!

“Padre, este es mi deseo: que los que me has dado estén conmigo donde yo estoy y contemplen mi gloria, la que me diste, porque me amabas, antes de la fundación del mundo”

El deseo de Jesús es que donde Él está también lo estemos nosotros y podamos contemplar su gloria, y para que eso se logre debemos mantenernos unidos a Él pase lo que pase en nuestras vidas, y de esta forma cuando nos toque partir de este mundo contemplar la gloria que el Padre le ha dado ¡Qué dicha y honor más grande el llegar a contemplar su gloria! Jesús quiere compartir su gloria con nosotros (donde yo esté, también estén ustedes)
Jesús ha dado a conocer al Padre y lo seguirá haciendo por medio de nosotros, porque en su oración Jesús demuestra su deseo que nosotros los que creemos en Él seamos instrumentos de Dios Padre para llevar a otros al conocimiento del mensaje que conduce a la salvación.

Mantenidos unidos al Señor podemos llevar a cabo la misión encomendada, y por cierto sin dejar de lado la oración, porque no se puede llevar a cabo la evangelización o misión sin haber orado, porque no nos vamos a anunciar a nosotros, sino al Señor. La oración será también la que nos permita conservar la unidad con el Padre, el Hijo, el Espíritu Santo y entre nosotros como hermanos.
“Queridos hermanos (as) hoy más que nunca mantengámonos unidos entre nosotros y con la Santísima Trinidad, proclamemos a tiempo y a destiempo desde el hogar y donde nos encontremos el amor de Dios al mundo, teniendo en cuenta los mismos sentimientos que tuvo el Señor (Filipenses 2, 5)”

Sigamos orando por la paz en el mundo y en nuestro país, y pidamos al Señor que haya amor y paz en los corazones, porque solo de esta forma se puede cortar de raíz todo afán de guerra, solo el amor nos hará ver entre nosotros lo que somos ¡Hijos de Dios y que todos nosotros somos hermanos!

“El que se siente amado por Dios, es feliz porque en su corazón no habrá cabida para todo sentimiento de maldad y siempre buscará el bien de los demás”

Que tengan un bendecido día.

Parroquia San Francisco de Asís – Satipo.

PAZ Y BIEN.

REFLEXIÓN A LA PRIMERA LECTURA DE HOY JUEVES VII SEMANA DE PASCUA - CICLO A (21/05/26)HECHOS 22, 30; 23, 6 - 11En aquell...
21/05/2026

REFLEXIÓN A LA PRIMERA LECTURA DE HOY JUEVES VII SEMANA DE PASCUA - CICLO A (21/05/26)

HECHOS 22, 30; 23, 6 - 11

En aquellos días, queriendo el tribuno conocer con certeza los motivos por los que los judíos acusaban a Pablo, mandó desatarlo, ordenó que se reunieran los sumos sacerdotes y el Sanedrín en pleno y, bajando a Pablo, lo presentó ante ellos.

Pablo sabía que una parte eran fariseos y otra saduceos y gritó en el Sanedrín:
«Hermanos, yo soy fariseo, hijo de fariseo, se me está juzgando por la esperanza en la resurrección de los mu***os».

Apenas dijo esto, se produjo un altercado entre fariseos y saduceos, y la asamblea quedó dividida. (Los saduceos sostienen que no hay resurrección ni ángeles ni espíritus, mientras que los fariseos admiten ambas cosas). Se armó un gran griterío, y algunos escribas del partido fariseo se pusieron en pie, porfiando:
«No encontramos nada malo en este hombre; ¿y si le ha hablado un espíritu o un ángel?».

El altercado arreciaba, y el tribuno, temiendo que hicieran pedazos a Pablo, mandó bajar a la guarnición para sacarlo de allí y llevárselo al cuartel.

La noche siguiente, el Señor se le presentó y le dijo:
«¡Ánimo! Lo mismo que has dado testimonio en Jerusalén de lo que a mí se refiere, tienes que darlo en Roma».

PALABRA DE DIOS.

REFLEXIÓN:

Nos encontramos con Pablo hecho prisionero, el cual sin temor alguno anuncia, da testimonio y defiende la fe en el Señor: «Hermanos, yo soy fariseo, hijo de fariseo, se me está juzgando por la esperanza en la resurrección de los mu***os».

¡Vaya tremendo lío y revuelo que se armó! Pues dentro de ese grupo que acusaba a Pablo también se encontraban los saduceos que no creen en la resurrección de los mu***os (Los saduceos sostienen que no hay resurrección ni ángeles ni espíritus, mientras que los fariseos admiten ambas cosas)

Al final de cuentas no encuentran ninguna prueba en contra de Pablo «No encontramos nada malo en este hombre; ¿y si le ha hablado un espíritu o un ángel?».

Los ánimos se caldearon y antes que suceda una tragedia el tribuno mandó bajar a la guarnición para sacarlo de allí y llevárselo al cuartel para ponerlo a buen recaudo.

«¡Ánimo! Lo mismo que has dado testimonio en Jerusalén de lo que a mí se refiere, tienes que darlo en Roma».

Jesús anima a Pablo para que siga dando testimonio de Él con valentía, después le tocara ir a Roma a dar testimonio donde también será llevado después.

Como a San Pablo hoy Jesús también nos dice: “Animo” cuando sintamos que en la misión no nos va bien, cuando sentimos que no nos escuchan, nos anima a defender nuestra fe, a no tener miedo de anunciarlo, de dar testimonio de Jesús, así atenten contra nuestra libertad y nos recuerda que no estamos solos en esta noble tarea.

2.- Con el Salmo 15, 1b-2a y 5. 7-8. 9-10. 11, oramos: “Protégeme, Dios mío, que me refugio en ti”

Bendigamos al Señor porque siempre nos aconseja e instruye internamente por medio de su Palabra.

Démosle gracias porque teniéndole presente a nuestra derecha jamás vacilaremos y caminaremos sin temor alguno.

Dejemos que Dios siempre nos enseñe el sendero de la vida y nos guíe siempre por ese sendero, que nos sacie de gozo en su presencia y nos colme de alegría perpetua.

Que tengan un bendecido día.

Parroquia San Francisco de Asís - Satipo.

PAZ Y BIEN.

Paz y bien, hermanos nos vamos preparando con mucha alegría y Espíritu de oración para la fiesta de Pentecostés. Todos i...
20/05/2026

Paz y bien, hermanos nos vamos preparando con mucha alegría y Espíritu de oración para la fiesta de Pentecostés. Todos invitados...

REFLEXIÓN AL EVANGELIO DE HOY MIÉRCOLES VII SEMANA DE PASCUA – CICLO A (20/05/26)SAN BERNARDINO DE SIENA, PRESBÍTERO - F...
20/05/2026

REFLEXIÓN AL EVANGELIO DE HOY MIÉRCOLES VII SEMANA DE PASCUA – CICLO A (20/05/26)

SAN BERNARDINO DE SIENA, PRESBÍTERO - FIESTA

SAN JUAN 17, 11b – 19

En aquel tiempo, levantando los ojos al cielo, oró Jesús diciendo: «Padre santo, guárdalos en tu nombre, a los que me has dado, para que sean uno, como nosotros.
Cuando estaba con ellos, yo guardaba en tu nombre a los que me diste, y los custodiaba, y ninguno se perdió, sino el hijo de la perdición, para que se cumpliera la Escritura. Ahora voy a ti, y digo esto en el mundo para que tengan en sí mismos mi alegría cumplida.
Yo les he dado tu palabra, y el mundo los ha odiado porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. No ruego que los retires del mundo, sino que los guardes del maligno. No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo.
Santifícalos en la verdad: tu palabra es verdad. Como tú me enviaste al mundo, así yo los envío también al mundo. Y por ellos yo me santifico a mí mismo, para que también ellos sean santificados en la verdad».

PALABRA DEL SEÑOR.

REFLEXIÓN:

Jesús sigue orando al Padre por sus amigos y en esta oración pide al Padre que los proteja en su nombre (guardar), que se mantengan unidos como están unidos el Padre y el Hijo.

Mientras Jesús estuvo en la tierra con ellos, guardaba (protegía) a los que el Padre les había dado, los custodiaba, velaba por ellos para que ninguno se llegue a perder, excepto uno que, si se extravió, pero era para que se cumplan las escrituras. El deseo de Jesús en esta oración también es que sus discípulos tengan en sí mismos su alegría, alegría que les fue devuelta cuando Él resucitó. Por eso ora por la alegría de sus discípulos para que se mantengan alegres a pesar de la oposición que van a encontrar y por eso les advierte sobre el odio del mundo que van a afrontar.

Jesús ha dado a conocer la Palabra del Padre a sus discípulos. Ellos la han acogido y guardado (la han hecho vida en ellos mismos), por esta razón el mundo los odia como han odiado a Jesús porque no son del mundo.

No ser del mundo es vivir contra corriente y ser fieles a pesar de todo como lo hizo Jesús.

“No ruego que los retires del mundo, sino que los guardes del maligno. No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo”
Jesús no le pide al Padre que retire a sus discípulos del mundo, al contrario, Jesús quiere que se queden en el mundo, que vivan en el mundo, pero que no se comporten cómo se comportan los del mundo, es decir, que no se dejen contagiar por las malas influencias que hay en el mundo. No pide que los aleje de las tribulaciones y menos de los problemas (ellos también las pasarán), porque el anuncio del Reino implica pasar por muchas visicitudes, así como también pasar muchas alegrías, ese anuncio tiene que darse conociendo la realidad y no fuera de la realidad, es decir, un discípulo tiene que anunciar la Buena Nueva desde la realidad que le toca vivir y no siendo ajeno a ella.

Lo que, si pide Jesús al Padre, es que el Padre proteja a sus discípulos (incluidos nosotros en el hoy) de todo mal.
Que todos lleguen a la santidad por medio de su Palabra que conduce a la verdad.

Así como Jesús ha sido enviado, ahora Él envía a sus discípulos al mundo para que sean los continuadores del anuncio del Reino de Dios.

Jesús ora por nuestra santidad: “Y por ellos yo me santifico a mí mismo, para que también ellos sean santificados en la verdad”

Jesús nos pide hoy:

“Como comunidad a mantenernos unidos y no fomentar divisiones entre nosotros”

“A vivir en la santidad todos los días de nuestras vidas”

“A vivir la santidad con la verdad”

Que tengan un bendecido día.

Parroquia San Francisco de Asís – Satipo.

PAZ Y BIEN.

REFLEXIÓN A LA PRIMERA LECTURA DE HOY MIÉRCOLES VII SEMANA DEL TIEMPO PASCUAL - CICLO A (20/05/26)Hechos de los apóstole...
20/05/2026

REFLEXIÓN A LA PRIMERA LECTURA DE HOY MIÉRCOLES VII SEMANA DEL TIEMPO PASCUAL - CICLO A (20/05/26)

Hechos de los apóstoles 20, 28-38
En aquellos días, dijo Pablo a los presbíteros de la Iglesia de Éfeso:
«Tened cuidado de vosotros y de todo el rebaño sobre el que el Espíritu Santo os ha puesto como guardianes para pastorear la Iglesia de Dios, que él se adquirió con la sangre de su propio Hijo.

Yo sé que, cuando os deje, se meterán entre vosotros lobos feroces, que no tendrán piedad del rebaño. Incluso de entre vosotros mismos surgirán algunos que hablarán cosas perversas para arrastrar a los discípulos en pos de sí. Por eso, estad alerta: acordaos de que durante tres años, de día y de noche, no he cesado de aconsejar con lágrimas en los ojos a cada uno en particular.

Ahora os encomiendo a Dios y a la palabra de su gracia, que tiene poder para construiros y haceros partícipes de la herencia con todos los santificados. De ninguno he codiciado dinero, oro ni ropa. Bien sabéis que estas manos han bastado para cubrir mis necesidades y las de los que están conmigo. Siempre os he enseñado que es trabajando como se debe socorrer a los necesitados, recordando las palabras del Señor Jesús, que dijo: “Hay más dicha en dar que en recibir”».

Cuando terminó de hablar, se puso de rodillas y oró con todos ellos. Entonces todos comenzaron a llorar y, echándose al cuello de Pablo, lo besaban; lo que más pena les daba de lo que había dicho era que, no volverían a ver su rostro. Y lo acompañaron hasta la nave.

PALABRA DE DIOS.

REFLEXIÓN:

Pablo exhorta a los presbíteros de la Iglesia de Éfeso a cuidarse entre ellos y a cuidar también del rebaño que el Espíritu Santo les ha confiado al ponerlos como guardianes para que pastoreen la Iglesia de Dios, Iglesia que Dios adquirió con la sangre de su propio Hijo.

Pablo advierte que cuando él ya no esté se meterán en ese rebaño lobos feroces, que actuarán sin piedad contra el rebaño. Algunos arrastrarán a otros fuera de la fe y los llevarán tras de sí. Les pide que estén alertas ante esta situación que se va a presentar, que estén siempre vigilantes y que recuerden que, durante tres años, de día y de noche, no ha cesado de aconsejar con lágrimas en los ojos a cada uno en particular.

Pablo se está despidiendo, encomienda (la Iglesia de Éfeso) a Dios y a la Palabra de su gracia que tiene poder para construirlos y hacerlos partícipes de la herencia con todos los santificados.
Que él no ha pedido nada y que todo se lo ha ganado con esfuerzo y trabajo. Y también ha enseñado que es trabajando como se debe socorrer a los necesitados y hace hincapié que debemos recordar las palabras de Jesús: “Hay más dicha en dar que en recibir”

Pablo se emociona y después de hablar se puso de rodillas y oró con todos ellos. Como en toda despedida hay sentimientos encontrados, lo mismo sucedió con los que estaban con Pablo que se pusieron a llorar, y lo que más pena les daba de lo que había dicho era que, no volverían a ver su rostro. Y lo acompañaron hasta la nave.

Esta exhortación de Pablo es también para nosotros hoy para mantenernos firmes y alertas frente a doctrinas que son contrarias a nuestra fe y para no dejarnos arrastrar por ellas.

Que tengan un bendecido día.

Parroquia San Francisco de Asís - Satipo.

PAZ Y BIEN

SAN BERNARDINO DE SIENA, PRESBÍTERO – FIESTAHoy en la familia franciscana celebramos la fiesta de San Bernardino de Sien...
20/05/2026

SAN BERNARDINO DE SIENA, PRESBÍTERO – FIESTA

Hoy en la familia franciscana celebramos la fiesta de San Bernardino de Siena.

San Bernardino de Siena (1380–1444) fue un destacado predicador franciscano italiano, conocido por su elocuencia, su fervor misionero y por promover la devoción al Santísimo Nombre de Jesús. Su figura sigue siendo un referente de renovación espiritual y social en la Europa del siglo XV.

Bernardino nació en Massa Marittima, cerca de Siena, Italia. Quedó huérfano muy joven y fue criado por sus tías. Desde joven mostró gran caridad y fervor religioso. Durante una epidemia de peste en 1400, se ofreció como voluntario en un hospital, destacando por su entrega al cuidado de los enfermos.

En 1402 ingresó en la Orden de los Frailes Menores (franciscanos), donde llevó una vida austera y de intensa oración. Durante años vivió retirado, hasta que, por obediencia, comenzó su misión como predicador itinerante por toda Italia.

San Bernardino se convirtió en uno de los predicadores más célebres de su tiempo. Viajaba a pie de ciudad en ciudad, convocando multitudes y llamando a la conversión, la paz y la justicia social. Fomentó la reconciliación entre familias y comunidades enfrentadas, combatiendo el odio y la corrupción.

Uno de sus mayores legados fue la difusión del monograma IHS (abreviatura del nombre de Jesús en griego), inscrito en un sol radiante, como símbolo del amor y la salvación de Cristo. Invitaba a colocar este símbolo en lugares públicos y privados como signo de bendición y fe.

Además de su labor como predicador, San Bernardino fue también reformador de la Orden franciscana, promoviendo una vida más estricta y evangélica. Rechazó cargos importantes en la Iglesia, incluido el arzobispado de Siena, para mantenerse fiel a su vocación itinerante.

Murió en 1444 en L’Aquila y fue canonizado apenas seis años después, en 1450, por el papa Nicolás V. Su fiesta se celebra el 20 de mayo.

San Bernardino de Siena es patrono de los publicistas, los comunicadores y quienes trabajan con la palabra, por su ejemplo de predicación clara, valiente y centrada en el amor a Jesucristo.
Del Quadragesimale de evangelio aeterno, de San Bernardino de Siena, presbítero.

(Sermón 49: Opera omnia, IV, Quaracchi – Florentía 1956, pp. 505 – 506)

“EL NOMBRE DE JESÚS, LUZ DE LOS PREDICADORES”

El nombre de Jesús es la luz de los predicadores, pues es su resplandor el que hace anunciar y oír su palabra. ¿Por qué crees que se extendió tan rápidamente y con tanta fuerza la fe por el mundo entero, sino por la predicación del nombre de Jesús? ¿No ha sido por esta luz y por el gusto de este nombre como nos llamó Dios a su luz maravillosa? Iluminados todos y viendo ya la luz en esta luz, puede decirnos el Apóstol: En otro tiempo erais tinieblas, ahora sois luz en el Señor; caminad como hijos de la luz.

Es preciso predicar este nombre para que resplandezca y no quede oculto. Pero no debe ser predicado con el corazón impuro o la boca manchada, sino que hay que guardarlo y exponerlo en un vaso elegido.

Por esto dice el Señor, refiriéndose al Apóstol: Ese hombre es un vaso elegido por mi para dar a conocer mi nombre a pueblos, reyes, y a los israelitas. Un vaso –dice– elegido por mí, como aquellos vasos elegidos en que se expone a la venta una bebida de agradable sabor, que el brillo y esplendor del recipiente invite a beber de ella; para dar a conocer –dice– mi nombre.

Pues igual que con el fuego se limpian los campos, se consumen los hierbajos, las zarzas y las espinas inútiles, e igual también que cuando sale el sol y, disipadas las tinieblas, huyen los ladrones, los atracadores y los que andan errantes por la noche, así también cuando hablaba Pablo a la gente era como el fragor de un trueno, o como un incendio crepitante, o como el sol que de pronto brilla con más claridad, y consumía la incredulidad, lucía la verdad y desaparecía el error como la cera que se derrite en el fuego.
Pablo hablaba del nombre de Jesús en sus cartas, en sus milagros y ejemplos. Alababa y bendecía el nombre de Jesús.

El Apóstol llevaba este nombre, como una luz, a pueblos, reyes y a los israelitas, y con él iluminaba las naciones, proclamando por doquier aquellas palabras: La noche está avanzada, el día se echa encima: dejemos las actividades de las tinieblas y pertrechémonos con las armas de la luz. Conduzcámonos como en pleno día, con dignidad. Mostraba a todos la lámpara que arde y que ilumina sobre el candelero, anunciando en todo lugar a Jesús, y éste crucificado.

Por eso la Iglesia, esposa de Cristo, basándose en su testimonio, salta de júbilo con el Profeta, diciendo: Dios mío, me instruiste desde mi juventud, y hasta hoy relato tus maravillas, es decir, siempre. El Profeta le honra igualmente en este sentido: Cantad al Señor, bendecid su nombre, proclamad día tras día su salvación, es decir, Jesús, el Salvador que él ha enviado.

Oración:

Señor Dios, que infundiste en el corazón de san Bernardino de Siena un amor admirable al nombre de Jesús, concédenos, por su intercesión y sus méritos, vivir siempre impulsados por el espíritu de tu amor. Por nuestro Señor Jesucristo.

Que tengan un bendecido día.

Parroquia San Francisco de Asís – Satipo.

PAZ Y BIEN.

REFLEXIÓN AL EVANGELIO DE HOY MARTES VII SEMANA DE PASCUA CICLO – A (19/05/26)SAN JUAN 17, 1 – 11a En aquel tiempo, leva...
19/05/2026

REFLEXIÓN AL EVANGELIO DE HOY MARTES VII SEMANA DE PASCUA CICLO – A (19/05/26)

SAN JUAN 17, 1 – 11a

En aquel tiempo, levantando los ojos al cielo, dijo Jesús: «Padre, ha llegado la hora, glorifica a tu Hijo, para que tu Hijo te glorifique a ti y, por el poder que tú le has dado sobre toda carne, dé la vida eterna a todos los que le has dado. Esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, único Dios verdadero, y a tu enviado, Jesucristo.
Yo te he glorificado sobre la tierra, he llevado a cabo la obra que me encomendaste. Y ahora, Padre, glorifícame junto a ti, con la gloria que yo tenía junto a ti antes que el mundo existiese.
He manifestado tu nombre a los que me diste de en medio del mundo. Tuyos eran, y tú me los diste, y ellos han guardado tu palabra. Ahora han conocido que todo lo que me diste procede de ti, porque yo les he comunicado las palabras que tú me diste, y ellos las han recibido, y han conocido verdaderamente que yo salí de ti, y han creído que tú me has enviado.
Te ruego por ellos; no ruego por el mundo, sino por estos que tú me diste, porque son tuyos. Y todo lo mío es tuyo, y lo tuyo mío; y en ellos he sido glorificado. Ya no voy a estar en el mundo, pero ellos están en el mundo, mientras yo voy a ti».

PALABRA DEL SEÑOR.

REFLEXIÓN:

En este pasaje del evangelio nos encontramos con la oración sacerdotal que Jesús dirige al Padre pidiendo por sus discípulos y también por nosotros: “Jesús está por irse”

Jesús pide al Padre que conceda la Vida Eterna a todos los que Él les ha dado (creen en Jesús). Quiere que conozcamos al Padre único Dios, nuestro creador y también que conozcamos también a Él (Hijo) y lo reconozcan como el enviado del Padre para darnos la salvación.

“Yo te he glorificado sobre la tierra, he llevado a cabo la obra que me encomendaste. Y ahora, Padre, glorifícame junto a ti, con la gloria que yo tenía junto a ti antes que el mundo existiese”
Jesús va a pasar por su hora crucial: “Padre, ha llegado la hora, glorifica a tu Hijo, para que tu Hijo te glorifique a ti”, Jesús va a glorificar al Padre llevando a cabo la misión encomendada, y Jesús será glorificado por medio de la resurrección.

Jesús ha hecho visible la gloria del Padre en este mundo por medio de las obras que realizó, hecho hombre nos da ejemplo de vida y nos invita a vivir de tal modo que se haga visible la gloria de Dios en nosotros los que aún estamos en este mundo, y lo que hace posible que la gloria de Dios se haga visible es “nuestra vivencia en el amor”, porque el amor es la señal por las que nos reconocerán como discípulos del Señor.

Jesús nos ha revelado al Padre: “He manifestado tu nombre a los que me diste de en medio del mundo”.

El Padre le ha confiado su rebaño al Hijo: “Tuyos eran, y Tú me los diste”. Ellos no solo han escuchado la Palabra del Padre, sino que también la han guardado (la han hecho vida en ellos)

Lo que los discípulos han conocido por medio de Jesús, saben que lo ha recibido del Padre. Porque les ha comunicado fielmente todo lo que el Padre le mandó a comunicar. Los discípulos de Jesús han recibido las Palabras del Padre y han conocido que Jesús ha salido del Padre y creen en Jesús como el enviado del Padre.

Jesús en esta oración al rogar por sus discípulos, también lo está haciendo por nosotros que somos sus discípulos en el hoy, por medio de nosotros Él ha sido glorificado (dio su vida para salvarnos).

Jesús ora por sus amigos ¿Nosotros oramos por nuestros amigos?
“Ya no voy a estar en el mundo, pero ellos están en el mundo, mientras yo voy a ti”

Jesús vuelve al Padre y pide por nosotros los que nos quedamos aún en el mundo, pide que no perdamos la fe, que nos mantengamos siempre unidos en el amor al Padre, al Hijo y que nos dejemos guiar por el Espíritu Santo y su santa operación.
Jesús pide por nosotros, para que estando en el mundo pasando muchas situaciones, experiencias, nunca nos dejemos desanimar, y confiemos plenamente que Él nos acompaña en cada paso de nuestras vidas.

Y hablando de “hora” reflexionemos de cómo está nuestra relación con Dios, porque no sabemos cuándo será el momento en que “llegue nuestra hora” y tengamos también que volver al Padre, de encontrarnos con Él. Y este encuentro dependerá de cómo hayamos vivido aquí en la tierra, no olvidemos que la vida eterna la vamos forjando aquí en la tierra, es aquí donde nos ganamos el cielo en la forma de cómo nos relacionamos con Dios y con el prójimo. Hoy puede ser esa oportunidad, si no lo hacemos ahora, después será demasiado tarde.

“La Iglesia no depende solo de sus fuerzas, sino que camina acompañada por Dios”

“Jesús no retira a los suyos del mundo, sino que los deja en él, sostenidos por la comunión con el Padre”

“Jesús pide al Padre para que nosotros como comunidad nos mantengamos unidos”

¿Sé escuchar y guardar en mi vida la Palabra de Dios? ¿Doy a conocer a Dios hacia los demás? ¿Oro por mi comunidad para mantenernos unidos?

Que tengan un bendecido día.

Parroquia San Francisco de Asís – Satipo.

PAZ Y BIEN.

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