22/06/2020
Semana 4
¿Alguna vez has visto que un poseedor del sacerdocio enfermo saque su aceite consagrado, ponga sus manos sobre su propia cabeza y se bendiga a él mismo? 🙆🏻♂️🤔
Si lo estuviste pensando, la respuesta es NO ❌. Al menos no en la Iglesia restaurada de Jesucristo. Tal vez te preguntes por qué. Y una de las respuestas es: Porque ese no es el orden del Hijo de Dios (Alma 13). Es decir, no es la manera en que obra el Señor y su Sacerdocio.
¡El Señor da Su poder a sus hijos para que ellos puedan bendecir la vida de otros! Éste es el orden del Sacerdocio. En contraste, el orden de Satanás es NO esforzarnos por bendecir la vida de los demás y enfocarnos en nuestro propio interés.
Esta semana piensa en los ejemplos de Alma, quien entregó su posición de juez superior para predicar a su pueblo (Alma 4:16); Mequisedec, quien fue Rey de Salem, pero dejó su reino para predicar y rescatar a su pueblo (Alma 13:18); Noé, Moisés, Lehi, Abinadí, José Smith y muchos otros profetas que siguieron el mismo patrón, incluido por supuesto nuestro Señor Jesucristo, quién sacrificó todo por nosotros.
Entonces, ¿Cuál es el orden que quieres seguir?
¡Cumple con los retos misionales y bendice la vida de las personas a tu alrededor!🙌🏼