26/08/2026
BEATO JUAN PABLO I, PAPA
26 de agosto
El Beato Juan Pablo I, conocido como el Papa de la sonrisa, fue elegido como sucesor de San Pablo VI el 26 de agosto de 1978. El 3 de septiembre de ese mismo año, el futuro beato inició oficialmente su pontificado, que duró solo 33 días.
Su nombre reúne los de sus dos predecesores inmediatos. Fue Juan por San Juan XXIII, y Pablo por San Pablo VI; como una forma de homenajear a ambos pontífices.
En la homilía de la Misa por el inicio de su pontificado, Juan Pablo I afirmó que “el primer pensamiento de adoración y súplica se dirige a Dios, infinito y eterno, el cual, con una decisión suya humanamente inexplicable y por su benignísima dignación, nos ha elevado a la Cátedra de San Pedro”.
“Desde el primer momento de nuestra elección y en los días siguientes, nos hemos sentido profundamente impresionado y animado por las manifestaciones de afecto de nuestros hijos de Roma y también de aquellos que, de todo el mundo, nos hacen llegar el eco de su incontenible gozo por el hecho de que una vez más Dios ha dado a la Iglesia su Cabeza visible”, continuó.
“Rodeado de vuestro amor y sostenido por vuestra oración, comenzamos nuestro servicio apostólico invocando, cual espléndida estrella de nuestro camino, a la Madre de Dios, María, Salus populi romani y Mater Ecclesiae, que la liturgia venera de manera particular en este mes de septiembre”, indicó.
Finalmente, el Pontífice hizo votos para que “la Virgen, que ha guiado con delicada ternura nuestra vida de niño, de seminarista, de sacerdote y de obispo, continúe iluminando y dirigiendo nuestros pasos, para que, convertidos en voz de Pedro, con los ojos y la mente fijos en su Hijo, Jesús, proclamemos al mundo con alegre firmeza, nuestra profesión de fe: ‘Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo’”.
Albino Luciani nació el 17 de octubre de 1912 en la localidad de Canale d’Agordo en Italia. Lo bautizó ese mismo día una señora de nombre Maria Fiocco, ante “el inminente peligro para su vida”, indica el sitio web del Vaticano.
Ingresó al seminario menor de Feltre en octubre de 1923, y en octubre de 1928 pasó al seminario gregoriano de Belluno. Fue ordenado sacerdote el 7 de julio de 1935, con solo 22 años de edad. Estudió en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma, donde realizó la tesis “El origen del alma humana según Antonio Rosmini”.
El 15 de diciembre de 1958, el Papa San Juan XXIII lo designó Obispo de Vittorio Veneto, y el 27 de diciembre, el Pontífice presidió su consagración episcopal en la Basílica de San Pedro.
El 1 de febrero de 1970, luego de haber participado en las sesiones del Concilio Vaticano II, San Pablo VI lo designó Patriarca de Venecia. El 5 de marzo de 1973, fue creado cardenal.
Participó en el primer cónclave de 1978 y resultó elegido Papa el 26 de agosto. En las únicas cuatro audiencias generales que presidió, el “Papa humilde” afrontó el tema de la humildad, de la fe, de la esperanza y de la caridad, hablando con un estilo tan personal que hizo surgir inmediatamente su vocación a la misión pastoral y catequética. Se le llamó también el “Papa catequista” y “Papa párroco del mundo”, también subrayó el amor por la catequesis, entendida como pasión comunicativa al servicio de la verdad cristiana y no como forma reducida de evangelización.
Luego de 33 días, el 28 de septiembre, el Papa Juan Pablo I falleció a causa de un infarto en el Palacio Apostólico del Vaticano. Su tumba se encuentra en las grutas Vaticanas.
Gracias a la investigación científica, se ha podido desmontar la noticia falsa sobre la muerte por envenenamiento que «duró mucho tiempo». Una mentira histórica que para la investigadora y escritora Stefania Falasca, «ha fagocitado la consistencia y el calibre magistral de este hombre y de este Papa durante tantos años».
En el caso de la muerte del Papa Luciani, se habla de la adquisición de historiales médicos, declaraciones procesuales, partes médicos, los informes de los médicos -el arquíatra pontificio Mario Fontana y el médico Renato Buzzonetti- que habían redactado la causa y el estado clínico, la anamnesis, el expediente y dispuesto la conservación del cadáver. «Algunas personas se preguntan por qué no se realizó una autopsia. Entonces no estaba la ley, Juan Pablo II la introdujo en 1983. Además, la autopsia se solicitó por sospecha y Fontana y Buzzonetti, en el informe de la muerte, escribieron que no la consideraban necesaria’, dijo Falasca. La visión del cadáver, la descripción de las manchas que permitieron restablecer el momento de la muerte, llevaron a los dos profesionales a decretar la de Luciani como «muerte súbita». Y «cuando se escribe así en medicina forense, siempre es muerte natural», subraya el periodista: «Fue un infarto».
El mismo Luciani, que gozaba de «buena salud a pesar de tener algunos antecedentes médicos», había visto signos de ello la noche anterior, con un dolor en el pecho que confundió con un dolor intercostal. No le dio demasiada importancia y se fue a la cama despidiéndose de las monjas como cada noche y diciéndole a sor Margherita su última frase: «Mañana nos vemos, si el Señor quiere todavía, y celebramos la misa juntos».
El 9 de noviembre de 2017, el Papa Francisco firmó el decreto que reconoció las virtudes heroicas de Juan Pablo I, y se determinó que el Pontífice vivió en grado heroico la fe, la esperanza y la caridad.
El 13 de octubre de 2021, el Papa Francisco reconoció el milagro de la curación de Candela Giarda, obrado por la intercesión del Siervo de Dios Juan Pablo I. El domingo 4 de septiembre el Papa Francisco lo beatificó en la Plaza de San Pedro a las 10:30 de la mañana.
OREMOS
Oh Dios, que cuidas a tu pueblo con misericordia y lo gobiernas con amor, concede a tu Iglesia, por intercesión del Beato Papa Juan Pablo I, difundir por toda la tierra la alegre noticia de la salvación, al mostrar la inmensa caridad de tu Hijo, nuestro Señor Jesucristo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.
Beato Papa Juan Pablo I,
Ruega por nosotros
¡Te Damos gracias Señor!